{"id":114809,"date":"2023-04-22T11:59:45","date_gmt":"2023-04-22T14:59:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=114809"},"modified":"2023-04-22T12:13:57","modified_gmt":"2023-04-22T15:13:57","slug":"a-bordo-del-lento-tren-rumbo-a-la-patagonia-reliquia-de-una-epoca-pasada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/a-bordo-del-lento-tren-rumbo-a-la-patagonia-reliquia-de-una-epoca-pasada\/","title":{"rendered":"El Tren Patag\u00f3nico, un lento rumbo a una \u00e9poca pasada"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rio Negro &#8211; 22\/04\/2023: <\/strong>El \u00faltimo tren a la Patagonia sale los viernes a las seis de la tarde de Viedma, una peque\u00f1a ciudad de la costa atl\u00e1ntica argentina. 18 horas y 825 kil\u00f3metros m\u00e1s tarde (tras cruzar el pa\u00eds de este a oeste) llega a Bariloche, una pintoresca ciudad de monta\u00f1a a los pies de los Andes nevados.<br>El Tren Patag\u00f3nico es el \u00fanico tren de pasajeros de larga distancia que opera regularmente en esta vasta regi\u00f3n del sur de Argentina y Chile. Transporta personas, veh\u00edculos y mercanc\u00edas, y atraviesa un territorio tan \u00e9pico y remoto que se puede mirar por la ventanilla durante horas y s\u00f3lo ver una estepa marr\u00f3n y suavemente ondulada que parece no tener fin.<br>Hay esperanzas de que los trenes de larga distancia vuelvan a Argentina, un pa\u00eds que tuvo una extensa red ferroviaria en el siglo XX. Recientemente se ha reabierto una importante ruta entre Buenos Aires y Mendoza, la tercera ciudad m\u00e1s grande del pa\u00eds, despu\u00e9s de 30 a\u00f1os fuera de servicio.<br>Aun as\u00ed, salvo algunas l\u00edneas tur\u00edsticas, el Tren Patag\u00f3nico es el \u00fanico que queda en la Patagonia. Mientras espero en el and\u00e9n de Viedma para tomar yo mismo el tren, suena una campana y la locomotora deja escapar un suspiro. El tren se pone en marcha hacia la puesta de sol, y pronto el paisaje solitario que nos rodea se sumerge en una oscuridad total.<br>Viedma, Argentina, es una peque\u00f1a ciudad de la costa atl\u00e1ntica de la Patagonia y punto de partida del Tren Patag\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un viaje nost\u00e1lgico<\/strong><br>La primera luz llega entre Los Menucos y Maquinchao, un amanecer violeta tras las colinas bajas y onduladas. Conejos, ovejas y \u00f1and\u00faes se alejan a toda prisa de las v\u00edas cuando el tren pasa a toda velocidad. Despu\u00e9s de las 7.00, los pasajeros toman asiento para desayunar en viejas mesas de madera cubiertas con pa\u00f1os verdes. Aqu\u00ed se jug\u00f3 anoche a las cartas y se convers\u00f3 con botellas baratas de vino Malbec, pero a esta hora es el mate, la infusi\u00f3n que podr\u00eda considerarse bebida nacional de Argentina, el que se pasa de mano en mano.<br>El tren transporta una curiosa mezcla de viajeros inquietos, casi todos argentinos. Algunos son turistas; entre ellos, un grupo de profesores de historia jubilados y una pareja de farmac\u00e9uticos que recorren el pa\u00eds en moto, con sus motos guardadas como carga de veh\u00edculos. \u00abEsto es un sue\u00f1o. Un sue\u00f1o\u00bb, dice uno de los farmac\u00e9uticos. Tiene 58 a\u00f1os y nunca hab\u00eda subido a un tren de larga distancia.<br>La mayor\u00eda de los pasajeros, sin embargo, son lugare\u00f1os que viven en los solitarios pueblos de su recorrido, a los que apenas llega el transporte p\u00fablico. Toman el tren para ir a Viedma o Bariloche a estudiar, trabajar y transportar provisiones. En tiempos de emergencias naturales (erupciones volc\u00e1nicas, grandes tormentas de nieve), el tren tambi\u00e9n ha llevado ayuda y suministros vitales cuando los pueblos han quedado aislados por carretera.<br>Casi todas las personas que conozco recuerdan los tiempos en que el ferrocarril era mucho m\u00e1s com\u00fan en Argentina. La extensa red ferroviaria del pa\u00eds (m\u00e1s de 46 000 kil\u00f3metros de v\u00edas en su punto \u00e1lgido a mediados de siglo) surgi\u00f3 de un boom de inmigraci\u00f3n a finales del siglo XIX y principios del XX. Compa\u00f1\u00edas principalmente inglesas e italianas operaban l\u00edneas para transportar fruta, lana, carne y grano desde la f\u00e9rtil campi\u00f1a hasta Buenos Aires. Esta expansi\u00f3n fronteriza tambi\u00e9n supuso el desplazamiento masivo de comunidades ind\u00edgenas por todo el territorio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"788\" height=\"526\" src=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-114795\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2.webp 788w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2-300x200.webp 300w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2-768x513.webp 768w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2-150x100.webp 150w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2-696x465.webp 696w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-2-629x420.webp 629w\" sizes=\"auto, (max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Andr\u00e9s Melivilo, maquinista auxiliar del Tren Patag\u00f3nico, prepara la locomotora para la salida del tren un viernes por la tarde en Viedma, Argentina.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"788\" height=\"526\" src=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-114797\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5.webp 788w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5-300x200.webp 300w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5-768x513.webp 768w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5-150x100.webp 150w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5-696x465.webp 696w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-5-629x420.webp 629w\" sizes=\"auto, (max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una familia en el vag\u00f3n Pullman del Tren Patag\u00f3nico mira por la ventana. Muchos de los pasajeros del tren son lugare\u00f1os que viven en las peque\u00f1as ciudades de su recorrido, a las que apenas llega el transporte p\u00fablico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"788\" height=\"526\" src=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-114796\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3.webp 788w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3-300x200.webp 300w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3-768x513.webp 768w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3-150x100.webp 150w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3-696x465.webp 696w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/gastonzilberman-3-629x420.webp 629w\" sizes=\"auto, (max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mar\u00eda Montesino, de 29 a\u00f1os, se muda con sus cinco hijos de Viedma a Bariloche. Su familia se despide entre l\u00e1grimas en el and\u00e9n minutos antes de la salida del tren. \u00abSi no fuera por el tren, no estoy segura de que pudi\u00e9semos hacer esto\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl tren lo cambi\u00f3 todo por aqu\u00ed\u00bb, dice Poli Lefiu, un ganadero local, en la parada de la estaci\u00f3n de Maquinchao. Nacido en un remoto puesto de la cordillera, Lefiu, descendiente de generaciones de ganaderos patag\u00f3nicos de origen ind\u00edgena tehuelche y mapuche, conoce \u00edntimamente esta tierra. \u00abCuando empez\u00f3 a circular el tren, la gente ven\u00eda a vender a los pasajeros de Maquinchao y de todos los pueblitos\u00bb, cuenta Lefiu sobre las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. \u00abLlegaban en carros tirados por caballos con estufas de le\u00f1a encima de sus vagones, para asar carne y cordero al lado de las v\u00edas para que la gente comiera\u00bb.<br>Muchas de las paradas actuales del Tren Patag\u00f3nico se fundaron con la llegada del tren. En todas partes hay testimonios del pasado. Peque\u00f1os grupos de \u00e1rboles marcan los pozos donde el tren se deten\u00eda a repostar agua. Los pueblos fantasma permanecen totalmente abandonados desde la d\u00e9cada de 1990, cuando el Gobierno argentino emprendi\u00f3 la disoluci\u00f3n de los ferrocarriles estatales en entidades privadas, lo que provoc\u00f3 un devastador declive del servicio. Resulta sorprendente, por tanto, ver ahora el Tren Patag\u00f3nico, tan lleno de gente y de mercanc\u00edas un s\u00e1bado por la ma\u00f1ana a finales de verano austral, retumbando a trav\u00e9s de la estepa vac\u00eda y dejando nebulosas estelas de polvo a su paso.<br><strong>Conectando comunidades<\/strong><br>Mi abuelo argentino, que vive en Nueva York, hablaba con nostalgia de los veranos en los que \u00e9l mismo tomaba el tren de vapor de Buenos Aires a Bariloche. \u00abEn aquella \u00e9poca, el viaje era directo desde la capital\u00bb, me cont\u00f3 Abuelo por tel\u00e9fono antes de emprender el viaje. \u00abLos vagones eran de madera y dorm\u00edamos en el suelo\u00bb.<br>Para los pasajeros de hoy, el Tren Patag\u00f3nico ofrece coches cama y coches Pullman de clase turista con grandes asientos reclinables. Los coches cama est\u00e1n ocupados mayoritariamente por turistas. Los vagones Pullman, por el contrario, est\u00e1n llenos de lugare\u00f1os que utilizan el servicio por necesidad; la mayor\u00eda han tra\u00eddo consigo almohadas, mantas y neveras llenas de comida para el largo viaje. Los ni\u00f1os duermen de lado en el regazo de sus padres y grandes botellas de refresco de marca blanca ruedan a los pies de la gente. Todo el mundo parece pasarse interminables tazas de mate.<br>La demanda de este servicio, que se presta una vez a la semana, es tan alta que los billetes deben reservarse con muchas semanas, si no meses, de antelaci\u00f3n. \u00abSi no fuera por el tren, no estoy segura de que pudi\u00e9ramos hacer esto, econ\u00f3micamente hablando\u00bb, me dice Mar\u00eda Montesino, de 29 a\u00f1os. Est\u00e1 trasladando a su familia por todo el pa\u00eds, viajando en un camarote para dos personas abarrotado con tres de sus cinco hijos y todas sus posesiones: un televisor, un altavoz, bolsas y bolsas de ropa y una mochila de Hello Kitty llena de zapatos.<br>La primera vez que vi a Montesino fue junto a una docena de sus parientes en el and\u00e9n de Viedma, despidi\u00e9ndose entre sollozos ahogados minutos antes de la salida del tren. Como tantas otras cosas en esta vieja y legendaria ruta (desde los camareros bien vestidos desliz\u00e1ndose por el vag\u00f3n restaurante hasta los desgastados edificios de piedra de la estaci\u00f3n), parec\u00eda una escena que podr\u00eda haber sido sacada de otro siglo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">Rafael Huerco est\u00e1 sentado tranquilamente en su asiento, vestido con camisa de botones, corbata corta de terciopelo, sombrero de ala ancha y una guitarra entre las piernas. Es payador, un cantante folcl\u00f3rico especializado en duelos de versos. \u00abMe voy a un festival cerca de Bariloche\u00bb, dice. Antes de que me d\u00e9 cuenta, se levanta y empieza a tocar. Los dem\u00e1s pasajeros del coche est\u00e1n cautivados, muchos de ellos cantan y aplauden. \u00abHac\u00eda mucho tiempo que nadie se levantaba y cantaba as\u00ed\u00bb, dice un hombre mayor que viaja solo.<br>Por la ventanilla, la tierra cambia ahora m\u00e1s deprisa. Despu\u00e9s de la peque\u00f1a ciudad de Ingeniero Jacobacci, el tren empieza a salir de la estepa y se adentra en las estribaciones andinas, cruzando altos puentes sobre r\u00edos secos y serpenteando por estrechos ca\u00f1ones de roca escarpada. Bariloche no est\u00e1 lejos.<br>Al pasar por la casa de un rancho, veo a un ni\u00f1o y a su madre de pie a mitad de camino hacia las v\u00edas, saludando al tren. Casi tan pronto como aparecen, desaparecen de mi vista, sustituidos por la larga y solitaria tierra. Es reconfortante atravesar tanta inmensidad en buena compa\u00f1\u00eda, pienso para mis adentros, as\u00ed que tomo asiento y disfruto de la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-code\"><code><p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>National Geographic Expeditions organiza varios viajes a Argentina y la Patagonia.<br>Jordan Salama es un escritor argentino-estadounidense, productor y colaborador habitual de National Geographic. Su primer libro, Todos los d\u00edas cambia el r\u00edo, un viaje por Colombia, se public\u00f3 en 2021. S\u00edguelo en Instagram.<br>Gast\u00f3n Zilberman es un fot\u00f3grafo social y ambiental de Buenos Aires, Argentina. S\u00edguelo en Instagram.<br>Este art\u00edculo se public\u00f3 originalmente en ingl\u00e9s en nationalgeographic.com.<br>FOTOGRAF\u00cdA DE PHOTOGRAPHS BY GAST\u00d3N ZILBERMAN<\/strong><\/em><\/p><\/code><\/pre>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\">Fuente: <strong><a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/historia\/2023\/04\/tren-patagonico-bordo-lento-rumbo-reliquia-epoca-pasada\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/historia\/2023\/04\/tren-patagonico-bordo-lento-rumbo-reliquia-epoca-pasada\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">National Geographic<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rio Negro &#8211; 22\/04\/2023: El \u00faltimo tren a la Patagonia sale los viernes a las seis de la tarde de Viedma, una peque\u00f1a ciudad de la costa atl\u00e1ntica argentina. 18 horas y 825 kil\u00f3metros m\u00e1s tarde (tras cruzar el pa\u00eds de este a oeste) llega a Bariloche, una pintoresca ciudad de monta\u00f1a a los pies [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":93960,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[10855,9105,9644],"class_list":["post-114809","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nacionales","tag-10855","tag-actualidad","tag-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114809","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114809"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114809\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114811,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114809\/revisions\/114811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/media\/93960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}