Al tratarse de una ciudad con una geografía plana, sin accidentes topográficos, la construcción de la red vial que recorrerá el tren metropolitano no supondrá un desafío para el consorcio aleman-suizo Molinari, encargado de ejecutar este megaproyecto planteado por el Gobierno nacional que busca solucionar el problema de transporte público en la capital.
Para el arquitecto y urbanista, Ernesto Urzagasti, la implementación de este sistema de transporte es importante, pero lo esencial pasa por poder articularlo con el régimen tradicional de buses.
«Santa Cruz tiene una potencialidad muy grande. Tiene una estructura concéntrica radial con vías anchas en donde se pueden convertir un espacio, como los camellones, en un espacio para que pueda pasar el tranvía”, explicó Urzagasti que acotó que esta situación da una ventaja ya que no se generarían grandes problemas de expropiaciones ni de inversiones en infraestructura ayudando en el proceso de implementación y en el costo de construcción.
Algo que se debe tomar en cuenta es la superposición del proyecto con la red de transporte tradicional ya que en algún momento se puede generar un conflicto de intereses. Ante esto, se debe buscar una interconexión como lo han hecho grandes capitales como Bogotá o Santiago en donde funcionan las ‘líneas colectoras’ que son las que pueden llevar a la gente desde las zonas con poca densidad de población y llevarlas hasta los puntos centrales y viceversa.
Preocupa el tema de la sostenibilidad económica
Santa Cruz tiene un radio urbano de 45.000 hectáreas y “preocupa que tal vez no tenga la densidad poblacional” requerida de pasajeros para ser transportados en horas pico por lo que no se justificaría la millonaria inversión ya que la gente igual seguiría utilizando el sistema tradicional pagando lo que ya está acostumbrado a cancelar.
Para Urzagasti, el otro problema radica en la poca campaña de educación vial y de reordenamiento del tráfico que existe por lo que, de no haber un fortalecimiento en este sentido, de nada servirá contar con esta alternativa.
Son nueve las fases contempladas para la realización del tren metropolitano. En la primera de ellas, serán 35 kilómetros de red vial los que se construirán además de la edificación de 16 terminales o estaciones. Esta comprenderá todas las avenidas que rodean el segundo anillo.

