México.- Conocer una colección de 220 piezas a escala de trenes de México, Estados Unidos, Canadá, Alaska, España, Alemania, es muy aconsejable para todo el público, pero principalmente para los niños y jóvenes que no les tocó ver el tren de pasajeros, que salían de la Estación Buenavista, a Guadalajara, para de ahí tomar el Tren Bala a Mexicali Baja California; a Oaxaca, Yucatán, Puebla, Coahuila, Nayarit, Sinaloa y muchas partes del territorio nacional.
Las piezas están montadas en las vías originales a escala, de cada uno de los trenes, además, de conocer el famoso Chepe, de la empresa Ferromex, que aun corre del Pacífico a las Barrancas del Cobre, Chihuahua; los trenes de la empresa TFM, (primera empresa que entra como privatización) ahora Kansas City Southern de México; el armón mexicano, los trenes presidenciales y el conocido Pulman; el vagón conocido como cabús, que ahora ya no se utiliza. También se podrá observar como el tren fue un gran protagonista en la Revolución Mexicana.
Todo ello, se podrá observar, por décimo segundo año consecutivo, ya Jesús Francisco Flores Medina, conocido como el Niño Terremoto”, por ser uno de los recién nacidos que sobrevivió a los sismos de 1985, exhibirá su exposición de trenes: “En apoyo al ferrocarril México- Toluca”, del 24 al 29 en la sede del PRI capitalino.
A sus 31 años se ha vuelto un coleccionista de trenes, locomotoras, maquinas ferroviarias que han circulado en el país y en otras naciones del mundo.
En una entrevista con LA PRENSA Jesús Francisco mostró la colección de locomotoras de principios de 1900 en nuestro país, máquinas de vapor, las alemanas, el tren Union Pacific; el Wisconsin Central, y CNN; el ave de España; la escala exacta, de una réplica del tren de Alaska, de doble piso, y en algún momento se pensó traerlo a nuestro país, pero no se podía adaptar a la topografía mexicana, porque son muy altas las máquinas y vagones.
En su andar como niño huérfano que se crío con su abuela, a la cual debía ayudar al gasto familiar, por lo vendía dulces, uno de los lugares donde ofrecía su mercancía, era el Sindicato Nacional de Trabajadores Ferrocarrileros, donde los hombres del riel le compraban sus cajas de dulces, además, lo subían a las máquinas y vagones de trenes, le surgió el amor por esta colección y desde hace 11 años la van acrecentando, con piezas que compra, que le obsequian.
En su exposición también se podrá ver un cortometraje de 15 minutos de la historia del ferrocarril en nuestro país, así como música ligada a este sector del transporte que hace 27 años todavía gozaba el país.
Igualmente se puede contemplar los carros tanque, que cargan el combustible tanto gasolina como petróleo y hace muchos años cargaban el pulque.
Así como trailer que transportan las máquinas, con la estiba y plataforma; trenes Z, se encuentran en varios puntos, maquinas patieras que puedan jalar dos o tres vagones.
La colección del joven terremoto incluye un tren m&m, líneas de dulces y chocolates que tienen sus propios ferrocarriles, maquinas que vienen de Estados Unidos.
Orgulloso, el Niño terremoto, quien también es político y amante de la lucha libre, muestra las máquinas F1 y F2 que existían en México, en Ferrocarriles Nacionales de México, -hay dos réplicas exactas en el Museo de Chapultepec-, donde están los trenes presidenciales con su máquina.,
Inclusive tiene una réplica del tren presidencial, con don Porfirio Díaz dentro, el carro azul que se les conocía también como pulman.
La muestra también contará con las últimas máquinas de Ferrocarriles Nacionales de México, las azules o las conocían como las pitufas. En 1994-95 dejaron de circular los trenes de pasajeros y se declaró la privatización en la administración de Ernesto Zedillo.
Patricia Carrasco
Fuente y fotografía: la-prensa




