El servicio a Bolivia recibirá una inversión de más de CH$4.500 millones.
Arica es la única ciudad chilena que tiene dos ferrocarriles internacionales: a Tacna, en Perú, inaugurado en 1855, y a La Paz, en Bolivia, que partió en 1913. El primero dejó de funcionar hace poco más de tres años y el segundo, hace una década.
En ambos casos fue por daños provocados en la vía ferroviaria por lluvias y aludes asociados al «invierno altiplánico», que afecta a la zona entre diciembre y marzo. Hoy, los dos están en proceso para la reposición de su servicio, y el más avanzado es el trazado hacia la ciudad peruana.
El Ministerio de Transportes de Perú también trabajó en la reparación de la vía, de hecho se encuentra realizando los últimos retoques de la mantención para posteriormente realizar las pruebas técnicas de los autovagones. En tanto, los servicios públicos de Chile relacionados a los flujos migratorios, se encuentran en reuniones para coordinar la forma en que se va a operar y ya se definió que el servicio se reanudará la próxima semana, luego de tres años y tres meses de suspensión.
Pruebas ida y vuelta
El gerente de desarrollo económico del Gobierno Regional de Tacna, Kilber García, explicó que la mantención de la vía férrea está terminada, junto con las oficinas administrativas de Tacna, sólo falta finalizar el acondicionamiento de las oficinas de Arica, «esperamos que el día 15 ya debería estar todo terminado, según lo que informó el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones».
«Todo está sujeto a que el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones de Lima, nos diga que está todo Ok y haremos el programa de inauguración que no creo que pase de este mes de junio», explicó.
Kilber García comentó que la inversión aproximada que se ha realizado en la mantención de la vía férrea y las estaciones es de alrededor de US$1,5 millones. Según el ejecutivo, el objetivo de esta inversión es, además de poner en marcha el ferrocarril, «impulsar el turismo y resaltar su valor histórico».
El ferrocarril tendrá dos salidas diarias entre las estaciones de Arica y Tacna, separadas por 60 kilómetros y por poco más de una hora de viaje. El servicio, que es administrado por el Estado peruano de acuerdo al Tratado de 1929 suscrito entre Chile y Perú, se realizará en un autovagón con capacidad para 50 pasajeros.
«Ya está definido donde se instalará la Policía, la Aduana y todo lo que es migraciones. Esperamos que se mantengan las salidas a las 6 de la mañana desde Arica para volver en la tarde. El motor es nuevo y tiene que ir aplicándose poco a poco, por lo que tendremos dos viajes por día», manifestó Kilber García
El trazado de la vía es paralelo a la Ruta 5 Norte, en Chile, y a la Carretera Panamericana, en Perú. En territorio chileno cubre 20 kilómetros, y cruza el límite internacional junto al complejo fronterizo Chacalluta. Los trámites migratorios se realizarán en ambas estaciones, las que están siendo remodeladas, al igual que sus accesos y el boleto a Tacna costará CH$3.000 por persona, con dos salidas diarias desde Arica.
La inversión inicial supera los US$4 millones para un proyecto que en próximas fases incluirá el término de remodelaciones en ambas estaciones, reposición de material rodante y mantención de la red, entre otros.
Ferrocarril Arica-La Paz
En tanto, el Ferrocarril Arica-La Paz, que en mayo cumplió 102 años de su inauguración, recibirá una inversión de más US$4.500 millones, sobre todo para recuperar su estación de pasajeros, que es un Monumento Nacional que ocupa una manzana de terreno en el centro de Arica.
El proyecto fue incluido en el Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas de la Región de Arica, que se extiende entre 2015 y 2022, con un presupuesto que supera los US$ 1.000 millones.
«En nuestros proyectos, del orden de 170, está incluida la restauración de la estación», señaló Héctor Donoso, gerente del Plan Especial que destinará recursos a obras públicas, vivienda, educación, patrimonio y turismo.
El complejo, cuyos accesos están cerrados al público, solo será habilitado como una biblioteca regional pública y como un pequeño museo ferroviario.
En tanto, el servicio de cargas en los 206 km del tramo chileno del ferrocarril a La Paz se reanudaría totalmente en 2016.
Luis Aguirre, vicepresidente de la Asociación de Ferroviarios Jubilados y Pensionados, que tiene 435 socios, contó que «en la primera mitad del siglo XX fuimos la palanca de desarrollo de Arica. Con el ferrocarril llegaron el agua potable, la luz, el telégrafo y una fábrica de hielo».
El Mundo Marítimo


