El Tren Bala Japonés

Tokio – Japón – 16/09/2019: Ningún japonés le diría «tren bala» aunque algunos entienden cuando se habla de «shinkansen», la red ferroviaria de alta velocidad japonesa que tuvo su «bautismo» en 1964 y que hoy conecta la mayor parte de las islas de Honshu y Kyushu, la más importante y la tercera más grande de este país que es considerada además la cuna de su civilización, respectivamente.

Si a un ex presidente argentino se le ocurrió levantar vías y aislar pueblos y ciudades, aquí parece que la idea va por otro lado. Ya hay más de 3 mil kilómetros de vías aptas para este tipo de trenes y todo le apunta a más. De hecho, como los 55 años del shinkansen comienzan a notarse, Japón ya prueba a su sucesor, conocido por ahora como Alfa-X, con un recorrido entre Aomori y Sendai.

Si todo sigue como hasta ahora, en 2030 el nuevo servicio fabricado en forma conjunta por Hitachi y Kawasaki unirá Tokio y Sapporo (ubicadas a 1.150 kilómetros una de la otra) en cuatro horas y media. Sí, los 320 km/h de velocidad máxima que alcanza la versión actual (y original) llegará a 400, aunque se espera que la velocidad promedio con pasajeros llegue a 360.

De todos modos no será un record: otro tipo de ferrocarril japonés, en su versión que vuela sobre las vías gracias a la «levitación» magnética, llegó a 603 km/h en 2015.

Viajar en el «shinkansen» es un placer. Por la rapidez con la que se llega al destino, por la comodidad de sus asientos, por la limpieza de sus baños y de sus coches (en cada detención larga un «ejército» de hombres y mujeres ingresan a cada vagón en una acción coordinada y limpian hasta lo que está limpio), por el servicio de wi-fi, por la amabilidad de sus guardas que siempre responden con esa amabilidad tan propia de los japoneses y por la puntualidad… también tan japonesa.

Fuente: Clarín