{"id":54836,"date":"2017-01-30T13:24:01","date_gmt":"2017-01-30T16:24:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=54836"},"modified":"2017-01-30T13:40:14","modified_gmt":"2017-01-30T16:40:14","slug":"la-decadencia-del-pais-a-bordo-de-un-tren-que-hizo-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/la-decadencia-del-pais-a-bordo-de-un-tren-que-hizo-historia\/","title":{"rendered":"La decadencia del pa\u00eds, a bordo de un tren que hizo historia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En Estados Unidos avanza el proyecto Hyperloop, un tren de carga que a una velocidad de hasta 1200 kil\u00f3metros por hora unir\u00e1 en 30 minutos los 610 kil\u00f3metros que hay entre Los Angeles y San Francisco. En la Argentina, el panorama es m\u00e1s modesto. Al Belgrano Cargas, el m\u00e1s emblem\u00e1tico de los trenes cargueros del pa\u00eds y el de recorrido m\u00e1s extenso, viajar de Jujuy a Retiro (1675 kil\u00f3metros) le lleva unos 22 d\u00edas, casi lo mismo que un buque de transporte de granos que va de Buenos Aires a Hamburgo (12.200 kil\u00f3metros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con semejante r\u00e9cord se lo podr\u00eda considerar la gran joya del \u00abcosto argentino\u00bb. En el caso del az\u00facar, el 20% del precio que paga el consumidor corresponde al flete. Pero el problema es m\u00e1s grave: llevar la mercader\u00eda a Buenos Aires en cami\u00f3n es tan caro, y en tren tan dif\u00edcil, que muchos campos productivos de Salta y Jujuy han decidido no sembrar porque la ecuaci\u00f3n econ\u00f3mica no les cierra. Para el ma\u00edz, el 50% del valor que reciben se destina al transporte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Belgrano es tambi\u00e9n un vivo retrato de la decadencia. Orgullo del pa\u00eds a mediados del siglo pasado, muchas d\u00e9cadas de p\u00e9simas administraciones y falta de inversi\u00f3n lo han transformado en el m\u00e1s ineficiente de los transportes de cargas. En una foto en blanco y negro, vieja y gastada, de lo que alguna vez fue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, su competidor, el cami\u00f3n, no ha dejado de crecer. Hasta hace 15 a\u00f1os, la relaci\u00f3n entre el az\u00facar transportada en tren y en cami\u00f3n desde el norte del pa\u00eds hasta Buenos Aires era de 6 a 1 en favor del tren. Hoy, de 2 a 1 en favor del cami\u00f3n. Los Moyano se frotan las manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo ins\u00f3lito es que un cami\u00f3n lleva, como m\u00e1ximo, 28 toneladas. Un tren, hasta 1500 toneladas. Es decir, para equiparar lo que lleva un solo tren se necesitan 53 camiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA comienzos del siglo pasado, el Estado hizo llegar el ferrocarril al Noroeste aunque en ese momento no hab\u00eda producci\u00f3n. La llegada del tren la impuls\u00f3 extraordinariamente. Hoy hay producci\u00f3n, pero no tenemos trenes\u00bb, dice Federico Gatti, administrador general de Ledesma, el principal productor de az\u00facar del pa\u00eds (20% del total, b\u00e1sicamente en Jujuy) y uno de los grandes clientes del Belgrano, que mayoritariamente transporta granos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presidente Macri ha afirmado que recuperar el esplendor del sistema estatal de trenes de carga es un objetivo prioritario, y la decisi\u00f3n fue empezar por el Belgrano. \u00abEl a\u00f1o pasado invertimos en esta l\u00ednea 1200 millones de d\u00f3lares, en v\u00edas y material rodante. No estoy hablando de promesas. Ya lo estamos haciendo, ya estamos cambiando la historia\u00bb, dice el presidente de Trenes Argentinos Cargas (TAC), Ezequiel Lemos, un abogado de 51 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Turismo de aventura<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_54844\" aria-describedby=\"caption-attachment-54844\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352367w640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54844\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352367w640.jpg\" alt=\"La vieja locomotora, al frente de 13 vagones, en Jujuy. Foto: Ernesto Bioy\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352367w640.jpg 640w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352367w640-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54844\" class=\"wp-caption-text\">La vieja locomotora, al frente de 13 vagones, en Jujuy. Foto: Ernesto Bioy<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que todav\u00eda se ve es la foto vieja. LA NACION se subi\u00f3 a una formaci\u00f3n del Belgrano para hacer tres tramos de ese viaje eterno de m\u00e1s de 20 d\u00edas. En rigor no es un viaje: es turismo de aventura, una experiencia extrema. \u00abEste tren es para valientes\u00bb, dir\u00e1 un funcionario de TAC al atravesar un sector particularmente cr\u00edtico del recorrido: las barriadas m\u00e1s miserables y violentas de Rosario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida es la estaci\u00f3n Ledesma, en Jujuy, en la formaci\u00f3n 5008, compuesta por una locomotora General Motors y 13 vagones repletos de bolsas de az\u00facar. La partida de un convoy era rutinaria hace 15 a\u00f1os: sal\u00edan tres por d\u00eda desde Ledesma. Hoy, apenas dos por semana.<\/p>\n<figure id=\"attachment_54838\" aria-describedby=\"caption-attachment-54838\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352341w280.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54838\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352341w280.jpg\" alt=\"Un recorrido de 1700 km. Foto: LA NACION\" width=\"280\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352341w280.jpg 280w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352341w280-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54838\" class=\"wp-caption-text\">Un recorrido de 1700 km. Foto: LA NACION<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1quina es como una pieza de museo: estas GM llegaron al pa\u00eds en la d\u00e9cada de 1970. Otras, incluso antes: en 1958. Treparse a ellas es un viaje al atraso: vetustas, deterioradas, mal equipadas. No tienen veloc\u00edmetro (o no les funciona) ni aire acondicionado, y la bocina se activa tirando de una cuerda. Todo es manual y rudimentario. Cuentan con localizadores satelitales, un atisbo de modernidad en medio de fierros viejos, pero en realidad son un adorno: dejaron de funcionar hace a\u00f1os. El conductor tiene que estar atento, entre otras cosas, al estado de las v\u00edas, a la velocidad (que calcula a ojo de buen cubero), a los cruces de rutas, a las decenas de cruces clandestinos, a los animales que invaden la traza, a la marcha de los vagones y a los frenos, que suelen fallar. Las viejas GM muestran su agotamiento: el promedio indica que se rompen cada 2000 km.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos sillas de pl\u00e1stico hacen las veces de butacas del fot\u00f3grafo y el cronista de LA NACION en la cabina de la locomotora, que tiene su parabrisas y sus ventanas laterales protegidas por rejas finas y horizontales. Una suerte de jaula de seguridad porque habitualmente son blanco de pedradas. El a\u00f1o pasado, un convoy que marchaba a velocidad muy lenta fue obligado a detenerse y saqueado, algo para nada inusual. El robo dej\u00f3 p\u00e9rdidas en mercader\u00eda por 10 millones de pesos. Pero no s\u00f3lo eso: el enrejado act\u00faa tambi\u00e9n como malla protectora contra la vegetaci\u00f3n, crudamente hostil en much\u00edsimos lugares. En septiembre de 2013, en Santa Luc\u00eda, al norte de la provincia de Buenos Aires, una rama entr\u00f3 en la cabina de una locomotora del Belgrano y se clav\u00f3 en la cabeza del motorman Angel Zelaya, de 50 a\u00f1os. Muri\u00f3 minutos despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los maquinistas de la formaci\u00f3n 5008, Julio Rivadeo (63 a\u00f1os, 42 de ferroviario) y Francisco Araya (57, 36 de ferroviario), cuentan estas historias mientras el tren atraviesa territorio juje\u00f1o a ritmo cansino y trabajoso, a un costado de la ruta nacional 34. Una y otra vez el convoy se mete en extensos t\u00faneles vegetales, una fiesta para los ojos pero pesada faena para la transitada GM, que m\u00e1s que andar parece abrirse camino a los golpes, como un hachero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La marcha es necesariamente lenta. Con m\u00e1quinas y v\u00edas en condiciones se podr\u00edan alcanzar los 60 kil\u00f3metros por hora, calcula Rivadeo. Hoy, nunca m\u00e1s de 30 o 35. La primera meta de las autoridades de Trenes es conseguir un ritmo m\u00e1s o menos constante de unos 40 kil\u00f3metros por hora. Eso ya ser\u00eda un triunfo. En Espa\u00f1a, los trenes cargueros van a una velocidad media de unos 100 kil\u00f3metros por hora, similar a la del resto de Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Descarrilamientos<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_54843\" aria-describedby=\"caption-attachment-54843\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352366w640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54843\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352366w640.jpg\" alt=\"Por v\u00edas deterioradas, atravesando villas, va el Belgrano en Rosario; son habituales los descarrilamientos, ataques y saqueos. Foto: Ernesto Bioy\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352366w640.jpg 640w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352366w640-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54843\" class=\"wp-caption-text\">Por v\u00edas deterioradas, atravesando villas, va el Belgrano en Rosario; son habituales los descarrilamientos, ataques y saqueos. Foto: Ernesto Bioy<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMiren las v\u00edas\u00bb, avisa en un momento Araya, que va parado detr\u00e1s de Rivadeo. Rieles oxidados, desparejos e incluso zigzagueantes son un llamado de atenci\u00f3n: es un tramo para no superar los 10 kil\u00f3metros por hora. En el Belgrano, el descarrilamiento est\u00e1 lejos de ser una circunstancia excepcional. Tiene un promedio que deber\u00eda figurar en el libro Guinness: uno y medio por d\u00eda. Volver a montar un tren sobre las v\u00edas, mediante gr\u00faas especiales, puede llevar muchas horas o incluso d\u00edas. \u00abNos ha pasado de tener que dormir tres noches ac\u00e1, en la cabina\u00bb, cuenta Rivadeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Trenes prometen colocar v\u00edas nuevas a lo largo de pr\u00e1cticamente todo el trayecto. Las actuales son, en su mayor\u00eda, de las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado. De los 15.000 kil\u00f3metros de v\u00edas del sistema estatal de carga, s\u00f3lo 9000 est\u00e1n operativas, y casi la mitad de esas 9000, en un estado tal que obliga a circular a muy baja velocidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abIdealmente, 1\/8 del tendido deber\u00eda ser reparado o cambiado todos los a\u00f1os. Pero pasaron d\u00e9cadas en las que pr\u00e1cticamente no se hizo nada\u00bb, dice Lemos, el presidente de TAC. \u00abEstamos avanzando en la colocaci\u00f3n de durmientes de hormig\u00f3n. Los actuales son de madera, mucho menos resistentes. Con v\u00edas nuevas, durmientes de hormig\u00f3n y las locomotoras y vagones que acabamos de comprar en China, estaremos en condiciones de duplicar la velocidad promedio que llevan hoy los trenes y bajar dr\u00e1sticamente el n\u00famero de descarrilamientos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Van tres horas de viaje y el convoy sigue en tierras juje\u00f1as. A los tramos abiertos, un respiro, les siguen incursiones en sectores selv\u00e1ticos, esa lucha a brazo partido entre la bestia de metal y una jungla que le cierra el camino. De pronto, cerca de la estaci\u00f3n El Quemado, un estr\u00e9pito sacude la cabina. Una rama se incrusta en la ventanilla y queda a cent\u00edmetros de la cabeza de Araya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La locomotora, tambi\u00e9n en su interior, ya es un peque\u00f1o muestrario del reino vegetal y animal: polvo, ramas, lianas, hojas, moscas, ara\u00f1as, mariposas, jejenes. Los maquinistas cuentan que hasta se han cruzado con leones. \u00abY adem\u00e1s, el calor\u00bb, dice Ayala. \u00abEn verano esto es insoportable.\u00bb Afuera, el espect\u00e1culo es singular. En primer plano, la maleza tropical, abigarrada, invasiva, salvaje. M\u00e1s all\u00e1, sembrad\u00edos y cerros de baja altura. En el fondo, la majestuosa Quebrada de Humahuaca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue la marcha y en el horizonte aparece un caser\u00edo. A medida que la formaci\u00f3n se va acercando, la proximidad entre viviendas precarias y las v\u00edas es intimidante: llegan hasta un metro e incluso menos. Literalmente parece que el tren se va a llevar por delante casas, galpones, personas. En realidad ha ocurrido lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos se han llevado por delante al tren. La usurpaci\u00f3n de su espacio es una met\u00e1fora de la vieja crisis que arrastra. Al ferrocarril lo invaden construcciones, malezas, animales, basurales, cruces clandestinos, saqueadores, r\u00edos y arroyos, y la peor invasi\u00f3n de todas: el abandono.<\/p>\n<figure id=\"attachment_54839\" aria-describedby=\"caption-attachment-54839\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352343w640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54839\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352343w640.jpg\" alt=\"En noviembre, un tren del Belgrano Cargas descarril\u00f3 en C\u00f3rdoba; cuatro vagones cayeron sobre casas precarias. Foto: La Nueva Ma\u00f1ana\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352343w640.jpg 640w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352343w640-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54839\" class=\"wp-caption-text\">En noviembre, un tren del Belgrano Cargas descarril\u00f3 en C\u00f3rdoba; cuatro vagones cayeron sobre casas precarias. Foto: La Nueva Ma\u00f1ana<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las normas indican que debe haber un retiro de 15 metros de cada lado de las v\u00edas, con una franja de seguridad de por lo menos siete metros. En cientos de puntos del trayecto eso no se cumple. En cada una de esas zonas cr\u00edticas la velocidad cae a 5 o 10 kil\u00f3metros por hora. Da la impresi\u00f3n de que el tren pasa por all\u00ed como pidiendo permiso y perd\u00f3n. En noviembre, cuatro vagones de una formaci\u00f3n del Belgrano que atravesaba villa La Tribu, en la ciudad de C\u00f3rdoba, descarrilaron, y uno cay\u00f3 sobre una vivienda precaria. No termin\u00f3 en tragedia gracias a que un \u00e1rbol soport\u00f3 buena parte del vuelco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstamos patinando. Son los yuyos\u00bb, dice Rivadeo, el conductor, y baja la velocidad. Un rato despu\u00e9s, los rieles no tienen yuyos, pero se han dilatado por el calor y viborean. No lejos de la estaci\u00f3n San Pedro, en Jujuy, dos vagones yacen a un costado de las v\u00edas, barranca abajo. \u00abFue un descarrilamiento jodido, hace unos a\u00f1os. Ah\u00ed quedaron&#8230;\u00bb, apunta Ayala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los puentes son otros tramos sensibles. Entre Ledesma y Retiro hay unos 200, muchos en claro deterioro. El a\u00f1o pasado se rompieron diez. Superada la ciudad de Perico, cerca del l\u00edmite con Salta, la formaci\u00f3n encuentra un camino m\u00e1s abierto. A los costados hay cuadrillas desmalezando. Tambi\u00e9n ha habido cambio de v\u00edas. Por fin la GM puede acelerar hasta 30 km por hora. En auto, velocidad de paseo. En estos trenes de carga, ritmo trepidante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n llega a la ciudad de General G\u00fcemes, en Salta. Los 110 kil\u00f3metros desde Ledesma le demandaron 6 horas, a un promedio de unos 18 kil\u00f3metros por hora. \u00abSomos muy lentos y adem\u00e1s no somos seguros. Por eso los clientes nos han perdido la paciencia\u00bb, admite Juan Frass\u00e1, jefe de V\u00edas y Obras de TAC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El derrotero del tren en este primer tramo ha sido un himno al contraste. Dentro de la cabina, calor, precariedad. Afuera, la belleza de una geograf\u00eda \u00fanica. El problema es que el Belgrano no es hoy la mejor platea para disfrutar el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rosario, un abismo<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_54840\" aria-describedby=\"caption-attachment-54840\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352344w640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54840\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352344w640.jpg\" alt=\"El convoy llega a una villa en el barrio Empalme Granero, en Rosario; enseguida ser\u00e1 apedreado. Foto: Ernesto Bioy\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352344w640.jpg 640w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352344w640-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54840\" class=\"wp-caption-text\">El convoy llega a una villa en el barrio Empalme Granero, en Rosario; enseguida ser\u00e1 apedreado. Foto: Ernesto Bioy<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de surcar Salta, Tucum\u00e1n, Santiago del Estero y C\u00f3rdoba, traves\u00eda que le lleva m\u00e1s de 15 d\u00edas, el tren llega a Rosario. Desde que sali\u00f3 de Ledesma ha cambiado ocho veces la dupla de maquinistas. Empieza la etapa m\u00e1s riesgosa. Durante la pr\u00f3xima hora y media atravesar\u00e1, de Norte a Sur, una sucesi\u00f3n de villas que parece interminable. LA NACION est\u00e1 nuevamente a bordo. Como siempre en este tramo, va un polic\u00eda. \u00abNo creo que hayan visto algo parecido a lo que van a ver ahora\u00bb, advierte el maquinista antes de arrancar. \u00abEsto es para valientes\u00bb, agrega el ingeniero Marcelo Ju\u00e1rez, a cargo de Infraestructura, que ha subido al tren para acompa\u00f1ar a LA NACION.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La locomotora se pone en marcha. En la cabina hay mucha tensi\u00f3n y pocas palabras. Aparecen el primer basural y la primera villa, en el barrio Empalme Graneros. A un costado de la v\u00eda, un grupo de grandes y chicos conversa y mira hacia el tren. De pronto, uno de los chicos, de 8 o 9 a\u00f1os, se agacha, toma piedras y las arroja sobre la m\u00e1quina. Otro hace lo mismo. Impactan en los viejos y nobles aceros de la locomotora, veterana de mil batallas. La gente grande del grupo ni se inmuta. En la cabina tampoco. Forma parte de la rutina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos cientos de metros despu\u00e9s aparece la villa Ludue\u00f1a. Enseguida, la villa Banana. \u00abAhora viene la joda\u00bb, advierte Ju\u00e1rez. El espect\u00e1culo es estremecedor: ante la locomotora aparece un abismo de pobreza y marginalidad. El tren avanza lentamente entre casillas miserables construidas a menos de uno o dos metros de las v\u00edas. Otra vez: el espacio del ferrocarril ha sido usurpado, pero los t\u00e9rminos parecen haberse invertido. El invasor es el tren y as\u00ed es recibido. En Banana, una lluvia de piedras saluda su paso. Al rato, nuevo estr\u00e9pito: un cascote estalla contra la m\u00e1quina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n se detiene poco antes de un paso a nivel sin barreras. \u00abEstamos esperando que lleguen los guardabarreras que estaban en el cruce anterior -explica Ju\u00e1rez-. Como son s\u00f3lo dos, tenemos que esperar que lleguen. Van saltando de cruce en cruce.\u00bb En medio de esa escena de realismo m\u00e1gico, el cronista pregunta c\u00f3mo hacen para correr de un cruce a otro. \u00abEn general, en bicicleta\u00bb, contesta Ju\u00e1rez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda anterior cay\u00f3 un temporal y todav\u00eda queda mucha agua sobre las v\u00edas, que por tramos casi no se ven. Algunas cuadrillas est\u00e1n trabajando para despejarlas de barro y basura. \u00abAc\u00e1 descarrilamos el otro d\u00eda\u00bb, dice el maquinista. Cada descarrilamiento en este sector de Rosario es amenaza concreta de saqueo. El Belgrano atraviesa con su carga de az\u00facar y granos por zonas en las que el hambre es una realidad cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n va hacia el barrio Echesortu. Aparece un basural que se extiende a ambos lados de las v\u00edas. M\u00e1s adelante, un joven de unos 25 a\u00f1os est\u00e1 preparando una sorpresa: coloca troncos sobre las v\u00edas; no se sabe si busca que el tren se detenga o que descarrile. Con tranquilidad se coloca a un costado para ver c\u00f3mo funciona su trampa. Ju\u00e1rez y el maquinista llevan calma: el miri\u00f1aque (especie de pollera met\u00e1lica que va delante de la locomotora) se ocupar\u00e1 de removerla. Eso pasa, efectivamente. Otro obst\u00e1culo superado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 lloviendo y hay goteras en la m\u00e1quina. Tres de los cuatro limpiaparabrisas no andan. Suena la alarma. \u00bfProblema en los frenos? \u00bfCalentamiento? No se sabe. La formaci\u00f3n sigue rumbo a la estaci\u00f3n Villa Amelia, al sur de Santa Fe. La Rosario profunda, con su miseria expl\u00edcita, va quedando atr\u00e1s. Que una tropilla de 20 o 30 caballos paste sobre las v\u00edas es un tema menor. Ya se correr\u00e1. La formaci\u00f3n llega a destino. Hacer 70 kil\u00f3metros llev\u00f3 3 horas. Promedio, 23 km por hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La descarga, a hombro<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_54841\" aria-describedby=\"caption-attachment-54841\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352345w640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54841\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352345w640.jpg\" alt=\"En la terminal de Retiro, otra imagen de atraso e ineficiencia: las bolsas se descargan sobre los hombros. Foto: Ernesto Bioy\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352345w640.jpg 640w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352345w640-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54841\" class=\"wp-caption-text\">En la terminal de Retiro, otra imagen de atraso e ineficiencia: las bolsas se descargan sobre los hombros. Foto: Ernesto Bioy<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ah\u00ed hasta Retiro hay 285 kil\u00f3metros. Algo m\u00e1s de dos d\u00edas de marcha. LA NACION comparte el \u00faltimo tramo: la llegada a la terminal. El convoy ha recorrido 1674 kil\u00f3metros, atraves\u00f3 siete provincias, cambi\u00f3 10 veces de maquinistas y varias veces de locomotora. Lo \u00fanico que se mantuvo inalterable fueron los 13 vagones con bolsas de az\u00facar cargadas hace tres semanas en Ledesma. Que lleguen intactas ya es un triunfo. La formaci\u00f3n super\u00f3 selvas, rieles deteriorados, puentes endebles, pedradas, obstrucci\u00f3n intencional de las v\u00edas, descarrilamientos, calores extremos, lluvias torrenciales, basurales. Y super\u00f3, sobre todo, sus propias limitaciones. \u00abEs bueno que hayan visto esto porque en poco tiempo, este mismo a\u00f1o, el cambio ser\u00e1 radical\u00bb, dice Ezequiel Lemos. Pero advierte: \u00abLo que tiene que ver con infraestructura, material rodante y organizaci\u00f3n ya est\u00e1 encaminado. Los problemas al costado de las v\u00edas van a llevar muchos a\u00f1os y mucho compromiso pol\u00edtico y econ\u00f3mico\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_54842\" aria-describedby=\"caption-attachment-54842\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352346w280.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-54842\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352346w280.jpg\" alt=\"Foto: LA NACION\" width=\"280\" height=\"556\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352346w280.jpg 280w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/transporte-de-cargas-2352346w280-151x300.jpg 151w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-54842\" class=\"wp-caption-text\">Foto: LA NACION<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima postal, el \u00faltimo retrato del atraso y la ineficiencia, est\u00e1n en la descarga. Se sigue haciendo a hombro. La faena llevar\u00e1 dos jornadas de trabajo. Entre la primera bolsa subida y la \u00faltima en ser bajada, en los dos casos con un sol inclemente, han pasado 25 o 26 d\u00edas. Casi un mes para poner az\u00facar del norte del pa\u00eds en un galp\u00f3n de Retiro. A Londres acaba de arribar el primer tren de carga proveniente de China, de 34 vagones. El trayecto de 12.000 kil\u00f3metros, a trav\u00e9s de nueve pa\u00edses, le llev\u00f3 18 d\u00edas. Las fotos mostraron que el convoy y los maquinistas luc\u00edan impecables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El viaje del Belgrano es una incursi\u00f3n profunda y feroz en dos caras brutalmente opuestas de la Argentina. Sus pobrezas y penurias, y tambi\u00e9n sus riquezas y posibilidades. Lo maravilloso y lo miserable extendido y superpuesto en 1700 kil\u00f3metros de v\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente, fotograf\u00eda y ver video: <a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1979897-la-decadencia-del-pais-a-bordo-de-un-tren-que-hizo-historia\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #ff0000;\">LA NACION<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Estados Unidos avanza el proyecto Hyperloop, un tren de carga que a una velocidad de hasta 1200 kil\u00f3metros por hora unir\u00e1 en 30 minutos los 610 kil\u00f3metros que hay entre Los Angeles y San Francisco. En la Argentina, el panorama es m\u00e1s modesto. 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