Sigue la pelea política por los subtes

 



El subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, consideró ayer que “hubo algunas llamadas” del Gobierno nacional para “destrabar” el conflicto sindical del subte que incluyó a los metrodelegados.

 

El subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, consideró ayer que “hubo algunas llamadas” del Gobierno nacional para “destrabar” el conflicto sindical del subte que incluyó a los metrodelegados.

“La situación, laboralmente, no era tan compleja, pero había otros intereses que hicieron que las partes estuvieran muy rígidas y no estuvieran dispuestas a ceder”, evaluó Sabor al referirse al prolongado conflicto. En declaraciones radiales, el funcionario evaluó que “hubo algunas llamadas” desde la Casa Rosada “para destrabar este conflicto”.

Sobre la supuesta injerencia de la Casa Rosada, Sabor señaló: “Sí, yo creo que el Gobierno nacional participó. No me consta exactamente en qué medida ni qué actores participaron, pero entiendo que hubo algunas llamadas para destrabar este conflicto”, dijo.

En la misma línea, el funcionario porteño indicó: “Entiendo que el sector de delegados estuvo reunido en la Casa Rosada; ésa es la información que tenemos e insistió en que no “injerencia en el conflicto laboral colectivo ni en las paritarias ni en el tema de salarios porque es una atribución que se debe tratar en el ministerio de Trabajo de la Nación”.

Por su parte, el titular de esa cartera, Carlos Tomada, sostuvo que el paro de los trabajadores de subte se solucionó en el “ámbito correspondiente” que es el de la Ciudad de Buenos Aires. “Hay que lamentar que se haya demorado diez días en usar las competencias que le corresponden como autoridad local (al Gobierno porteño)”.

 

(El Día – 15/08/2012)