{"id":55760,"date":"2017-02-16T08:20:10","date_gmt":"2017-02-16T11:20:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=55760"},"modified":"2017-02-16T11:40:52","modified_gmt":"2017-02-16T14:40:52","slug":"espana-no-siempre-fue-la-misma-hora-en-barcelona-y-en-madrid-como-los-trenes-unificaron-los-horarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/espana-no-siempre-fue-la-misma-hora-en-barcelona-y-en-madrid-como-los-trenes-unificaron-los-horarios\/","title":{"rendered":"Espa\u00f1a: No siempre fue la misma hora en Barcelona y en Madrid: c\u00f3mo los trenes unificaron los horarios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Antes del ferrocarril, los relojes de las ciudades segu\u00edan la hora solar. Cada una la suya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados del siglo XIX los relojes a\u00fan eran caros y, por tanto, escaseaban. Para saber la hora, la mayor parte de la gente ten\u00eda que mirar el reloj del Ayuntamiento, por ejemplo, o guiarse por las campanadas de la iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hora que hab\u00eda en esos relojes no era la misma en todo el pa\u00eds, sino que cada localidad se ajustaba a su hora solar media, que se basaba en la observaci\u00f3n del paso del Sol por el meridiano de cada lugar. No se segu\u00eda ning\u00fan un huso horario, sino que las ciudades se reg\u00edan por su propia situaci\u00f3n geogr\u00e1fica. As\u00ed, cuando los relojes de Barcelona marcaban las 12 del mediod\u00eda, en Madrid pasaban unos minutos de las 11:30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no supon\u00eda ning\u00fan gran inconveniente, ya que los viajes eran bastante m\u00e1s lentos que ahora y los ajustes se pod\u00edan hacer incluso en ruta. Por ejemplo, algunas compa\u00f1\u00edas de carrozas brit\u00e1nicas proporcionaban listas con las horas de las diferentes ciudades de las rutas, como explica el periodista Simon Garfield en su libro Cronometrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero un elemento nuevo cambi\u00f3 por completo la concepci\u00f3n del tiempo y la acerc\u00f3 a la que tenemos actualmente, creando la necesidad de horarios (y horas) unificados: el tren. \u201cFue sobre todo por una necesidad de organizaci\u00f3n -explica Juanjo Olaizola, historiador y director del Museo Vasco del Ferrocarril-. Hac\u00eda falta saber cu\u00e1ndo sal\u00edan y llegaban los trenes, sobre todo teniendo en cuenta que entonces viajaban por v\u00edas \u00fanicas\u201d. Es decir, la misma v\u00eda serv\u00eda para el camino de ida y el de vuelta, lo que hac\u00eda que tener unos horarios claros fuese tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las empresas ferroviarias del Reino Unido fueron las primeras en proponer una unificaci\u00f3n de horarios. Como escribe Garfield, la Great Western Railway decidi\u00f3 en 1840 que todos sus trenes seguir\u00edan la hora de Londres, medida que la mayor\u00eda de empresas ferroviarias del pa\u00eds acab\u00f3 adoptando en menos de 10 a\u00f1os. A esto ayud\u00f3 el tel\u00e9grafo, gracias al que se enviaban se\u00f1ales horarias a las estaciones desde el observatorio de Greenwich.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue un proceso f\u00e1cil, como explica el historiador Ralph Harrington en un art\u00edculo que recoge una conferencia impartida en la Universidad de Nueva York. En muchas ciudades, las estaciones marcaban una hora y el reloj del ayuntamiento, otra; por ejemplo, en el caso de Bristol hab\u00eda una diferencia de 14 minutos. En otras ciudades, cuenta Garfield, se instalaron relojes con dos minuteros: uno marcaba el tiempo local y otro la hora del ferrocarril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue un asunto pol\u00e9mico, que inspir\u00f3 textos sat\u00edricos y casi apocal\u00edpticos en la prensa de la \u00e9poca. Por ejemplo, en Dombey e hijo, Charles Dickens escribe que \u00abincluso se segu\u00eda el tiempo de los ferrocarriles en los relojes, como si el mismo sol se hubiera rendido\u00bb. No solo habr\u00eda preocupaci\u00f3n por el hecho de tener que regirse por la hora de la capital, sino tambi\u00e9n por la tiran\u00eda de las prisas y los horarios. Harrington cita un art\u00edculo publicado en la revista cient\u00edfica The Lancet, en el que un m\u00e9dico alertaba de los inconvenientes para el sue\u00f1o que pod\u00eda tener acostarse con miedo a perder un tren la ma\u00f1ana siguiente. Otro m\u00e9dico, Alfred Haviland, public\u00f3 en 1868 un texto titulado Con prisas hasta la muerte: a la atenci\u00f3n de los que viajan en tren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero gan\u00f3 el ferrocarril. Seg\u00fan este mismo historiador, el 95% de los relojes p\u00fablicos del Reino Unido y de Irlanda ya segu\u00edan la hora de Greenwich en 1855. En 1880 se public\u00f3 una ley que prohib\u00eda mostrar otra hora que no fuera la oficial en los relojes de los organismos oficiales, pero para entonces el ferrocarril ya hab\u00eda generalizado que, por primera vez, en todo un mismo pa\u00eds fuese la misma hora al mismo tiempo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_55762\" aria-describedby=\"caption-attachment-55762\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487173120_sumario_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-55762\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487173120_sumario_normal.jpg\" alt=\"Estaci\u00f3n de Arriondas (Asturias). Jos\u00e9 R. Platon \/ Getty Images\" width=\"560\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487173120_sumario_normal.jpg 560w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487173120_sumario_normal-300x226.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-55762\" class=\"wp-caption-text\">Estaci\u00f3n de Arriondas (Asturias). Jos\u00e9 R. Platon \/ Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los husos horarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El horario de los ferrocarriles se extendi\u00f3 a otros pa\u00edses con relativa rapidez, dado que las necesidades de coordinaci\u00f3n y seguridad eran similares: en Francia se adopt\u00f3 la hora de Par\u00eds, por ejemplo, y en Alemania, la de Berl\u00edn. En Estados Unidos no se hizo hasta 1883 (con cuatro zonas horarias), a pesar de que los problemas eran a\u00fan mayores. Los ferrocarriles se enfrentaban a m\u00e1s horas locales que en un pa\u00eds europeo, dadas las mayores distancias, hasta el punto de que un viajero \u201cse encontraba 49 horas diferentes en los relojes de las estaciones yendo de este a oeste\u201d, explica Garfield, que recuerda tambi\u00e9n los accidentes de 1853, que causaron decenas de muertes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun as\u00ed, cost\u00f3 que la hora unificada fuera m\u00e1s all\u00e1 de las estaciones de tren, lo que contribuy\u00f3 a que Estados Unidos organizara la Conferencia Internacional del Meridiano en 1884, en la que participaron 26 pa\u00edses, Espa\u00f1a entre ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta conferencia acord\u00f3 varias resoluciones que aconsejaban establecer el meridiano de Greenwich como referencia, dado que era el que ya se usaba en la mayor\u00eda de cartas n\u00e1uticas. En paralelo, escribe el astr\u00f3nomo Pere Planesas, \u201cse fue implantando un sistema de husos horarios mundial\u201d, en el que los horarios difer\u00edan en un n\u00famero de horas enteras de la hora solar media del meridiano de Greenwich. Con excepciones: por ejemplo, en Nepal es 5:45 horas m\u00e1s tarde que en Londres, dado que intenta acercarse a su hora solar media. En la India, con la misma zona horaria para todo el pa\u00eds, la diferencia es de 5 horas y media.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Qu\u00e9 hora es en Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro pa\u00eds y como explica Olaizola, la ley ferroviaria de 1878 exig\u00eda que cada compa\u00f1\u00eda adaptase la hora de la principal ciudad a la que atend\u00eda en su v\u00eda, por lo que \u201calgunos horarios se publicaban en dos columnas: una con la hora de la compa\u00f1\u00eda y otra con la hora de cada ciudad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1900 se aprob\u00f3 la implantaci\u00f3n de un horario \u00fanico oficial, que se comenz\u00f3 a aplicar el 1 de enero de 1901, cuando todo el pa\u00eds se puso en hora con el meridiano de Greenwich. En La Vanguardia del 16 de noviembre de 1900 se habla de esta nueva medida en t\u00e9rminos elogiosos, ya que \u201cla disparidad de horas implica siempre trabajo enojoso y confusiones\u201d, sobre todo \u201cen las horas de salidas y llegadas de trenes. Siempre hay que efectuar una adici\u00f3n o una sustracci\u00f3n para pasar de la hora local a la hora de Madrid, cantidad variable de una poblaci\u00f3n a otra\u201d. Con esta ley no har\u00eda falta volver a \u201cpreocuparse de hacer cambio alguno\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, la diferencia con la hora de Greenwich era de apenas unos pocos minutos, menos de nueve en el caso de Barcelona, por lo que no habr\u00eda cambio sustancial en los h\u00e1bitos. Tambi\u00e9n supon\u00eda una ventaja viajar a Italia y adelantar el reloj \u201cexactamente una hora\u201d. Recordemos que Espa\u00f1a no abandonar\u00eda el meridiano de Greenwich para pasarse al del centro de Europa hasta 1940, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, alej\u00e1ndose as\u00ed de la zona horaria que le corresponder\u00eda por su situaci\u00f3n geogr\u00e1fica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_55763\" aria-describedby=\"caption-attachment-55763\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487179352_sumario_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-55763\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487179352_sumario_normal.jpg\" alt=\"Estaci\u00f3n de Santa Justa (Sevilla)\" width=\"560\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487179352_sumario_normal.jpg 560w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/1487171113_006298_1487179352_sumario_normal-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-55763\" class=\"wp-caption-text\">Estaci\u00f3n de Santa Justa (Sevilla)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro cambio que lleg\u00f3 con esta ley fue el de usar de modo oficial las 24 horas del d\u00eda en los servicios p\u00fablicos para evitar confusiones. Es decir, no se hablar\u00eda de las 6 de la tarde, sino de las 18 horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cambio no qued\u00f3 patente solo en los horarios de los ferrocarriles, sino tambi\u00e9n en los relojes de las estaciones. Como explica Olaizola, en la corona interior de estos relojes se a\u00f1adieron los n\u00fameros del 13 al 24 en rojo, y la manecilla de las horas gan\u00f3 una esfera, que serv\u00eda para mostrar este segundo n\u00famero, como vemos en la fotograf\u00eda que encabeza este art\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No eran los \u00fanicos relojes que se pod\u00edan ver en las estaciones: los empleados de las empresas ferroviarias tambi\u00e9n llevaban uno de bolsillo desde hac\u00eda ya a\u00f1os. Como hemos apuntado, entonces eran muy caros (\u201cel equivalente al sueldo de tres meses\u201d, explica Olaizola), por lo que a menudo las empresas ferroviarias se los proporcionaban a sus empleados. Era una herramienta de trabajo m\u00e1s: al terminar su turno, el trabajador le ced\u00eda el reloj a quien le reemplazaba. En otros casos, tener reloj era una condici\u00f3n previa para acceder al puesto de empleo, del mismo modo que a veces ahora se pide tener veh\u00edculo propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El precio de los relojes comenz\u00f3 a bajar sobre todo a partir de finales del siglo XIX. Y hoy en d\u00eda tambi\u00e9n podemos ver la hora en el m\u00f3vil, en el ordenador, en el coche\u2026 Siempre hay un reloj a la vista. Y menos mal, porque todos seguimos (en cierta forma) la hora del ferrocarril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente y fotograf\u00eda:\u00a0<a href=\"http:\/\/verne.elpais.com\/verne\/2017\/02\/15\/articulo\/1487171113_006298.html\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #ff0000;\">verne.elpais<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes del ferrocarril, los relojes de las ciudades segu\u00edan la hora solar. Cada una la suya. A mediados del siglo XIX los relojes a\u00fan eran caros y, por tanto, escaseaban. 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