miércoles, octubre 14, 2026
InicioNoticiasNacionalesSentimiento vecinal

Sentimiento vecinal

En medio del conflicto que mantiene paralizado el tren eléctrico que iba a llegar a City Bell, los integrantes de la Asociación Ve.De.Ve. (Vecinos en Defensa de Villa Elisa) redactaron un duro comunicado, el cual titularon “En el tren de la hipocresía, los vecinos somos el furgón de cola”. El mismo, que está firmado por su presidenta, Virginia Pérez Cattáneo, y su vicepresidenta, Liliana Ostapuk, dice:

“Que no te vendan un boleto sin retorno… que no te vendan el relato de Poncio Pilato. Los vecinos, que no tenemos un máster en ingeniería pero si, SENTIDO COMUN, algo que a muchos dirigentes políticos les falta, sabemos que cuando alguien quiere modernizar su casa no empieza por la decoración sino por cuestiones estructurales, aunque, claramente, esta no ha sido la lógica de un Estado que durante muchos años fue el mundo del revés. Nuestros fundamentos son sólidos y además justificados por la observación de la realidad que, a diario, nos toca vivir y que muchos oportunistas desde su limitada perspectiva sobre el tema desconocen.

Esta obra, que ya venía con demoras respecto de su cronograma original, ha tenido serios problemas en relación a la electrificación de varias zonas; en su mayoría las estaciones carecen de la infraestructura necesaria para ponerla en funcionamiento y como si esto fuera poco reformas estructurales y prioritarias como la implementación de la elevación de los andenes o la remodelación de los paso a nivel, nunca estuvieron contempladas; es así que la problemática que hoy sufrimos los vecinos de Hudson, Pereyra y Villa Elisa, son la punta del iceberg de otras muchas que irán surgiendo.

Luego de haber mantenido la reunión con las autoridades de la Defensoría del Pueblo de la Provincia, queda claro que los inconvenientes que afectan a la obra de electrificación del Ferrocarril Roca vienen de larga data, desde el inicio de la obra, y son producto de una falta absoluta de planificación integral de la misma.

Es por ello que resulta irónico casi al borde de lo irrisorio, observar que el reclamo legítimo de los vecinos sea usado por algunos novatos y autodenominados pseudodirigentes políticos sin representatividad popular, que tienen una ignorancia manifiesta sobre la historia de los hechos y que parecen sufrir de Alzheimer precoz; los cuales además no solo no van a ser parte de la solución sino que fueron participes necesarios en el origen de esta problemática.

La demanda de los vecinos es puntual y la decimos sin rodeos, a quienes durante la anterior gestión de gobierno aplaudieron de manera autista la realización de esta necesaria y ansiada obra, sin el coraje de hacer un análisis crítico, les pedimos mantengan un decoroso silencio. No pretendan ahora mostrarse como los salvadores cuando en realidad son y serán Poncio Pilato.

A las actuales autoridades gubernamentales les pedimos que hagan su mayor esfuerzo a fin de subsanar esta ausencia de planificación con fin de garantizar la eficiencia del servicio y la seguridad de los usuarios, de manera seria y sensata; para que los vecinos, de una vez por todas, dejemos de ser el furgón de cola”.

La esperanza es lo último que se pierde

Hace exactamente una semana dábamos cuenta en este Semanario lo bien que había caído el anuncio del inminente debut del tren eléctrico. En esa primera etapa de finalización de obras estaba pautado que sólo iba a llegar hasta City Bell, por lo que los comerciantes estaban esperando ansiosos que se efectivice lo que, hasta ese momento, era un fuerte rumor con alguna que otra confirmación –a baja voz- oficial.

Y los vecinos estaban igual, con grandes expectativas porque para ellos también iba a significar un gran impacto que las formaciones vuelvan a funcionar, sobre todo al bolsillo y al tiempo, ese valor tan preciado para todo ser humano. De ahí que titulamos “Tren de la esperanza”, porque realmente eso significaba…. Pero los días pasaron y sólo quedó en eso, en esperanza.

En medio de la euforia que había causado la noticia de la inminente llegada del tren a City Bell, se encontraron con que volvió a quedar frenado

Hablamos con Carlos, que trabaja en el puesto de diarios de la estación citibelense, y nos contaba que desde que cortaron el servicio las ventas habían caído estrepitosamente, hasta un 70%. Le preguntamos a Fernanda, dueña de un maxikiosco de Cantilo y Camino Centenario, cuáles eras sus expectativas en torno a que el eléctrico por fin esté en los andenes, y también se alegraba por el movimiento de gente que ese regreso suponía iba a significar. No menor fue la opinión de Elizabeth, de un local de ropas de la misma zona, que daba cuenta que el comercio había “muerto” y esta noticia, no dudaba, iba a volver a generar los ingresos esperados.

Desde el lado de los usuarios también Florencia y Gustavo coincidían en que estaban hartos de tomarse el colectivo. No sólo por el tiempo que perdían en ir y venir, además de sortear los piquetes que eran una costumbre en cada viaje, sino también porque con el tren conseguirían reducir un gasto mensual, en una economía que golpea a todos los bolsillos, sin hacer ningún tipo de distinción.

Lo cierto es que en medio de esta euforia que había causado el inminente regreso del tren en distintos sectores de la comunidad luego de un año y medio sin funcionar, se encontraron con que volvió a quedar frenado. Desde ya que se acompaña el reclamo justo por parte de los vecinos de Hudson y Villa Elisa, y por eso sólo se resignan a pensar que lo últimos que se pierde es la esperanza, esperando que finalmente desde las flamantes formaciones chinas se escuche el silbato y el grito de “todos a bordo”.

Fuente y fotografía: eldia

RELATED ARTICLES

MAS POPULAR