{"id":96069,"date":"2020-04-24T17:15:31","date_gmt":"2020-04-24T20:15:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rieles.com\/front\/?p=96069"},"modified":"2020-04-24T17:15:31","modified_gmt":"2020-04-24T20:15:31","slug":"el-tren-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/el-tren-de-la-muerte\/","title":{"rendered":"El tren de la muerte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Buenos Aires &#8211; Argentina &#8211; 24\/04\/2020:\u00a0<\/strong>La nueva columna de Federico Andahazi para \u201cLe doy mi Palabra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy vamos a contar una historia de fantasmas en medio de la peste m\u00e1s grande que asol\u00f3 a Buenos Aires. Las epidemias muestran las miserias, los excesos, las enso\u00f1aciones de poder absoluto, pero tambi\u00e9n la grandeza y el hero\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, la historia debiera servir para recoger las ense\u00f1anzas y no repetir los errores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n esta pandemia dejar\u00e1 lecciones, testimonios y experiencias que habr\u00e1n de nutrir a la ciencia, a la literatura y acaso a otras leyendas que contar\u00e1n las abuelas del a\u00f1o 2070 a sus nietos cuando recuerden la pandemia que detuvo por primera vez al mundo entero en un lejano a\u00f1o 20. Todav\u00eda no hay historias de fantasmas del coronavirus pero seguramente las habr\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia que te voy a contar hoy es asombrosa e ilustra el pa\u00eds floreciente que se insinu\u00f3 en la segunda mitad del siglo 19 y c\u00f3mo una epidemia puede torcer cualquier plan, por m\u00e1s encomiable que fuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta historia cruza al primer ferrocarril que rod\u00f3 en la argentina con la gran peste de fiebre amarilla, ocurrida en la Buenos Aires de 1871, durante la presidencia de Sarmiento de la que hablamos ayer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy vamos a viajar un poco m\u00e1s atr\u00e1s. En 1857 se inaugur\u00f3 el Ferrocarril Oeste, el primero de una extens\u00edsima red que nos puso en la vanguardia de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El recorrido iba desde el centro hasta la estaci\u00f3n La Floresta, situada en San Jos\u00e9 de Flores, cuando Flores era un pueblo. La estaci\u00f3n cabecera se llamaba estaci\u00f3n Parque y estaba emplazada en el terreno que hoy ocupa el Teatro Col\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfD\u00f3nde estaba, entonces, el Teatro Col\u00f3n?, se preguntar\u00e1n. Ese mismo a\u00f1o el Col\u00f3n abr\u00eda por primera vez sus puertas con La Traviata de Verdi, frente a la Plaza de Mayo, en el espacio del actual Banco Naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese era el pa\u00eds que se prefiguraba: en un mismo a\u00f1o, en una ciudad con menos de medio mill\u00f3n de habitantes se inauguraba un teatro de \u00f3pera y a la vez una l\u00ednea de ferrocarril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera locomotora que lleg\u00f3 fue bautizada \u201cLa Porte\u00f1a\u201d. Construida por The Railway Foundry Leeds, lleg\u00f3 desde Inglaterra en barco y se necesitaron treinta bueyes para trasladarla hasta la estaci\u00f3n del Parque, desde donde har\u00eda su primer viaje de 10 km.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta l\u00ednea corresponde a lo que hoy es el Sarmiento. El primer maquinista de la Porte\u00f1a se llam\u00f3 Alfonso Covassi, un italiano de la Toscana, y podemos decir que empez\u00f3 con el pie izquierdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer viaje previsto nunca se pudo hacer porque llov\u00eda. En la segunda prueba descarril\u00f3 y la tercera lleg\u00f3 bien hasta Floresta, pero descarril\u00f3 en el regreso y el accidente dej\u00f3 a varios pasajeros con heridos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ajustaron los detalles y el ferrocarril del Oeste se convirti\u00f3 en el orgullo del Estado de Buenos Aires, as\u00ed se llamaba en esa \u00e9poca que la ciudad ten\u00eda autonom\u00eda de la Confederaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tren contaba con magn\u00edficos vagones de madera con detalles de lujo y el recorrido era hermoso: luego de un paseo por calles porte\u00f1as, m\u00e1s tarde el paisaje se abr\u00eda a las quintas y los campos sembrados hasta llegar a Flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero 1871 no s\u00f3lo le cambi\u00f3 la vida a los porte\u00f1os, sino tambi\u00e9n a \u201cLa Porte\u00f1a\u201d que pas\u00f3 de ser una elegante formaci\u00f3n de viajes y paseos a convertirse en un tren f\u00fanebre. Todos olvidaron su emblem\u00e1tico nombre y fue rebautizado como \u201cel tren de la muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cad\u00e1veres se acumulaban y la ciudad no pod\u00eda dar respuesta, entonces se ide\u00f3 un tramo del ferrocarril para la recepci\u00f3n de ata\u00fades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El circuito era as\u00ed: part\u00eda desde la estaci\u00f3n Bermejo que estaba en la intersecci\u00f3n de las calles hoy Jean Jaures y Corrientes e iba hasta lo que en la actualidad es el parque Los Andes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed se ubic\u00f3 un cementerio mientras se aceleraba la construcci\u00f3n y r\u00e1pida inauguraci\u00f3n del Cementerio de la Chacarita, en una zona de chacras, alejada del centro de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que se hab\u00eda prohibido que se inhumen los muertos de fiebre amarilla en el cementerio de la Recoleta, hac\u00eda falta mucho espacio para albergar tantas v\u00edctimas y el Cementerio del Sur no daba abasto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John Allan fue el maquinista que condujo el triste tren en el que dejaron de sonar risas y las conversaciones triviales. El tren de la muerte s\u00f3lo llevaba cajones. Catorce mil personas murieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nueve mil italianos, tres mil cuatrocientos criollos y el resto afroargentinos. John Allan tambi\u00e9n muri\u00f3 v\u00edctima de la fiebre amarilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta la leyenda que su esp\u00edritu recorr\u00eda la formaci\u00f3n buscando la alegr\u00eda perdida, errante, testigo mudo de cada vida perdida en esa epidemia feroz que s\u00f3lo logr\u00f3 apagar el fr\u00edo de mayo de 1871.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si una noche, cuando volvamos a ser libres, se aventuraran a caminar en el Parque de Los Andes, quiz\u00e1s podr\u00edan escuchar el lejano traqueteo de la formaci\u00f3n del tren de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El chirrido de la frenada justo donde un grupo de trabajadores esperaban para bajar los ata\u00fades, y tal vez, entre la bruma, divisen el vapor de esa magn\u00edfica locomotora que, paradojas de la historia, se convirti\u00f3 en la m\u00e1quina m\u00e1s triste.<\/p>\n<p><strong>Fuente:\u00a0<a href=\"https:\/\/radiomitre.cienradios.com\/el-tren-de-la-muerte-por-federico-andahazi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #ff0000;\">Radio Mitre<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Buenos Aires &#8211; Argentina &#8211; 24\/04\/2020:\u00a0La nueva columna de Federico Andahazi para \u201cLe doy mi Palabra\u201d. Hoy vamos a contar una historia de fantasmas en medio de la peste m\u00e1s grande que asol\u00f3 a Buenos Aires. Las epidemias muestran las miserias, los excesos, las enso\u00f1aciones de poder absoluto, pero tambi\u00e9n la grandeza y el hero\u00edsmo. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[10855,9105,9644],"class_list":["post-96069","post","type-post","status-publish","format-standard","category-nacionales","tag-10855","tag-actualidad","tag-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96069","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96069"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96069\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":96070,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96069\/revisions\/96070"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.rieles.com\/front\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}