{"id":76971,"date":"2018-07-16T10:10:12","date_gmt":"2018-07-16T13:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=76971"},"modified":"2018-07-16T11:58:27","modified_gmt":"2018-07-16T14:58:27","slug":"viaje-a-alpatacal-el-pueblo-fantasma-del-desierto-paceno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/viaje-a-alpatacal-el-pueblo-fantasma-del-desierto-paceno\/","title":{"rendered":"Viaje a Alpatacal, el pueblo fantasma del desierto pace\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>La Paz, Mendoza, Argentina &#8211;<\/strong><\/span>\u00a0Los dos \u00faltimos vecinos se fueron en 1993 por la muerte del tren. Antes se hab\u00edan desgranado otras 14 familias. Tambi\u00e9n se fue Pantale\u00f3n Ord\u00f3\u00f1ez, el almacenero que serv\u00eda cerveza bien helada a pesar de no tener heladera<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y un d\u00eda de 1993, Florencia Ortiz y Roberto N\u00fa\u00f1ez cargaron sus cosas en una camioneta y se fueron para siempre. Entonces Alpatacal, o Cadetes de Chile si se prefiere, fue definitivamente un pueblo fantasma. Antes, como desgran\u00e1ndose, se hab\u00edan ido las otras 14 familias, incluido el almacenero Pantale\u00f3n Ord\u00f3\u00f1ez, a quien no le sirvi\u00f3 de nada su pacto con el diablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os anteriores Satan\u00e1s le hab\u00eda permitido vender cervezas heladas los fines de semana de enero, a pesar de no tener heladera ni nada parecido, y le hab\u00eda regalado una modesta prosperidad en pleno desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo naci\u00f3 y muri\u00f3 con el tren. La estaci\u00f3n Alpatacal, all\u00e1 en el desierto de La Paz, fue inaugurada el 31 de marzo de 1910, unos a\u00f1os despu\u00e9s de que quedara habilitada la v\u00eda a Mendoza. El pueblito fue as\u00ed: la estaci\u00f3n; la escuela 1-353 Manuel G\u00e1lvez, donde se educaba un promedio de 30 chicos; el almac\u00e9n de Pantale\u00f3n Ord\u00f3\u00f1ez (\u00abdon Panta\u00bb, le dec\u00edan), y 15 familias m\u00e1s o menos acomodadas en casas de adobe, todas con alg\u00fan integrante ligado a la vida ferroviaria y algunos tambi\u00e9n haciendo monedas en las dos estancias cercanas, la de Galeano y la de Aur\u00eda. Y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tren no s\u00f3lo tra\u00eda trabajo, v\u00edveres, combustible y correspondencia. Tambi\u00e9n tra\u00eda agua potable. Y en 1993, cuando ya no hubo tren, tampoco hubo agua. Y sin agua no hay nada.<br \/>\n\u00abA m\u00ed me gustar\u00eda volver a vivir all\u00ed. Yo pas\u00e9 toda mi infancia, hasta los 16. Y si la Municipalidad, por ejemplo, asegurara la provisi\u00f3n de agua, yo volver\u00eda\u00bb, dice Mariela, ahora de 40 a\u00f1os, que tuvo que dejar el lugar cuando el \u00e9xodo fue completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta historia pueblerina de 83 a\u00f1os, hay algunos hitos importantes. Sin duda la fecha trascendental fue la del 7 de julio de 1927, cuando dos trenes chocaron de frente all\u00ed. Murieron 29 personas y 57 resultaron heridas. De los fallecidos dos eran cadetes chilenos, 10 eran militares trasandinos y 17 fueron obreros ferroviarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa tragedia hizo que la estaci\u00f3n de Alpatacal pasara a llamarse Cadetes de Chile y que la primera estaci\u00f3n m\u00e1s cercana hacia el Este fuera bautizada \u00abMaquinista Levet\u00bb, en honor a Arthur James Levett, quien era el conductor del tren que hab\u00eda partido de Buenos Aires y que se inmol\u00f3 intentando evitar o al menos minimizar el impacto frontal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra fecha trascendental fue, claro, la privatizaci\u00f3n y partida de defunci\u00f3n del ferrocarril durante el gobierno de Carlos Menem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Alpatacal ya convertido hac\u00eda tiempo en pueblo fantasma, entre el domingo 13 y el lunes 14 de agosto de 2006 una banda de 6 hombres rob\u00f3 la estatua de 3.000 kilos de bronce que recordaba la tragedia, carg\u00e1ndola en un cami\u00f3n y vendi\u00e9ndola a una chacarita por $28.000. La imagen era la de una mujer con una palma en la mano y uno de sus pechos descubierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, mientras hubo vida en el pueblo, la realidad y la magia se mezclaron en partes iguales y nadie sab\u00eda muy bien donde comenzaba una y terminaba la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De costumbres y otras yerbas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos o casi todos eran originarios de La Paz, de Desaguadero y de los pueblos cercanos. Durante los 83 a\u00f1os de historia del pueblo all\u00ed nacieron y murieron varios vecinos.<br \/>\nTodos eran parientes, m\u00e1s o menos directos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hab\u00eda mucho para hacer en el pueblo y la \u00fanica diversi\u00f3n organizada comunitariamente era que cada familia preparara su comida y su bebida y todos la reunieran en un mismo sitio y que la noche culminara en un baile, gracias a un equipo electr\u00f3geno que permit\u00eda iluminaci\u00f3n y m\u00fasica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n hab\u00eda trabajadores que durante la semana estaban en Alpatacal y durante el fin de semana regresaban a su pueblo de origen. Esos acostumbraban disputar extensas partidas de cartas y juegos varios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sitio preferido era el almac\u00e9n de ramos generales de Pantale\u00f3n Ord\u00f3\u00f1ez. Los habitantes de Alpatacal \/ Catedes de Chile cuentan lo mismo: que \u00abdon Panta\u00bb ten\u00eda tratos con el diablo. Como forma de ejemplificar esto y dar pruebas, se sostiene que en su boliche se jugaba a las cartas y a las bochas y que, por m\u00e1s que fuera pleno verano y que no hubiera ninguna heladera en el pueblo, el bolichero serv\u00eda las cervezas heladas, perfectas, id\u00edlicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDon Panta llevaba picadas completas a las mesas acompa\u00f1adas de botellas de cerveza totalmente congeladas, por m\u00e1s que jam\u00e1s tubo d\u00f3nde enfriarlas\u00bb, dicen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s aseguran que el almac\u00e9n de Ordo\u00f1ez era muy pr\u00f3spero, a pesar de la escasa clientela y estar enclavado en medio del desierto, gracias al pacto hecho con Satan\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero dicen que don Panta y su esposa quer\u00edan romper ese pacto. Incluso los vecinos, aquellos que compart\u00edan la vida lejana en Alpatacal, sostienen que la mujer de Pantale\u00f3n quem\u00f3 algunos libros de magia negra y de ritos mal\u00e9volos. A partir de all\u00ed la suerte del almacenero cambi\u00f3 rotundamente. \u00abSe lo ve\u00eda hecho un croto, como los que sol\u00edan llegar al pueblo en el tren\u00bb, cuentan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMe acuerdo cuando don Panta vino a despedirse. Almorzamos tallarines y \u00e9l contaba que ya no quer\u00eda dormir en su casa, que estaba pegada al almac\u00e9n, porque amanec\u00eda todo rasgu\u00f1ado. Nos mostr\u00f3 las marcas\u00bb, cont\u00f3 una vecina. \u00abEl se quer\u00eda ir de ah\u00ed. No aguantaba m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que le ocurr\u00eda a Pantale\u00f3n no era lo \u00fanico llamativo que ocurr\u00eda en el pueblito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHab\u00eda un cha\u00f1ar que era la salamanca de varias brujas. Por las noches se las escuchaba y se las ve\u00eda. Hoy, cuando vuelvo al pueblo, todav\u00eda ese cha\u00f1ar est\u00e1 tal cual aquellos a\u00f1os, igual de verde, igual de grande. No ha cambiado nada, ni una sola rama\u00bb, cont\u00f3 una ex vecina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n se recuerda \u00abal chancho con cadena\u00bb. \u00bfQu\u00e9 era eso?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEso, un chancho con cadena. Se lo ve\u00eda correr por alguna calle del pueblo, por alguna huella, por las noches. Un chancho arrastrando una cadena, como si se hubiera escapado de alg\u00fan lugar, pero nadie ten\u00eda chanchos en el pueblo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de todo esto, nadie tiene de Alpatacal \/ Cadetes de Chile un recuerdo oscuro o macabro, todo lo contrario. Los consultados que han vivido all\u00ed a\u00f1oran esos tiempos y a\u00f1oran regresar. Despu\u00e9s de todo la magia y la realidad saben convivir perfectamente. Como en Macondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enrique Pfaab<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente y fotograf\u00eda:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.diariouno.com.ar\/mendoza\/viaje-alpatacal-el-pueblo-fantasma-del-desierto-paceno-20180715-n1641638.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>diariouno<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Paz, Mendoza, Argentina &#8211;\u00a0Los dos \u00faltimos vecinos se fueron en 1993 por la muerte del tren. Antes se hab\u00edan desgranado otras 14 familias. 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