El pasado 7 de septiembre, Dinamarca concluyó el proyecto clave de la mejora de la capacidad en Jutlandia cuyo coste se ha elevado a casi 90,5 millones de euros, con la reapertura oficial del tramo Vamdrup – Vojens, de la línea Fredericia – Padborg.
El proyecto implicaba la construcción de una segunda vía en los veinte kilómetros del tramo y la mejora de la línea para explotación a 160 km/h. Las obras empezaron en marzo de 2014, y, a su conclusión, toda la línea Fredericia – Tinglev es de doble vía.
La línea es una importante ruta de mercancías para tráficos entre Alemania y Suecia, y también es utilizada por trenes internacionales de viajeros entre Hamburgo, Copenhague y Aarhus.
Cuello de botella
La línea, de vía única, ha sido un importante cuello de botella durante muchos años. Ha constituido un problema tanto para los viajeros como para las empresas instaladas en el área, y ha sido un impedimento para el desarrollo local. Por todo ello, con este proyecto se avanzará enormemente en la cohesión y movilidad de la región fronteriza.
En los últimos años, Dinamarca ha emprendido medidas para aumentar la capacidad del ferrocarril. Así, en septiembre de 2013, el Gobierno danés alcanzó un acuerdo con los partidos políticos para utilizar impuestos adicionales procedentes del petróleo para crear un fondo destinado al ferrocarril.
Este fondo ferroviario se utilizará para electrificar todas las líneas principales en 2025, y aumentar las velocidades a 250 km/h en los trenes Intercity. Ello haría posible viajar entre las ciudades de Copenhague, Odense, Esbjerg, Aarhus y Aalborg en cuatro horas.
Vía Libre


