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Perú – Atlántico y Pacífico mediante un moderno ferrocarril que atraviese Brasil, Bolivia y Perú tiene antecedentes en el emblemático Canal de Panamá, pero también en el legado precolombino de los Incas.
Conocido como Qhapaq Ñan, o Gran Camino Inca, el complejo sistema de comunicación de más de seis mil kilómetros y una red de caminos de 35 mil kilómetros, alcanzó además partes de Argentina, Chile, Colombia y Ecuador.
Por su extraordinaria articulación y valor cultural, la Unesco inscribió desde el año 2014 el Qhapaq Ñan en el Listado de Patrimonio Mundial.
Grandes obras de infraestructura construidas en distintas etapas, especialmente durante el llamado Imperio Inca, asombraron a los colonizadores españoles por las características del vasto territorio, con altas montañas, selvas tropicales, profundos valles y extensos desiertos.
Según estudiosos del tema, el Qhapaq Ñan se extendió de norte a sur, con puentes, caminos, senderos y túneles a lo largo de la cordillera de los Andes, para el traslado de personas, animales y productos agrícolas vitales para aquella sociedad y para su protección.
El denominado Corredor Ferroviario Bioceánico Central (CFBC) está previsto que corra de este a oeste, uniendo a Santos y Campo Grande (Brasil), Puerto Suárez, Cochabamba y La Paz (Bolivia) e Ilo, (Perú). El proyecto, que cuenta con el pleno respaldo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), abarca unos tres mil kilómetros, mil 700 de los cuales pasarán por territorio boliviano, cuyo presidente Evo Morales calificó la obra como ‘el Qhapaq Ñan del Siglo XXI’ y lo comparó además con el Canal de Panamá.
Durante una reciente visita a Sucre, Bolivia, el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, acordó impulsar junto al mandatario boliviano el estratégico proyecto y aseguró que el Perú tiene las puertas abiertas a la integración con Bolivia.
De hecho, las economías de los países involucrados se verán potenciadas con las obras, que incluyen la construcción de un megapuerto en Ilo, sur del Perú, que Bolivia valora altamente para sus importaciones y exportaciones, puesto que -al igual que Paraguay- no tiene costas marítimas.
Técnicos de diversos países avanzan en estudios preliminares de ingeniería, mercado, estrategia y ambiente, para construir la línea férrea, eventualmente de doble vía, y colocar el esperado tren eléctrico.
Algunas fuentes estiman que, de cumplirse el cronograma, el tren bioceánico podría transportar 10 millones de toneladas de carga el 2021 y 24 millones de toneladas el 2055.
Expertos consideran que el corredor, que podría articularse con hidrovías de la cuenca del río La Plata y del Amazonas, transformará el mapa y el contorno geopolítico de América del Sur y constituirá un factor clave para la integración de continente.
Fuente: Prensa Latina


