{"id":41903,"date":"2016-04-18T12:09:36","date_gmt":"2016-04-18T15:09:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=41903"},"modified":"2016-04-18T12:09:36","modified_gmt":"2016-04-18T15:09:36","slug":"canadian-pacific-la-empresa-de-ferrocarril-que-construyo-la-imagen-de-un-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/canadian-pacific-la-empresa-de-ferrocarril-que-construyo-la-imagen-de-un-pais\/","title":{"rendered":"Canadian Pacific: la empresa de ferrocarril que construy\u00f3 la imagen de un pa\u00eds"},"content":{"rendered":"<p>En 1867 EEUU compr\u00f3 Alaska, y el Imperio Brit\u00e1nico se ech\u00f3 a temblar. La potencia del \u2018God Save the Queen\u2019 hab\u00eda fundado, veintisiete a\u00f1os antes, la provincia que quedaba entre esos dos territorios de Norteam\u00e9rica. Canad\u00e1, de pronto, se vio convertida en la mortadela de un emparedado que la rep\u00fablica federal del \u2018In God We Trust\u2019 se pod\u00eda zampar en cualquier momento.<br \/>\nEntonces Canad\u00e1 no era el pa\u00eds de hoy. Estaba formado por tres entidades distintas. Los brit\u00e1nicos pensaron que deb\u00edan unificar ese territorio para hacer frente a las ansias expansivas de los estadounidenses. La naci\u00f3n donde surgi\u00f3 la revoluci\u00f3n industrial aplic\u00f3 su f\u00f3rmula infalible para conquistar el mundo: construir l\u00edneas de tren hasta poseer el horizonte.<\/p>\n<p>Todos los pol\u00edticos y empresarios de la \u00e9poca sab\u00edan que el ferrocarril era imprescindible para el desarrollo econ\u00f3mico de un lugar. Inglaterra lo hab\u00eda demostrado. Ahora ten\u00edan que aplicarlo a esas vastas tierras de lagos y monta\u00f1as. Las v\u00edas del tren deb\u00edan coser las tres entidades y hacer que por sus costuras corrieran vagones de mercanc\u00edas, carruajes de pasajeros y furgones atestados de soldados y armas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los pol\u00edticos brit\u00e1nicos vieron en sus posesiones canadienses una nueva ruta comercial y militar para llegar hasta sus colonias en Asia. Era imprescindible construir el camino terrestre entre el Atl\u00e1ntico y el Pac\u00edfico. Hab\u00eda que montar un pa\u00eds y lo har\u00edan instalando una red de trenes.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c7-1.jpg\" alt=\"c7\" \/><\/p>\n<p>En 1879, el ministro de Obras P\u00fablicas de la Confederaci\u00f3n de Canad\u00e1, Charles Tupper, declar\u00f3: \u00abEl sistema ferroviario Pacific formar\u00e1 una autopista imperial a trav\u00e9s del continente de Am\u00e9rica exclusivamente en tierra brit\u00e1nica y conformar\u00e1 una nueva e importante ruta desde Inglaterra a Australia, a India y a todas las dependencias de Gran Breta\u00f1a en el Pac\u00edfico, como China y Jap\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>No fue f\u00e1cil. A menudo los ra\u00edles se ven\u00edan abajo y ten\u00edan que reconstruirlos. El tramo m\u00e1s complejo fue el del ca\u00f1\u00f3n del Fraser. Las autoridades encargaron la obra a Andrew Onderdonk, un hombre con mucha experiencia y vastos recursos. Ante la dureza del trabajo, el empresario estadounidense fue en busca de obreros chinos. Eran mano de obra eficiente y barata. A ellos asignaban las tareas m\u00e1s peligrosas y por eso muchos mor\u00edan bajo t\u00faneles que se ven\u00edan abajo y explosivos que estallaban cuando no deb\u00edan. En n\u00fameros, dos operarios por cada 600 metros de ra\u00edl construido.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue dif\u00edcil encontrar financiaci\u00f3n. Los costes del ferrocarril resultaron mucho m\u00e1s altos de lo previsto y las autoridades no vendieron tantas tierras como previeron para pagar a los constructores. Despu\u00e9s de mucho sudor, pesar y muerte, el 7 de noviembre de 1885, el tren conect\u00f3 las confederaciones de Canad\u00e1. Donald A. Smith, uno de los constructores m\u00e1s famosos del Imperio Brit\u00e1nico y cofundador de la compa\u00f1\u00eda, declar\u00f3: \u00abTodos sabemos que la v\u00eda f\u00e9rrea de Canadian Pacific ha ayudado a construir una naci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Ya estaban los trenes y las v\u00edas. Ahora necesitaban pasajeros. William Cornelius Van Horne, el primer director general de Canadian Pacific, se hab\u00eda propuesto llenar los vagones de viajeros. Pero \u00bfqui\u00e9n querr\u00eda visitar la nada? Canad\u00e1 apenas era conocida en el mundo. Hab\u00eda que construir el deseo de explorar sus valles y sus monta\u00f1as. Y para eso reclutaron a los mejores artistas y publicitarios del Imperio Brit\u00e1nico. \u00abSi no podemos exportar los paisajes, importaremos los turistas\u00bb, dijo Van Horne.<\/p>\n<p>La publicidad de esta compa\u00f1\u00eda fue erigiendo tambi\u00e9n la imagen del pa\u00eds. En los anuncios y folletos donde Canadian Pacific vend\u00eda sus carruajes de lujo y sus viajes de aventura, mostraban escenarios que a la vez configuraban la percepci\u00f3n de Canad\u00e1. Esos dibujos y esas fotograf\u00edas situaron a esta regi\u00f3n en el mapa.<\/p>\n<p>Marc H. Choko lleg\u00f3 a esta conclusi\u00f3n despu\u00e9s de muchos a\u00f1os investigando el dise\u00f1o gr\u00e1fico canadiense. El profesor em\u00e9rito de la Escuela de Dise\u00f1o de la Universidad de Quebec rastre\u00f3 museos, colecciones privadas y casas de subastas para reunir cientos de folletos, carteles y piezas publicitarias que hoy muestra en su libro Canadian Pacific, Creating a Brand, Building a Nation (Canadian Pacific, crear una marca, construir una naci\u00f3n), de la editorial Callisto.<\/p>\n<p>Van Horne dise\u00f1\u00f3 la estrategia de marketing y comunicaci\u00f3n que sac\u00f3 a Canadian Pacific y a Canad\u00e1 de un lugar remoto en el mundo y erigi\u00f3 muchos de los estereotipos que hoy todav\u00eda asociamos al pa\u00eds. Fue un visionario, seg\u00fan Choko.<\/p>\n<p>Reclut\u00f3 a los mejores artistas y publicitarios de Inglaterra y Estados Unidos para sus campa\u00f1as. El empresario se tomaba el asunto muy en serio. Tanto que para elaborar uno de los primeros cuadernillos publicitarios, The New Highway to the Orient across Mountains, Prairies and Rivers of Canada (La nueva autopista hacia el Oriente a trav\u00e9s de las monta\u00f1as, praderas y r\u00edos de Canad\u00e1), dedic\u00f3 tres a\u00f1os de trabajo y contrat\u00f3 a los mejores fot\u00f3grafos.<\/p>\n<p>A finales del XIX el tren descubri\u00f3 escenarios ins\u00f3litos desconocidos hasta entonces. Pero esa era solo una parte del camino. El destino final de este viaje era la ambici\u00f3n de construir un emporio de transportes y turismo. En 1886 Canadian Pacific inaugur\u00f3 el lujoso hotel Banff Springs, junto al Lago Esmeralda, en la provincia de Columbia Brit\u00e1nica. A poca distancia de las v\u00edas edificaban paradores.<\/p>\n<p>As\u00ed proporcionaban a las \u00e9lites victorianas y a los estadounidenses acaudalados un espacio que ocupar al bajar de los carruajes. Ahora solo quedaba ocupar su tiempo y para eso organizaron actividades de senderismo, escalada e h\u00edpica en los parajes de alrededor.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c2-2.jpg\" alt=\"c2\" \/><\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda tambi\u00e9n se afan\u00f3 en llenar la prensa de art\u00edculos sobre aquellos lugares rec\u00f3nditos y esos recorridos fant\u00e1sticos divisando monta\u00f1as desde la ventanilla del tren. Canadian Pacific invitaba a periodistas extranjeros a conocer sus trenes y hoteles m\u00e1s lujosos con todos los gastos pagados. As\u00ed, entre tanta pompa, no era dif\u00edcil sacar a los reporteros grandes palabras de emoci\u00f3n en sus art\u00edculos sobre aquel destino.<\/p>\n<p>En 1919 presentaron el TransCanada Limited como el tren m\u00e1s r\u00e1pido de Am\u00e9rica del Norte. La calidad de la comida y las bebidas de sus restaurantes era excelente. Adem\u00e1s, por sus vagones y sus hoteles, las copas corr\u00edan sin reparos. All\u00ed no pesaba la Ley seca que impusieron en los a\u00f1os 20 en el pa\u00eds de al lado. Esa prohibici\u00f3n result\u00f3 decisiva para vender todos los pasajes. Los estadounidenses adinerados optaron por pasar sus vacaciones en Canad\u00e1. Ah\u00ed pod\u00edan beber lo que les viniera en gana.<\/p>\n<p>Aunque en aquel ferrocarril no todo era profusi\u00f3n. En los trenes de pasajeros el lujo quedaba reservado a la primera clase. Esos vagones eran como una mansi\u00f3n, con recibidor, sala de estar y dormitorios equipados con su propio ba\u00f1o. En la segunda y tercera clase, en cambio, los asientos y las literas eran de madera. Los \u00fanicos objetos mullidos sobre los que reclinarse durante las inacabables horas de camino eran unas almohadas y unas cortinas que ofrec\u00edan para alquilar a cambio de unas monedas.<\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c3-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175295\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c3-2.jpg\" alt=\"canadian pacific\" \/><\/a><\/p>\n<p>El n\u00famero de pasajeros crec\u00eda a la vez que aumentaba la importancia de la publicidad. En los a\u00f1os 20 los directivos de Canadian Pacific descubrieron que algo que parec\u00eda tan anodino y meramente utilitario como las hojas con los horarios y los destinos de los trenes se pod\u00eda aprovechar para anunciar la compa\u00f1\u00eda. La pretensi\u00f3n de este emporio de llegar tan lejos como fuera posible ya no requer\u00eda grandes obras de ingenier\u00eda. Hab\u00eda que aprovecharlo todo. Hasta los panfletos de llegadas y salidas.<\/p>\n<p>Pero la tierra no fue suficiente para esta corporaci\u00f3n. Tambi\u00e9n quer\u00edan poseer los viajes por el mar. As\u00ed, desde finales del XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, Canadian Pacific fue el mayor operador de barcos de vapor del pa\u00eds. En medio de esa contienda, en 1942, ascendieron al cielo y crearon la l\u00ednea a\u00e9rea Canadian Pacific Air Lines.<\/p>\n<p>Nada pod\u00eda detenerles. Ni siquiera esa descarnizada lucha transoce\u00e1nica. La firma que erigi\u00f3 la visi\u00f3n m\u00e1s id\u00edlica de Canad\u00e1 jam\u00e1s vio m\u00e1s l\u00edmite a sus trenes, sus buques y sus aviones que la circunferencia de la Tierra.<\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c1-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175293\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c1-2.jpg\" alt=\"c1\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c5-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175297\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c5-1.jpg\" alt=\"c5\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c4-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175296\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c4-1.jpg\" alt=\"c4\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c8-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175303\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c8-1.jpg\" alt=\"canadian pacific\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c9-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175304\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c9-1.jpg\" alt=\"c9\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c10-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175305\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c10-1.jpg\" alt=\"c10\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c11-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175306\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c11-1.jpg\" alt=\"c11\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c13-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175308\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c13-1.jpg\" alt=\"c13\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c15-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175309\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c15-1.jpg\" alt=\"c15\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c16-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175310\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c16-1.jpg\" alt=\"c16\" \/><\/a><\/p>\n<p><a class=\"cboxElement\" href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c17-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-175311\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responsive colorbox-175278\" src=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/wp-content\/uploads\/c17-1.jpg\" alt=\"c17\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.yorokobu.es\/canadian-pacific\/\">Yorokobu<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1867 EEUU compr\u00f3 Alaska, y el Imperio Brit\u00e1nico se ech\u00f3 a temblar. 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