14/03/2017. Salta, Argentina – El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, reconoció que el Tren que une Salta con General Güemes opera con un déficit anual de 36 millones de pesos. Si no se optimiza, habría que pararlo porque es una carga inusitada para el Estado.
El servicio une Salta con Güemes comenzó a operar desde el año 2012. Tres años antes, la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, había hecho el anuncio desde la estación de trenes de calle Balcarce el anuncio del regreso de las formaciones urbanas e interurbanas.
Una nunca funcionó, mientras que la otra lo hizo pero con un sistema limitado que igualmente sirvió para que los pobladores de General Güemes lleguen a la capital por un costo ínfimo.
Primero funcionó con una sola máquina, después se sumó otra pero la innumerable cantidad de problemas y el desmanejo de la Nación (que retiró formaciones para enviarlas a Chaco) hicieron que en la actualidad se opere la línea con una sola formación y con capacidad para 120 personas. Los pasajeros disponen de dos viajes diarios a un costo de $7.
Así, el Tren Salta – Güemes opera con una déficit de 36 millones de pesos anuales. Ese millonario monto podría destinarse a cubrir los costos de pasajes en colectivos ($55) y garantizar que los pasajeros viajen cómodos, seguros y con horarios garantizados.
El negocio es pésimo para todos los argentinos. Malograr millonarias partidas debería llevar a funcionarios a repensar el sistema y detener la formación hasta que se garantice un mejor servicio con finanzas beneficiosas.
Fuente y fotografía: fm899

