Carlos Palacio presentó su dimisión como presidente de Talgo en el consejo de administración celebrado ayer, cuando cedió el cargo a José Antonio Jainaga tras 24 años liderando la compañía española de material rodante.
Como parte de la nueva estructuración de la ferroviaria Talgo, ayer se llevó a cabo la reunión del consejo de administración en el que Carlos Palacio Oriol renunció a la presidencia de la empresa. En su lugar, asumió José Antonio Jainaga, líder de la metalúrgica Sidenor, una de las firmas del consorcio vasco que meses atrás se hizo con un casi 30% de la compañía.
Palacio Oriol ingresó al consejo de Talgo en 1998 como consejero dominical representando la participación accionarial familiar. Fue nombrado vicepresidente en 2000 y asumió la presidencia en 2002. Durante su gestión, la empresa cuadruplicó su plantilla y expandió significativamente su presencia internacional. Entre los proyectos más destacados figuran el corredor de alta velocidad Meca-Medina en Arabia Saudí y la entrada en mercados como Alemania, Dinamarca, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán y Egipto.
En 2015, Palacio lideró la salida a bolsa del fabricante ferroviario. Los dos últimos años estuvieron marcados por el proceso de desinversión final del fondo Trilantic, devolviendo la sede y gestión a los orígenes vascos de la compañía fundada por su abuelo, José Luis de Oriol y Urigüen.
El presidente saliente expresó su satisfacción por retirarse dejando la empresa en manos de Jainaga, a quien calificó como «industrial vasco ejemplar». El nuevo presidente agradeció la labor de Palacio y le solicitó permanecer como presidente de la Fundación Talgo, desde donde continuará apoyando los valores de la compañía ferroviaria.
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