El viernes, un tren cargado con concentrado de cobre descarriló en las inmediaciones de Los Andes (Chile) y encendió el alerta en la región. Desde la Dirección General de Aguas (DGA) trasandina advirtieron que el lugar debía limpiarse rápidamente para que las aguas del río Aconcagua no se contaminaran.
Según el reporte de diario El Aconcagua y de Andes Online, la DGA llegó al lugar del incidente y en un primer momento sostuvo que «el material derramado no alcanzó el caudal». Sin embargo, remarcó que la zona debía limpiarse antes del temporal que afecta la zona desde ayer.
«Se temió que fuera a caer al caudal al río Blanco con posterior consecuencia al río Aconcagua. Eso fue descartado por el momento, porque se hizo el monitoreo y tanto la gente de Codelco como Fepasa deben ajustarse al protocolo y hacer las labores de limpieza del lugar para evitar una eventual contaminación», publicó.
Como medida preventiva, el sábado se ordenó cerrar compuertas y dejar escurrir el agua. Asimismo, «se les comunicó a los regantes de la primera sección que estuvieran alertas y que por un tema de precaución no ocuparan nada para riego», agregó el diario.
El Director Regional de la DGA, Gonzalo Peña, reconoció que pudo haber sido un accidente ambiental de proporciones. «Hemos estado muy coordinados tras lo ocurrido, porque la verdad es que es un tema que puede calificarse de incidente, fácilmente podría haber terminado en un accidente que hubiese originado una catástrofe bastante grande para lo que es hoy día la cuenca del río Aconcagua, vale decir contaminando las tres secciones», sostuvo.

