La actuación contempla la instalación de más de siete kilómetros de vallados en líneas convencionales que atraviesan municipios de Madrid y Toledo con crecimiento urbano en los últimos años.
ADIF licitó por 1,7 millones de euros la instalación de más de siete kilómetros de cerramientos en las líneas de la red convencional Madrid-València y Aranjuez-València Sant Isidre, a su paso por los municipios de Valdemoro y Aranjuez, en la Comunidad de Madrid, y Seseña y Ontígola, en la provincia de Toledo. La actuación tiene como objetivo reforzar la protección de la infraestructura ferroviaria en zonas que han experimentado un crecimiento urbano durante los últimos años.
Según informó la entidad, los nuevos vallados contribuirán a evitar intrusiones, tránsitos indebidos y la creación de pasos no autorizados sobre la vía, mejorando las condiciones de seguridad operacional tanto para los ciudadanos como para las circulaciones ferroviarias.
Los trabajos contemplan la instalación de vallados en ambas márgenes de la plataforma ferroviaria. Dependiendo de las características de cada tramo, se emplearán cerramientos urbanos de 2,5 metros de altura con verja metálica o cerramientos rurales de dos metros formados por postes de acero y malla metálica galvanizada.
Las tareas incluyen además labores de limpieza, desbroce, desmontaje y reposición de señalización vertical y la construcción de muros tipo zócalo destinados a actuar como barrera física frente al agua.
La administradora señaló que estos trabajos forman parte de otras intervenciones para instalar nuevos cerramientos en distintos puntos de la red ferroviaria de Madrid y Castilla-La Mancha. En conjunto, las actuaciones vinculadas al Plan de Cercanías de Madrid suman inversiones de 7,3 millones de euros entre proyectos en ejecución y en fase de contratación.
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