El Ferrocarril llega a Chivilcoy

Estación Norte, 1866. Por Roberto L. Elissalde Historiador. Vicepresidente de la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación y Eduardo Fuser. Los autores rememoran en esta nota la construcción e inauguración de la línea que bajó desde Mercedes en el FFCC del Oeste, en 1866.

Buenos Aires – Argentina – 08/04/2021: El pasado 3 de abril la ciudad de Chivilcoy celebró una fecha muy particular. Ese día de 1865 el Juez de Paz del partido, don Federico Soares, con algunos destacados vecinos (Manuel Villarino, Virgilio Strini y Antonio Leyrós), se ubicaron a la cabecera del camino que iba a Buenos Aires, seguramente bastante antes de la hora prevista.

Cuando una inmensa polvareda se vio en el horizonte, advirtieron que dos volantas y un grupo de hombres de a caballo se habían unido a la comitiva que esperaban, que había bajado del tren en Mercedes y hecho más de diez leguas para arribar a esa población. De la primera volanta bajó el gobernador de la Provincia, Mariano Saavedra; su ministro de Gobierno, Luis L. Domínguez, Pastor Obligado, Jorge Atucha, Mariano Haedo y el edecán del gobernador, coronel Alejandro Danel. En la otra viajaban Dalmacio Vélez Sarsfield, José B. Gorostiaga, Carlos Saavedra Zavaleta (hijo del gobernador), Felipe Llavallol (presidente de la primera Comisión del Ferrocarril al Oeste), Adolfo Van Praet y Otto von Armin, ingeniero de la empresa.

Los traía la iniciativa de extender hasta esta población el ferrocarril y elegir el terreno para su emplazamiento, de acuerdo a lo convenido entre las autoridades locales y las provinciales. La tarea les llevó relativamente poco tiempo y muy pronto resolvieron la cuestión, para dirigirse al consabido almuerzo y baile, como también para tomar algunos daguerrotipos como el que acompaña esta nota, que rescatara en sus “Tradiciones argentinas” el propio escritor Obligado.

Domínguez, el ministro de Gobierno, era un hombre de cultura superior y amante de la poesía, y guardó en su retina esa imagen para escribir después “Chivilcoy. Paisaje”, una de sus tantas producciones, con la que ensalzó a sus vecinos de este modo: “Hijos de Chivilcoy, vuestro destino / lleváis en el arado / con que rompéis la tierra que ya es vuestra! / Sea ella la palestra / en que el vigor mostréis de vuestro brazo…”.

11.600 habitantes y 3.014 casas

En una carta que dirigió a un amigo apuntó: “La importancia de este pueblo está mejor expresada que en esos versos, en la estadística formada por los diligentes vecinos que componen la Municipalidad, y por la que se ve a los ocho años después de su fundación tenía ya 230 casas de azotea y 2784 de techo de paja.

La población constaba de 11.600 habitantes, las sementeras de trigo abrazaban 11.000 cuadras, de maíz 5.600 y de alfalfa 240. Había en el partido cerca de dos millones de árboles, 108.000 cabezas de ganado vacuno, 12.000 bueyes, 5.000 vacas lecheras, 540 ovejas finas y 725.000 mestizas”.

A pocos días de la visita, el Jueves Santo del 13 de abril de 1865, se conoció el ataque de las naves surtas en el puerto de la ciudad de Corrientes y comenzó la Guerra de la Triple Alianza. Una posibilidad de progreso frenada, sin embargo, a mediados del año siguiente, las vías férreas llegaron de Mercedes a Chivilcoy.

El 11 de setiembre de 1866 fue inaugurada la obra frente a la estación. Salieron los invitados a las 7 de la mañana, desde la Estación en la Plaza del Parque, encabezados por el gobernador Adolfo Alsina; su ministro de Gobierno, Nicolás Avellaneda; el ministro del Interior de la Nación, Guillermo Rawson; Mariano Varela; y el ministro de Hacienda, Valentín Alsina. Al mediodía arribaron y las fiestas se desarrollaron con los consabidos discursos y banquetes. El gobernador y el ministro no volvieron y esa noche participaron de una comida en su honor.

En mayo había asumido don Adolfo el gobierno de la Provincia y no dudó en afirmar que reconocía el mérito del progreso en el territorio a quien lo había precedido, Saavedra, a pesar de estar enfrentados políticamente. Gestos de grandeza de otros tiempos y otros hombres.

Saavedra había acuñado una medalla que integra la colección de Mauricio Di Santo, que recuerda el avance con esta simple oración: “La Provincia de Buenos Aires con sus recursos propios terminó la sección del Ferro-Carril del Oeste de la ciudad de Buenos Aires a Chivilcoy. 160 Kilómetros”. En la otra cara una figura representa a la Provincia, con los productos regionales y herramientas de trabajo, y al fondo la máquina del tren.

Fuente: La Razón de Chivilcoy