Euskal Trenbide Sarea ejecutará una pared verde de cuatro metros de altura en el entorno de la futura estación de la Línea 3
En cualquiera de los mapas de ruido que desde hace meses están elaborando la mayoría de ayuntamientos de Bizkaia el tren aparece como uno de los principales focos de contaminación acústica. Y en Etxebarri, donde en menos de medio año dispondrán de una nueva estación de metro, no son ajenos a los perjuicios que puede generar el traqueteo de las unidades entrando y saliendo cada siete minutos y medio del apeadero. Además, esos viajes se sumarán a los convoyes de Euskotren procedentes de San Sebastián, Bermeo y Durango, que ya circulan por la zona. Euskal Trenbide Sarea, operador de la futura Línea 3 del suburbano, tampoco pasa por alto esas molestias. Por ello, el organismo dependiente del Gobierno vasco blindará las inmediaciones de Etxebarri-Norte para que los residentes en el entorno no vean reducida su calidad de vida.
La empresa pública es consciente de los temores de los vecinos de la calle Bernat Etxepare, sobre todo de los habitantes de tres bloques colindantes con las vías. Es más, los afectados han hecho saber a las instituciones su inquietud. Para mitigar las «pocas» estridencias que se podrán generar con la puesta en marcha del metro, ETS construirá en el lugar un muro vegetal de alrededor de cuatro metros de altura.
Actualmente ya existe una pared que separa las viviendas del trazado, pero está «deteriorada» y no conseguiría paliar los efectos del incremento de trenes. De esta manera, el operador ferroviario cree que la nueva estructura que ejecutará es más «acorde» con la urbanización de la zona y que zanjará las quejas vecinales. En ese sentido, el director general de Euskal Trenbide Sarea, José Luis Sabas, precisa que el muro «será más estético y absorberá bien la poca contaminación acústica» que generará el metro.
Según Julián Ferraz, director de Planificación y Proyectos de ETS, el futuro tabique verde mermará a la mitad las emisiones previstas, de forma que los «65 decibelios» que emitirán las unidades se reducirán a «35». El objetivo es corregir unos ruidos inevitables que en gran medida serán causados por los conocidos como aparatos de vía, dispositivos que controlarán los desvíos de las unidades a diferentes raíles.
Ascensor a San Antonio
Esta, en todo caso, no será la única novedad que se incorporará al proyecto de la Línea 3. Además de facilitar las conexiones con Bilbao, el trazado supondrá una mejora de la movilidad en el propio municipio gracias al ascensor que desciende por la ladera de San Antonio. El elevador, que salva un recorrido de 100 metros –20 más que el de la playa de Ereaga–, parará tanto en el citado barrio como en Kukullaga.
Los usuarios del metro que residan en el barrio más alto lo utilizarán de forma gratuita para acceder al transporte público, aunque si quieren aprovechar la estructura para descender a la zona de San Esteban y no al metro podrán hacerlo por un precio simbólico. Todavía se desconoce la cantidad exacta que fijará ETS, pero rondará los «25 céntimos de euro», un importe similar al que cuesta el ascensor de metro en el Casco Viejo de Bilbao, que conecta con Begoña.
Esa cuantía permitiría al operador afrontar los gastos de mantenimiento de la infraestructura. La cifra, eso sí, es orientativa, porque, avanzan desde Euskal Trenbide Sarea, cabe la posibilidad de reducir ese precio si el Ayuntamiento opta por subvencionar parte del coste.


