Se trata de uno de los grandes atractivos que tuvo la zona hasta el terremoto de 2010.
Hablar de Colchagua es hablar de turismo, por eso las autoridades de la zona ven en esta área un motor de desarrollo de enormes proyecciones. La gobernadora Carolina Cucumides se ha empeñado en “democratizar el Tren del Vino, que sea un espacio donde la ciudadanía colchagüina y del país también pueda hacer uso frecuente de esto” –dice ella- logrando una convivencia con los visitantes extranjeros. Este panorama llegó a convertirse en un ícono del turismo en la zona. “Es un patrimonio que tenemos y que se vende internacionalmente pero lamentablemente después del terremoto de 2010 no se volvió a reparar”, lamenta la gobernadora.
Pero ya están en marcha esfuerzos con el fin de que vuelva a circular por los valles de Colchagua. “Hemos estructurado dos mesas para reponer el Tren de Vino, sin duda una de las grandes tareas turísticas que tenemos en la provincia. Se pretende mejorar la vía de Santa Cruz hasta San Fernando en una primera instancia, ojalá hasta Peralillo. Queremos que sea una ruta turística para todos fomentando al pequeño empresariado, al pequeño artesano, a las grandes viñas, ofrecerle a los turistas que se puedan bajar en algunas de las cuatro estaciones que tenemos pensadas, que son San Fernando, Placilla, Cunaco y Santa Cruz”, sostiene Carolina Cucumides.
Además de ello la autoridad destaca que “hemos generado una mesa de trabajo con los alcaldes para desarrollar los diferentes atractivos y ponerlos en funcionamiento para rutas turísticas locales y establecer los grandes atractivos que tenemos”. Espera que “una vez que esté el paso Las Leñas se fomente el paso Las Damas y así poder generar toda una ruta turística de la alta cordillera incorporando las huellas de los dinosaurios como también los restos del avión caído, que sigue siendo un atractivo turístico para muchas personas”.
Fnalmente, la gobernadora Carolina Cucumides destacó el trabajo de pequeños agricultores y artesanos que se abren paso en la economía local ofreciendo sus productos a los turistas. “Tenemos un sinfín de productos agroalimentarios, agroturísticos que queremos poner en valor y habilitar puntos de venta”, indica.
El Tipógrafo

