Escrito por Javier Jiménez
Vivimos en una época en el que las distancias ya no se miden en kilómetros, sino en tiempo. Si hablamos de cuánto hay de Madrid a Londres, por ejemplo, seguramente no sepamos si hay 1.000, 1.500 ó 2.000 kilómetros, pero sí sabemos que en avión tardamos poco más de dos horas. La reducción de los tiempos de viaje ha sido, sin duda, uno de los factores más importantes para que el turismo mundial haya aumentado enormemente estos últimos años. Esto lo saben muy bien en China, uno de los países que lidera el ranking mundial y han mejorado mucho sus trenes estos últimos tiempos. Precisamente, el tren más rápido del mundo está en este país asiático y alcanza nada menos que los 430km/h. Se trata del Shanghái Maglev.
Shanghái Maglev
Concretamente conecta esta moderna ciudad china con el aeropuerto internacional de Pudong, una distancia de 30 kilómetros y que tarda en realizarla algo más de 7 minutos. Está orientado, por tanto, al turismo que cada año recibe el país, ya que en una gran mayoría de casos, los extranjeros entran y salen desde aquí.
Sin embargo no siempre va a la misma velocidad. Hay varias franjas de tiempo, dependiendo del momento del día. Si nos encontramos en un horario de baja velocidad, si es que se podría decir así, el tren circula como límite a unos 300km/h. El tope máximo, los 430km/h, lo alcanza en el momento del día en el que entra la franja de alta velocidad.
Único tren magnético de pasajeros
El Shanghái Maglev es el único tren magnético del mundo que trasporta pasajeros. Fue inaugurado el 1 de enero de 2004 y cuenta únicamente con dos estaciones. Como curiosidad, pese a que la velocidad máxima a la que circula es de 430km/h, en 2006 y durante unas pruebas se alcanzaron los 500km/h. Aunque es Japón quien tiene el récord con una prueba realizada en un Maglev Sinkansen donde se alcanzaron los 603km/h. Eso sí, ningún tren comercial y en servicio es más rápido que este tren chino.
El coste de este tren, así como el mantenimiento, es muy elevado. Estamos hablando de una vía de apenas 30 kilómetros. Quizás el coste para unir Shanghái con Pekín, por ejemplo, resultaría inasumible.
Si calculamos distancias reales y el tiempo que tardaríamos en un tren similar al Shanghái Maglev, por ejemplo de Madrid a Barcelona dedicaríamos menos de una hora y media, o podríamos ir de Madrid a Berlín en unas seis horas.
En otra ocasión publicábamos un artículo en el que hablábamos de un diseño de trenes que podrían unir Madrid y París en una hora, ya que alcanzaría los 1000km/h. Esto, al menos por ahora, queda muy lejos. También, y esto ya está implantado, recientemente hablábamos de que en Holanda todos sus trenes se mueven con energía limpia.
Fuente y fotografía: adslzone