Ratificó que la Monedero no servirá para viajar subsidiado.

El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, confirmó ayer que a partir del viernes próximo los usuarios de trenes y colectivos metropolitanos que no posean la tarjeta SUBE pagarán más caros sus boletos, aunque evitó precisar cuánto. Las tarifas se conocerán la semana próxima. Para el funcionario, “no hay motivos” para extender el plazo del 10 de febrero, porque “nadie tiene por qué quedarse sin su tarjeta”. Con más de 6 millones de plásticos entregados y otro millón encargado por internet, Schiavi aseguró que “la Capital y el primer cordón del Conurbano ya están prácticamente cubiertas” y prometió concentrar los esfuerzos oficiales en que el beneficio llegue al segundo y al tercer cordón.
El funcionario confirmó que el sistema Monedero, creado por Metrovías antes que existiera la SUBE, no servirá para seguir viajando a precios subsidiados por la Nación. “La tarjeta Monedero no va a tener los beneficios de la tarjeta SUBE”, aclaró. Así, tal como anticipó BAE el viernes pasado, los 3 millones de usuarios de Monedero deberán tramitar el plástico emitido por el Estado si no quieren abonar más por sus viajes.
Los titulares de tarjetas mixtas Monedero-SUBE -que empezaron a distribuirse en 2009, cuando ambos sistemas se hicieron compatibles- tampoco recibirán el beneficio, según informaron más tarde a este diario fuentes del Ministerio de Planificación. “Van a seguir funcionando sin inconvenientes pero en colectivos y trenes no van a recibir subsidios”, precisaron.
Schiavi dijo que el Gobierno va a "informar un poquito antes" del viernes la tarifa plena que pagarán quienes no usen la SUBE. Quienes la tengan se verán exentos de esta suba, pero sentirán su impacto más adelante este año, cuando entre en vigencia el esquema de “subsidios diferenciados y personalizados”. Para llegar a esa instancia, según Schiavi, “hace falta tiempo”.
El funcionario explicó que habrá varias tarifas diferenciales para el transporte (ver recuadro), que el sistema servirá para instrumentar ágilmente el boleto estudiantil y que para establecer quién seguirá siendo subvencionado y quién no, se cruzará la base de datos de la SUBE -que administra el Banco Nación- con las de la ANSES y el Ministerio de Desarrollo Social. Al igual que con la luz y el gas, aún no se informó en detalle el criterio que seguirá el Estado para definirlo.
Schiavi también precisó que se llevan entregadas 7,2 millones de SUBE hasta el momento, de las cuales 4,2 millones se encuentran activas y generan unas cinco millones de transacciones por día hábil. En promedio, cada una de ellas tiene una carga de 16 pesos.
"Esto va a implicar que haya más controles sobre el funcionamiento del sistema de transporte y posibilitará redireccionar la estructura de subsidios", subrayó el funcionario, en la primera conferencia de prensa que ofreció después del polémico spot que desató la avalancha de usuarios sobre los puestos de distribución de plásticos.
"Sabemos que el subsidio no es equitativo para todos, por lo que la tarjeta SUBE permitirá también subsidiar personas y no empresas", sostuvo Schiavi. Así dio a entender que el próximo paso será mantener el esquema para parte de la población, pero dejar a otros menos subsidios o directamente nada.
En lo que va del año, Transporte debió enfrentar 17 intentos de hackeo del SUBE, dijo Schiavi. Y recomendó “no hacerles el juego a los inescrupulosos” que venden tarjetas (son gratuitas) o cobran por recargarlas. Ambos delitos pueden denunciarse en www.sube.gob.ar.
El funcionario también aseguró que el sistema preserva la identidad de los pasajeros: "No estamos armando un sistema tipo Gestapo. Cada tarjeta para nosotros es un número", enfatizó.
La suba del valor de los boletos será gradual
El aumento de tarifas de colectivos y trenes del área metropolitana de Buenos Aires se hará de forma gradual y habrá distintos valores de boletos, según se conserve la totalidad del subsidio, una parte o bien la quita sea total. Así lo adelantó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, tras reconocer que actualmente “el subsidio no es equitativo para todos”.
El funcionario detalló que, como contrapartida, la tarjeta SUBE permitirá distinguir los usuarios para redireccionar subsidios de las empresas a aquellas personas que los necesiten, a partir del cruce de datos de la Anses y del Ministerio de Desarrollo Social.
Según indicó Schiavi, la idea es mantener el esquema de subsidios para la población que los requiera, reducir los beneficios para quienes menos los necesiten y eliminarlos totalmente para quienes tengan posibilidad de pagar el valor del boleto en su totalidad.
Al respecto, el secretario de Transporte confirmó que este nuevo esquema no se aplicará de forma inmediata, porque los cruces de información requieren de “tiempo y dedicación”.
Schiavi recordó que los procesos de cambio en el sector de transporte en las grandes ciudades “llevan su tiempo” y puso como ejemplo el caso de Santiago de Chile, donde las moficiaciones introducidas en el sistema tuvieron complicaciones en un primer momento.
Por otra parte, Schiavi desestimó que se vaya a instrumentar un aumento que no sea gradual y lo comparó con el ajuste del subte aplicado por la administración de Mauricio Macri, que aumentó la tarifa 127% de una sola vez.
“No vamos a aumentar la tarifa de un saquecomo pasó en Capital Federal con la tarifa de subterráneo”. “Ese no es nuestro estilo”, disparó respecto del modo en que Mauricio Macro, su ex jefe político, modificó el esquema tarifario de los subtes y el Premetro, dos días después de que pasaran de la órbita de la Nación a la de la Ciudad.
(InfoBAN - 03/02/2012)
Schiavi garantizó que, por ahora, los boletos con SUBE no aumentan










