{"id":45935,"date":"2016-07-06T11:49:07","date_gmt":"2016-07-06T14:49:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=45935"},"modified":"2016-07-06T11:49:07","modified_gmt":"2016-07-06T14:49:07","slug":"un-viaje-en-tren-por-la-india","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/un-viaje-en-tren-por-la-india\/","title":{"rendered":"Un viaje en tren por la India"},"content":{"rendered":"<p>La diversidad de olores, sabores y colores, que tiene el pa\u00eds asi\u00e1tico, se suma a lo ca\u00f3tico que puede resultar un viaje sin dinero en sus trenes.<br \/>\nPor: Diana Mar\u00eda Suaza*, Especial para El Espectador-India<br \/>\nFoto: iStock<br \/>\nLa India cuenta con 65.808 kil\u00f3metros de v\u00edas f\u00e9rreas.<\/p>\n<p><strong>cr\u00f3nicas de viajeros<\/strong><br \/>\nDejando atr\u00e1s un pa\u00eds que tiene en el olvido carrileras y todo un sistema f\u00e9rreo para recorrerlo, llegu\u00e9 a la India, un gigante que ha desarrollado un sistema de trenes con una extensi\u00f3n de 3.287.584 kil\u00f3metros cuadrados entre monta\u00f1as, valles, llanuras y bosque tropical. Seg\u00fan las estad\u00edsticas de v\u00edas f\u00e9rreas de la India, ferrocarriles, ferrys y trenes de m\u00e1s de un siglo de antig\u00fcedad, se han encargado de transportar al a\u00f1o m\u00e1s de un bill\u00f3n de usuarios.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o de l\u00edneas y conexiones en el grande asi\u00e1tico hab\u00eda tenido su origen en la consolidaci\u00f3n de relaciones comerciales con el imperio ingl\u00e9s. La excelente calidad del algod\u00f3n y otros materiales en el campo textil comenzaron a hacer necesaria una ingenier\u00eda de v\u00edas para su transporte para facilitar su salida hacia las grandes f\u00e1bricas en Manchester, Lancaster y Liverpool.<\/p>\n<p>Desconociendo el asombroso mundo de los trenes y los servicios que ofrece para conocer el territorio indio, decid\u00ed recorrer el sur del pa\u00eds tomando las l\u00edneas f\u00e9rreas, y mejor a\u00fan, con lo que complementa la experiencia de viajar en tren, compartir con m\u00e1s de trece millones de usuarios que utilizan este medio de transporte diariamente. Todo un variado sistema de m\u00e1quinas, conexiones y un majestuoso paisaje que se hizo pintura en movimiento desde la ventana del vag\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Las estaciones<\/strong><\/p>\n<p>Eran las doce de la noche cuando llegu\u00e9 a la entrada; columnas en m\u00e1rmol y un gran \u2018hall\u2019 que sirve de sala de espera para quienes viajan en horas de la madrugada ofreciendo una experiencia que se escapa al tiempo cotidiano; tensi\u00f3n, congesti\u00f3n y caos se apoderan del espacio, dejando en la atm\u00f3sfera la sensaci\u00f3n de estar entre miles.<\/p>\n<p>Distribuidos en 10 plataformas, pasajes subterr\u00e1neos, t\u00faneles y m\u00e1s de un mill\u00f3n y medio de personas que seg\u00fan la oficina econ\u00f3mica y comercial de la Embajada de Espa\u00f1a, recorren la estaci\u00f3n \u2018Kempegowda\u2019, los trenes con destino a Bangalore Junction City se amontonan uno por uno; cajas, costales y mercanc\u00eda variada sobresale a la vista de la zona de embarque; pasajeros a la espera del tren dejan caer sus cuerpos en esteras de mimbre teniendo como almohada su equipaje, sabanas y peque\u00f1as cobijas los cubren del fr\u00edo de la madrugada.<\/p>\n<p>Los miembros de la polic\u00eda pasan desapercibidos entre las diversas actividades particulares que se dan en terminal. Su actividad est\u00e1 limitada a caminar a lado a lado de ella ofreciendo ayuda a extranjeros. En la estaci\u00f3n tambi\u00e9n se pueden ver habitantes de la calle acompa\u00f1ados de animales de corral y perros en busca de una banca o escal\u00f3n para pasar la noche, convirti\u00e9ndose en sombras, cuando sus siluetas son iluminadas por las luces del tren.<\/p>\n<p>La venta de comida r\u00e1pida y de pasabocas es uno de los principales atractivos en trayectos que pueden durar m\u00e1s de 50 horas. Venta de chai (t\u00e9 con leche), ensaladas, frutas, sofritos y el particular olor a mezcla de especias en los pasillos del tren dan una peque\u00f1a muestra de la gastronom\u00eda india.<\/p>\n<p>El constante tr\u00e1nsito de vendedores ofertando promociones, combos y acompa\u00f1antes para las comidas deleitan con el atractivo de sus colores y el aroma especial que despierta un sabor en la boca.<\/p>\n<p><strong>El tren local<\/strong><\/p>\n<p>Hora pico, despu\u00e9s de las 4 de la tarde, en el poblado de Mysore ubicado a unas pocas horas de una de las principales ciudades del sur del pa\u00eds a donde deber\u00eda arribar lo antes posible para retomar la rutina laboral, debo esperar en una peque\u00f1a cabina de venta y reserva de tiquetes con filas que pareciesen no acabar y la curiosidad palpitante de abordar el tren local para un trayecto que durar\u00e1 tres horas.<\/p>\n<p>Tras haber o\u00eddo relatos de otros viajeros y visto algunos v\u00eddeos en las redes virtuales, la oportunidad de viajar en la famosa \u201c2nd Sitting Class\u201d se resumi\u00f3 en un trayecto aproximado de dos horas y media de pie junto a los ba\u00f1os, rodeada y acorralada por indios e indias esperando llegar a su destino final.<\/p>\n<p>Existen cuatro tipos de vagones en los trenes de la India, las diferencias usualmente radican en la oferta de servicios que tiene el vag\u00f3n y la comodidad: aire acondicionado, comidas, servicio de ba\u00f1o entre otros, son algunas de las opciones ofertadas para usar durante el recorrido.<\/p>\n<p>Una estaci\u00f3n a reventar; toda una escena en donde la gente sobrepasa los l\u00edmites del espacio; esteras tendidas, hombres y mujeres sentados a lado y lado de las v\u00edas esperando la oportunidad para abordar; por un momento llegu\u00e9 a pensar que hasta dentro del equipaje podr\u00eda haber gente esperando el tren.<\/p>\n<p>Viajar en la clase m\u00e1s econ\u00f3mica en un tren indio significa un espacio de cinco cent\u00edmetros para apoyar los pies, dejar a la suerte el equilibrio y confiarse del que est\u00e1 al lado; su balance en s\u00ed depende de la capacidad de mantener una distancia prudente entre la nariz de la otra persona con su nariz. Usualmente aquellos que no realizaron una reserva previa o no ven necesario hacerlo debido a la corta distancia a recorrer prefieren abordar estos vagones.<\/p>\n<p>Para quien no est\u00e1 acostumbrado a congregaciones masivas de personas, y m\u00e1s a\u00fan, en un espacio cerrado, se recomienda abstenerse; es sorprendente y \u00fanica la manera en la que los indios llegan a distribuir el espacio para hacer que no solo se puedan acomodar el doble de la capacidad normal del compartimiento sino que tambi\u00e9n acomoden kilos de vegetales y frutas con animales de corral en el mismo.<\/p>\n<p><strong>Los vagones y el olor de la carne\u2026<\/strong><\/p>\n<p>El microcosmos que contiene cada uno de los vagones presenta de primera mano una gama diversa de olores, miradas, sabores y sensaciones que se ven extasiadas con la din\u00e1mica extravagante de un viaje en tren.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n j\u00f3venes de lado a lado reproduciendo m\u00fasica del estado de Tamil Nadu \u2013conocida por el fuerte comp\u00e1s de la percusi\u00f3n acompa\u00f1ada de sonidos electr\u00f3nicos \u2013 en peque\u00f1os celulares \u2013 que curiosamente tienen como fondo de pantalla fotograf\u00edas del Che Guevara \u2013 compart\u00edan su diario cubri\u00e9ndose la nariz con un pa\u00f1uelo ante el desagradable olor a orina y materia fecal que proven\u00edan de los ba\u00f1os que estaban a menos de un medio metro; la temperatura y el f\u00e9tido olor se iban haciendo m\u00e1s fuertes a medida que el \u201cChamundi Express\u201d realizaba sus paradas y cada vez m\u00e1s personas proveniente de peque\u00f1as villas se hac\u00edan a un espacio dentro de \u00e9l.<\/p>\n<p>El hecho de provenir de otro pa\u00eds y hablar en otra lengua no daba oportunidad a pasar desapercibido; miradas desde todos los \u00e1ngulos parec\u00edan crear todo una atm\u00f3sfera de curiosidad sobre mi origen y la raz\u00f3n del porqu\u00e9 abordar un tren en el que las maletas volaban de lado a lado, gente subida en los que se supon\u00edan, eran los espacios para acomodar el equipaje, mujeres con ni\u00f1os en brazos de p\u00ede sin ning\u00fan apoyo o equilibrio, ancianos sentados entre el tumulto y algunos otros en los bordes con m\u00e1s de medio cuerpo por fuera del tren y entre otros, asumiendo que, por ser extranjera tendr\u00eda la posibilidad de abordar otra clase de vag\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin hacerse esperar, preguntas como: \u00bfFrom which country? y \u00bfyour name?, dieron campo para una conversaci\u00f3n que a pesar de verse obstruida por la poca fluidez del ingl\u00e9s, se vio soportada por todo un lenguaje corporal que creo una atm\u00f3sfera agradable para un recorrido de casi tres horas; miradas, sonrisas e invitaciones acompa\u00f1adas de un sorbo de agua o una galleta que se fueron alargando hasta la parada final.<\/p>\n<p><strong>El tren de las nubes<\/strong><\/p>\n<p>El viaje comenz\u00f3 en la ma\u00f1ana. Un aire fr\u00edo y neblina espesa adornaban las copas de las monta\u00f1as de Nilgiri, a unos pocos kil\u00f3metros del poblado de Coonor.<\/p>\n<p>Con un tiquete de 10 rupias, sentada en la sala de espera de una peque\u00f1a estaci\u00f3n con una particular arquitectura inglesa que evocar\u00eda un paisaje en medio de los Alpes, el famoso Udhagamandalam \u2013 un ferrocarril con m\u00e1s de 100 a\u00f1os de antig\u00fcedad \u2013 construido durante la colonia inglesa a mediados del siglo XIX, recorre las azules y fr\u00edas monta\u00f1as del estado de Tamil Nadu.<\/p>\n<p>Tras haber recorrido algunos cultivos de t\u00e9 y una f\u00e1brica empotrada en las monta\u00f1as m\u00e1s fr\u00edas de la zona, esperaba uno de los trenes m\u00e1s atractivos para los visitantes en la India.<\/p>\n<p>La Unesco no se equivoca al declarar a Coonor un patrimonio de la humanidad; una maquina a vapor que no es arrastrada sino que es empujada por sus mismos vagones, sobrepasando m\u00e1s de 10 t\u00faneles y 20 viaductos, dejando estupefacto \u2013 ante lo m\u00e1gica que puede ser la naturaleza \u2013 a cualquiera que mire a trav\u00e9s del cristal.<\/p>\n<p>Con un decorado victoriano de mediados del siglo XIX a la entrada de una peque\u00f1a estaci\u00f3n entre bosques en penumbra, el incre\u00edble tren de juguete lleg\u00f3 a las 9:30 de la ma\u00f1ana. Angostas puertas de cristal con un marco amarillo y azul se abren manualmente y acogen a casi 20 pasajeros por vag\u00f3n; la pintura en movimiento comienza.<\/p>\n<p>Angostas bancas y un dise\u00f1o que se destaca por la delicadeza y detalle en sus acabados con tonos pastel, da a pensar que no solo se est\u00e1 viviendo una experiencia de otra \u00e9poca sino que se llega a percibir un aire et\u00e9reo, un halo de luz que solo se hace especial con el contraste de la naturaleza, casi como si esos delgados carriles entre arboles de eucalipto y candelabros, gener\u00f3 una catarsis visual ante los bellos matices de azul provenientes de las monta\u00f1as y los verdes \u00e1rboles y prados a su alrededor.<\/p>\n<p>Sin duda alguna, un recorrido para aquel que se encuentre en b\u00fasqueda de paisajes que rayan con la realidad haci\u00e9ndola m\u00e1s m\u00e1gica por ello, no hay raz\u00f3n para perd\u00e9rsela por las dificultades para recorrerla.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/actualidad\/un-viaje-tren-india-articulo-639193#\"><span style=\"color: #ff0000;\">El Espectador<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La diversidad de olores, sabores y colores, que tiene el pa\u00eds asi\u00e1tico, se suma a lo ca\u00f3tico que puede resultar un viaje sin dinero en sus trenes. 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