Estiman que a mediados de año los trenes volverán a atravesar La Picasa

Buenos Aires – Argentina – 25/02/2020: Las evaluaciones dan cuenta de que en unos meses estaría listo el pedraplén sobre la laguna, que en el 2017 creció de tal forma que los oleajes derrumbaron la estructura y arruinaron los tramos de rieles con durmientes de hormigón que se habían trazado en ese sector.

Trenes Argentinos Cargas informó que, tras comenzar los trabajos de reparación del pedraplén de la línea San Martín sobre la laguna La Picasa, se estima que a mediados de este 2020 los vagones volverán a atravesarla.

Luego de un trabajo de sistematización de evacuación hídrica, las aguas bajaron y nuevamente se retomaron las obras del pedraplén a los fines de que los trenes de carga que provienen desde las regiones de Cuyo viajen con normalidad hacia Rosario y Buenos Aires.

Las estimaciones dan cuenta de que antes de mediados de año estaría listo este paso sobre la imponente laguna que en el 2017 creció de tal forma que los oleajes derrumbaron la estructura y arruinaron los tramos de rieles con durmientes de hormigón que se habían trazado en ese sector, al igual que el paso vehicular (ya rehabilitado).

Ahora, con las nuevas obras, los convoyes de la empresa Trenes Argentinos Cargas – que conecta la región cuyana al oeste con los principales puertos del país- retomarán su recorrido original entre la ciudad de Laboulaye (provincia de Córdoba) y Junín (provincia de Buenos Aires).

La rehabilitación del tramo de 15 kilómetros de longitud tiene una importancia estratégica: al estar intransitable, los trenes cargueros hoy están realizando un importante rodeo de 167 kilómetros (desde Laboulaye vía Melincué y Hughes, hasta retomar la vía principal en Junín), añadiendo tiempo de viaje, gasto de combustible y varios recambios de personal.

Con la traza original pronta a habilitarse, se ahorrarán 167 kilómetros de trayecto y se reducirá el tiempo de viaje de 24 a 8 horas, así como el requerimiento de parejas de conductores, que pasará de 10 a 3.

El sistema de armado de las tandas de rieles dista mucho de los que se realizaban a fines de siglo XIX.

Para estas regiones los rieles son de trocha ancha (1.676mm) y los durmientes de hormigón reemplazaron a los históricos de quebracho; se arman previamente y se trasladan por tren hasta el sector de obras.

Cabe recordar que el pedraplén creado en 2008 permitió que los trenes alcanzaran velocidades de hasta cien kilómetros hora.

Evaluación de las vías

En este contexto, la compañía estatal evaluó el estado de los rieles, entre Junín y Vedia, con la denominada “marcha blanca”, para garantizar la vuelta del tren de pasajeros a otros distritos y aumentar las frecuencias, en un futuro no muy lejano, cuando quede habilitado el paso en La Picasa.

Es que, a raíz de la crisis hídrica de 2017, ese trazado dejó de ser utilizado y se convirtió en una “vía muerta”, ya que el “tren chino” limitó el servicio entre Retiro y nuestra ciudad, cuando antes lo hacía hasta Rufino, provincia de Santa Fe, atravesando la laguna.

Desde Trenes Argentinos afirmaron a Democracia que una formación analizó el estado de las vías y que el resultado, “en líneas generales, fue bueno y positivo”, pero que hay que “hacer algunos trabajos de mantenimiento”.

Con relación a sumar más frecuencias y extender el viaje hacia la ciudad santafesina, afirmaron que lo irán definiendo “más adelante”.

Además, el deterioro de la infraestructura complicó el anhelo de que el servicio de pasajeros vuelva a Laboulaye como ya estaba proyectado con grandes expectativas, antes de la inundación de 2017.

Fuente: Democracia