Este año, dice Jorge Gaviño Ambriz, director del Sistema de Transporte Colectivo Metro, se hará la ampliación de las líneas 12 y 9 del Metro, y adelanta a Crónica el proyecto de llevar un servicio exprés al nuevo aeropuerto, financiado por una asociación pública privada.
En una reunión con directivos de este diario, encabezados por el Presidente y Director General, Jorge Kahwagi Gastine, el encargado del Metro habla con entusiasmo sobre el espacio cultural y social dentro del STC, de la historia de Metro, que todos los días trasporta a 3.9 millones de usuarios, así como de sus virtudes.
Comenta que se han abierto espacios para la música y el arte, y que se han apoyado en artistas y boxeadores para crear conciencia sobre el uso de las instalaciones y la prevención de accidentes.
Gaviño asegura que el Metro es un sistema seguro, en el que no se ha registrado ni un asalto a mano armada a diferencia de otros medios de transporte públicos.
Afirma que la mayoría de los accidentes que se registran en sus instalaciones son por descuidos y no por fallas mecánicas. También platica sobre que se requieren 35 mil millones de pesos “para que el Metro funcione al 100”.
Comenta que dichos recursos alcanzarían para comprar y arreglar trenes, reparar vías, túneles y estaciones, pero sobre todo, indica, “para ponerlo a punto”.
El ex diputado se da tiempo para comentar los proyectos en puerta y los trabajos de mejoramiento del sistema.
Aunque hace énfasis en un proyecto: el Metro exprés, que iría de la zona Buenavista al nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.
Cuenta que sería un monorriel magnético, financiado por una asociación pública privada.
En sus oficinas de la calle de Delicias, en el primer cuadro de la ciudad, Gaviño Ambriz se da tiempo para platicar sobre la instalación de bebederos en las 205 estaciones del sistema, el mantenimiento de trenes, ya que “aún funcionan unos de 1969” y sobre la ampliación de las líneas 12 y 9.
Se compromete a que en 3 o 4 meses ya no habrá retrasos en ninguna línea del Metro. Ahorita hay en las líneas B, 7 y 9, reconoce, al mismo tiempo en que informa que se están reparando 85 trenes para resolver el problema. .
El doctor en Derecho Ambiental y de la Idea de la Sustentabilidad cuenta que gracias a que el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, consiguió recursos con el gobierno federal, se podrá concluir el proyecto ejecutivo de extensión a Chalco, que ya se había cancelado.
—¿Se necesitan recursos?
—Los boletos deben costar 13 pesos para estar en equilibrio y estamos cobrando cinco, entonces el gobierno nos da una parte de lo que nos falta, pero no nos alcanza, ¡no nos da!
“Entre las dos cuotas: lo que nos da el gobierno, más lo que tenemos nos da ocho pesos y nos vale 13 pesos, cada persona está subsidiada por el Metro por 5 pesos”.
—¿Hay una pérdida neta?
— Esa pérdida es en contra del Sistema de Transporte Colectivo.
“Tenemos que revisar los trenes cada 750 mil kilómetros, hacerles mantenimiento mayor y ahorita tenemos trenes que llevan más de un millón y medio y no les hemos hecho la primera revisión. Entonces ¿qué pasa?, se nos acarcachan y nos empiezan a dar problemas y, en lugar de que nos duren 7 mil 500 kilómetros sin problemas, a los 3 mil 500 se nos empiezan a descomponer y empieza a ser ineficiente el sistema”.
—¿Qué se necesita?
—Pues dinero para mandarlos a arreglar.
—Usted dice que son necesarios 35 mil millones…
—Alcanza para arreglar las vías, arreglar túneles, todas las estaciones, comprar trenes nuevos, arreglar todos los trenes del sistema y con eso gastaríamos 35 mil millones de pesos.
—¿Sin crear más líneas o estaciones?
—No, esto es para llevarlo al punto, esto es para que esté bonito, como nuevo.
—Pero…
—Tenemos que crecer. Ahora, tenemos que meter inversión pública privada, creo que el problema que tenemos en el Metro es que como hemos hecho un Metro muy popular, ya no nos visitan las clases que usan carros.
“Ya no se suben, porque nosotros no estamos dando un servicio parecido como cuando usan carro. Ellos van en su carro, van cómodos, llegan más tarde pero llegan…”.
“Pero si tuviéramos un servicio que costara 60 pesos o 50 pesos, que fuera con aire acondicionado, que nada más se sentarán las personas que alcancen asiento y que va recorriendo a 100 kilómetros por hora o que cada tres o cuatro estaciones se vaya parando, entonces la gente sí lo usaría como en otras partes del mundo. Si daríamos un cambio radical al tema de transporte en la ciudad”.
—¿Tienen planeado algo?
—Lo vamos a empezar a hacer con una idea que tenemos para llevar el Metro Exprés al aeropuerto.
“Vamos a llevar dos Metros, el normal para trasladar a todo el personal del aeropuerto, porque son 30 mil personas diarias las que van a trabajar, y llevaremos por encima de todo el derecho de vía del Metro un tren monorriel, quizás magnético, que pudiera ir parándose cada tres estaciones y que traslade a 400 personas cada 10 minutos”.
“Digamos de Chapultepec al Aeropuerto o de Buenavista al Aeropuerto, entonces hay esas dos posibilidades. Sería una inversión pública privada, que se los dejes a 20 o 30 años y nosotros lo operamos”.
—La gente se queja de la lentitud del servicio…
—Tenemos problemas en la Línea B, en la 7 y en la 9 de retraso, ¿por qué?, porque no tenemos suficientes trenes, pero va a ir disminuyéndose poco a poco ese problema, ya estamos arreglando 85 trenes integralmente.
¿Qué estamos haciendo? Los desarmamos, les cambiamos motores, todas las gomas, el sistema de puertas, las compresoras y, entonces, entran los trenes seminuevos… Yo creo que en unos tres o cuatro meses empecemos a recuperar los tiempos de traslado de las estaciones.
Y recurre al anecdotario: “sólo dos trenes se han dado de baja en la historia del Metro, tenemos trenes del 69”.
—¿Se trabajará en algo a corto plazo?
—Sí, vamos a poner bebederos en todas las estaciones y vamos a contactar a una empresa que esté cambiando los filtros y garantizando la calidad del agua. Va con rayos ultravioletas, con sus filtros de carbón… es una potabilizadora.
—¿Ya están listas las ampliaciones del Metro?
—Ya empezamos en la Línea 12, ya tienen obras licitadas y está iniciando; la Línea A también ya estamos muy cerca de empezar, es muy rápida la ampliación de la 9, porque es un kilómetro de obra, es muy fácil, y lo de la Línea A vamos a terminar este año el proyecto ejecutivo.
—¿Y la interconexión de Chalco?
—Lo más probable es que lo hagamos, ya el jefe de gobierno consiguió el recurso para hacer el proyecto ejecutivo, que no es otra cosa que los planes de construcción en específico para llegar a Chalco. Teniendo ese programa ya podremos licitar la obra y una vez licitada contratar más trenes para poder traer a la gente en trenes nuevos.
—¿En esta línea (la que correrá por Chalco) podría cobrarse una tarifa diferenciada?
—Cuando llegué, anuncié que tendríamos que tener una tarifa diferenciada y no solamente por distancia, sino por la gente que no pueda pagar.
Si tú subsidias a todos por edad, todos los ancianos no pagan boleto, está bien, nada más que estás cometiendo una injusticia, porque hay gente que tiene dinero y puede pagar y hay gente que no lo tiene y no puede pagar.
Ese subsidio lo podría asumir perfectamente Desarrollo Social y no nosotros como Metro… Entonces, todos los subsidios van en contra del mantenimiento; entonces, sí necesitamos diferenciar las tarifas, pero no solamente con distancias, sino también con perfil social. En muchos países hacen eso.


