En este municipio ya no silba el tren
Más de 400 familias dependían económicamente de la existencia del ferrocarril en Oriental, actividad que vino en declive a partir de 1990 cuando la empresa mexicana de Ferrocarriles se fusiona con el sector privado, aunado a la tecnificación de este servicio y la jubilación de trabajadores.
José Ramón García, ex ferrocarrilero, ingreso a sus 16 años a esta actividad en el taller de máquinas, después pasó a la rama de transporte donde su meta era ser maquinista, pero al fusionarse esta empresa ferroviaria, fue liquidado.
La nostalgia del auge y fuerte economía con la que contaba este pueblo se vino abajo al iniciarse el cierre parcial de actividades en esta estación de Oriental.
Nostalgia se respira en el patio de Oriental, donde las máquinas se estacionaban para que bajaran los pasajeros ya no se detienen, espacio lleno de recuerdos donde se vivieron los episodios de una historia que marcó la vida y desarrollo de este pueblo.
“Pero si se siente feo, hay veces que no hay nada de trenes ni un carro, está vacío completamente en comparación de cuando nosotros trabajamos que era ferrocarriles nacionales de México había mucho movimiento”
El tradicional vamonoooos, permitió el surgimiento de esta tierra, apasionada por el vibrar de las máquinas de vapor, el paso por unas vías ruidosas y el correr de los pobladores y vendedores al arribar los trenes de pasajeros que viajaban a México, Puebla y Veracruz, en espaciosos recorridos donde se disfrutaba de únicos y maravillosos paisajes naturales y donde se entretejieron las historias más emblemáticas de este pueblo…Oriental.

