{"id":70838,"date":"2018-02-20T09:14:09","date_gmt":"2018-02-20T12:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=70838"},"modified":"2018-02-20T10:17:25","modified_gmt":"2018-02-20T13:17:25","slug":"mexico-rumbo-de-la-estacion-de-ferrocarril-de-leon-una-historia-casi-olvidada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/mexico-rumbo-de-la-estacion-de-ferrocarril-de-leon-una-historia-casi-olvidada\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: Rumbo de la estaci\u00f3n de ferrocarril de Le\u00f3n\u2026 una historia casi olvidada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El gent\u00edo lo esperaba, hombres de sombrero de ala ancha y carabinas al hombro, espolearon sus caballos con impaciencia al ver la llegada de aquella locomotora, en la que a bordo ven\u00eda un hombre desde el norte, que pronunciaba: \u201cSufragio efectivo no reelecci\u00f3n\u201d. A su despedida los leoneses: hombres, ni\u00f1os, mujeres, le dec\u00edan adi\u00f3s, gritaban: \u201c\u00a1Viva Francisco I. Madero! \u00a1Viva Madero!\u201d. Se precipitan para seguirlo, a pie, a caballo, y aquel tren con su larga estela de vapor y sonido agud\u00edsimo dej\u00f3 atr\u00e1s nuestra entonces estacion del ferrocarril de Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Casi en el abandono<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el viejo Barrio de San Miguel se levanta el edificio blanquecino de la estaci\u00f3n del ferrocarril de Le\u00f3n, que yace inerte en un territorio abandonado, hostil por las noches, en el que es com\u00fan ver mujerzuelas y borrachos, cerca de ah\u00ed, se puede se observa un asentamiento de peque\u00f1as chozas en donde residen ind\u00edgenas; hoy la construcci\u00f3n se conserva casi intacta, pero a expensas del deterioro humano y el tiempo, a\u00fan tiene funci\u00f3n, pues es utilizado para guardar mercanc\u00edas, el tren por migrantes en su largo camino y calvario que se cruza por M\u00e9xico, rumbo a la frontera con Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las primeras im\u00e1genes de la estaci\u00f3n del ferrocarril y de la ciudad de Le\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho tiempo ha pasado desde que Francisco I. Madero se vio en imagen cinematogr\u00e1fica por primera vez en Le\u00f3n a bordo de una locomotora especial, fotogramas en blanco y negro que enmarcaron el inicio de la historia e inestable \u00e9poca de nuestra entonces Revoluci\u00f3n Mexicana, guerra civil que se hizo a bordo de trenes en \u201cMemorias de un mexicano\u201d de Salvador Toscano, los primeros que se hicieron de Le\u00f3n, de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Memorias de un Mexicano\" width=\"696\" height=\"522\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/g8bZt9QbesY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un poco de historia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con el libro \u201cLe\u00f3n trayectoria y destino de Mariano Gonz\u00e1lez Leal\u201d, el 4 de julio de 1880 la empresa del ferrocarril de Celaya a Le\u00f3n hab\u00eda cedido todos sus derechos a la compa\u00f1\u00eda del Ferrocarril Central Mexicano: \u201cEl importe de la v\u00eda fue de trescientos treinta y un mil treinta y cuatro pesos y el 27 de julio de 1882\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo que fue de nuestra dulce estaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro \u201cTrayectoria y destino\u201d se pueden observar fotograf\u00edas de lo que entonces era el paraje solitario donde est\u00e1 ubicada la estaci\u00f3n del ferrocarril, al fondo se observa el horizonte donde alguna vez se alz\u00f3 limpio el fulgor del atardecer. Las conexiones de v\u00edas f\u00e9rreas conectaron Le\u00f3n con Lagos y Guanajuato, un par de a\u00f1os despu\u00e9s llegaron hasta Ciudad Ju\u00e1rez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un documento que escribi\u00f3 Antonio Malacara, proporcionado por el Archivo Hist\u00f3rico Municipal de Le\u00f3n (AHML), dice que la terminal se edific\u00f3 \u201ccon capital norteamericano, inicialmente se construy\u00f3 aqu\u00ed una estaci\u00f3n de tipo rudimentario, con un corto andador, para as\u00ed, en forma provisional, mientras se adquir\u00eda un terreno adecuado, recibir y expedir pasaje y mercanc\u00edas. Aquella estaci\u00f3n se encontraba a escasos metros donde se encuentra la actual y por mucho tiempo se llam\u00f3 \u2018La Estaci\u00f3n de Pompa\u2019, quiz\u00e1 por su cercan\u00eda con esa hacienda o rancher\u00eda, pues el terreno donde se halla hoy el parador de pasaje, bodegas de express y carga, as\u00ed como el patio de v\u00edas se le conoc\u00eda, en aquellos tiempos, como punto de San Germ\u00e1n y era solo un fracci\u00f3n de la Hacienda de Santa Rosa\u201d, dice el escrito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El motor del progreso, en un territorio salvaje<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En julio de 1882 \u201cnuestros sencillos antepasados vieron llegar a su comarca\u201d (relata Antonio Malacara), el progreso de la industrializaci\u00f3n y de uno de sus inventos m\u00e1s representativos: la locomotora de vapor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tren de vapor marc\u00f3 el principio del final de un pasado rom\u00e1ntico en el que viv\u00edan los hombres a caballo y rev\u00f3lver en cintura, codos doblados, miradas aceradas, duros, fieros, sustituy\u00f3 entonces las finas diligencias. De una \u00e9poca representada en la historia, en cuentos, novelas, en el cine de Sergio Leone al enmarcar la belleza de Claudia Cardinale en \u201cErase una vez en el Oeste\u201d, precisamente en una estaci\u00f3n del tren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La mirada de Altamirano al ferrocarril<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguna vez uno de los grandes narradores y cronistas decimon\u00f3nicos de M\u00e9xico, Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893), escribi\u00f3 en su libro \u201cPaisajes y leyendas\u201d: \u201cSigamos: una cosa moderna se levanta all\u00ed, la civilizaci\u00f3n ha venido a plantar su estandarte tambi\u00e9n en medio de ese rinc\u00f3n inculto y salvaje que parece la llegada de la gran metr\u00f3poli. Es el ferrocarril. Las estaciones se levantan airosas y risue\u00f1as, haciendo descansar la vista de tanta miseria y de tanto horror. La locomotora agita su penacho de humo y lanza su grito agudo y simp\u00e1tico que va a despertar al perro que duerme el sue\u00f1o del hambre, y al mendigo que yace postrado en su lecho maldito como Job\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rumbo de la estaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relata Mariano Gonz\u00e1lez Leal en su obra \u201cLe\u00f3n, trayectoria y destino\u201d que estuvo en planes de llevar esa estaci\u00f3n a Calzada de los H\u00e9roes: \u201cEl cambio no lleg\u00f3 jam\u00e1s a verificarse, originando as\u00ed que a partir de los \u00faltimos a\u00f1os del siglo el pueblo soliera referirse a la zona sur de la ciudad como el el rumbo de la estaci\u00f3n\u201d, c\u00e9lebre por los paseos dominicales \u201ca ver el tren\u201d y a comer lechugas de las que por aquella zona abundaban, lo que tambi\u00e9n gener\u00f3 que los viajeros que, de paso por Le\u00f3n, contemplaban por las ventanillas la abundancia de lechugas nos designasen con el conocido mote de \u201cpanzas verdes\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-70840\" src=\"http:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/TREN-1-536x400.jpg\" alt=\"\" width=\"536\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/TREN-1-536x400.jpg 536w, https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-content\/uploads\/TREN-1-536x400-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Datos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1880 Se construyen varias l\u00edneas de corto alcance y tramos breves, en las que en el trazado se encuentra la estaci\u00f3n de Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 de julio. La empresa del Ferrocarril de Celaya en Le\u00f3n cede todos sus derechos a la compa\u00f1\u00eda del Ferrocarril Central Mexicano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1882 El 27 de julio se pone a disposici\u00f3n la v\u00eda urbana que une la Plaza Principal con la estaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Julio llega el ferrocarril a Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1911 Pasa por nuestra estaci\u00f3n el ya electo presidente Francisco I. Madero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eloy Japhet Esquivel<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente y fotograf\u00eda: <a href=\"https:\/\/www.elsoldeleon.com.mx\/local\/rumbo-de-la-estacion-de-ferrocarril-de-leon-una-historia-casi-olvidada\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>elsoldeleon<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gent\u00edo lo esperaba, hombres de sombrero de ala ancha y carabinas al hombro, espolearon sus caballos con impaciencia al ver la llegada de aquella locomotora, en la que a bordo ven\u00eda un hombre desde el norte, que pronunciaba: \u201cSufragio efectivo no reelecci\u00f3n\u201d. 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