La construcción del ferrocarril Federal – Concordia

Entre Ríos – Argentina – 29/05/2020: Como todos los años, el 29 de Mayo celebramos el Día del Ejército Argentino, evocando el Decreto de la Junta Provisional Gubernativa disponiendo el nacimiento formal del Ejército Argentino, en uno de sus primeros actos de gobierno reconociendo la presencia militar durante el proceso previo al movimiento revolucionario, dándole categoría de Regimientos a los batallones existentes y su organización unificada.

Pero no me propongo hacer una reseña de sus primeras acciones que pueden leerse en cualquier texto escolar o en internet.

Lo que quiero hacer es rescatar de un injusto olvido al Primer Batallón de Ferrocarrileros que tuvo su asiento en Concordia en las primeras décadas del siglo pasado.

A fines de 1923 el Batallón de Ferrocarrileros del Ejército Argentino se trasladó a Villa Federal, con la finalidad de unirla con la ciudad de Concordia. El proyecto y plan de obras había sido realizado tiempo atrás por técnicos de la Administración General de Ferrocarriles, debiéndose construir un trazado de 100 kilómetros, en trocha media (1,435 Ms), igual que en toda la Mesopotamia.

A tal fin se contrataron 150 obreros, que sumados a los 350 soldados, llegaban a 500 hombres, a los que se sumaba el personal técnico calificado, como ingenieros, agrimensores, pertenecientes a Ferrocarriles del Estado.

Como equipamiento contaba con 30 km de vía Decauville, una máquina a vapor con arrastre de 3 Tm, 100 vagonetas volquete, carretillas de mano, azadones, picos, palas de diversos tipos y herramientas específicas para el tendido y ajuste de rieles. A pesar de contar con estos elementos y la cantidad de personal mencionado, el tendido de la línea exigió atravesar una zona densamente arbolada, con vegetación selvática y permanente presencia de animales peligrosos, que convertían en sumamente riesgosa la labor de los operarios. Estos hacían el trabajo más pesado, que era el movimiento de tierra para instalar el terraplén, descargando cada uno diariamente unos 8 metros cúbicos de tierra, recibiendo una bonificación de 20 centavos por metro excavado y volcado. Hubo que salvar cursos de agua para lo cual se contó con apoyo técnico de una empresa alemana, en la construcción de un puente fijo sobre el río Gualeguay.

Los trabajos se terminaron hacia 1933, pudiéndose efectuar el recorrido completo, en una hora y 45 minutos de Concordia a Villa Federal.

Anteriormente a la obra, los viajes eran por caminos de tierra, muchas veces inundados y de dificultoso tránsito, atravesando el río mencionado en balsas.

Un viaje en diligencia a Villa Federal, con buen camino se tardaba entre 12 y 13 horas y había una posta cada 4 leguas o sea cada 20 km de camino con caballos de refresco para ese viaje con todas las incomodidades y zangoloteo que es de imaginar, más la travesía del río Gualeguay que se hacía en balsa. Por ello, el final de esta obra le brindó una notoria ayuda a las poblaciones como Concordia, La Paz, San José de Feliciano, San Jaime y Villa Federal más toda la zona circundante con los apeaderos.

Luego el Batallón tuvo que desprenderse de parte de su personal para construir un tendido que uniera Concordia con la Base Aérea Militar de Paraná

Los Batallones de Ferrocarrileros fueron disueltos en 1945 y su personal distribuido en otras unidades militares desapareciendo una especialidad de vieja data dentro del Arma de Ingenieros que realizaron tan importantes servicios a la Nación.

Por Darío H. Garayalde de la “Asociación Justo José de Urquiza”

Fuente: El Heraldo