Tras 10 días de paro, se reanudó el servicio de subtes

 

Después de una reunión, los metrodelegados acordaron anoche una tregua en el conflicto que dejó sin transporte a casi un millón de pasajeros por día. La Ciudad volvió a ser un caos y siguen los cruces con Nación.

 

Después de una reunión, los metrodelegados acordaron anoche una tregua en el conflicto que dejó sin transporte a casi un millón de pasajeros por día. La Ciudad volvió a ser un caos y siguen los cruces con Nación.

 

Anoche, poco después de las 22, tanto desde la Subsecretaría de Trabajo porteña (donde habló Ezequiel Sabor) como desde los metrodelegados (primero con el abogado Luis Ramírez y luego con los sindicalistas Néstor Segovia y Roberto Pianelli) confirmaron que se levantaba el mayor paro en la historia del subte porteño: durante diez días dejaron sin servicio a casi un millón de usuarios, además de generar un tremendo caos en el tránsito de la ciudad.

Los metrodelegados por un lado -y también la UTA- firma- ron un acta con Metrovías para levantar el paro, aunque aclararon que seguirán negociando «por sus reivindicaciones y su salario». Pianelli y Segovia hablaron anoche por TV, volvieron a atacar a la empresa y al jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

TENSIONES

En medio de cuestionamientos, el pedido de un fiscal para que «desalojen por la fuerza pública a los metrodelegados» y cruces verbales entre gremialistas, autoridades porteñas y nacionales, finalmente los trabajadores y Metrovías llegaron a un principio de acuerdo anoche y se terminó, por ahora, el conflicto. Sin embargo, Pianelli aseguró que la discusión salarial fue «pospuesta» y explicó que en los próximos días seguirán las reuniones para lograr «un salario digno».

De a poco, la Ciudad intenta- rá hoy recuperar un orden que se había perdido por el millón de pasajeros que, sin poder viajar en subtes, se volcaron a las calles en busca de otras alternativas. El tránsito estos días fue un caos, con los principales centros de trasbordo (Constitución, Once y Retiro) colapsados y colectivos abarrotados de gente.

La reunión clave para destrabar el conflicto se realizó en la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad, con la participación de todos los actores: Metrovías, autoridades porteñas, metrodelegados de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) y la UTA, que ya había cerrado su acuerdo paritario, con una suba del 23%.

En dicho cónclave, los metrodelegados exigieron, además del aumento salarial, mejores condiciones laborales tales como que se otorgue un día más de vacaciones por cada semana recibida; que los trabajadores con licencia médica prolongada cobren su sueldo por un año y, los seis meses siguientes, sigan percibiéndolo en una proporción decreciente; que aquellos empleados que adopten hijos reciban una licencia de diez días. Quedó desestimado un pedido de 10 días de licencia por trámites.

Pero no fue un día sencillo ni mucho menos. De hecho, man- tuvo la tónica de todos los anteriores y los cruces excesivos. El fiscal porteño Federico Villalba Díaz había pedido a la jueza Patricia López Vergara, mediante una medida cautelar urgente, la «intervención de la fuerza pública» para que se restablezca el funcionamiento de los subtes.

Rápido recibió la respuesta del delegado de la línea C, Néstor Segovia: «¿A quién va a desalojar, a los 3.024 trabajadores?». Y tildó al fiscal de «gorila».

 

(La Razón – 14/08/2012)