La utilización conjunta del tren de alta velocidad Madrid–Alicante y el TRAM d’Alacant superó los 43.800 desplazamientos en 2024, apoyada en un convenio entre FGV y Renfe que facilita la combinación de servicios hasta Benidorm para pasajeros de Larga Distancia.
Durante 2024, 43.871 personas que llegaron en AVE a Alicante utilizaron sin coste adicional el TRAM d’Alacant, lo que supone una media de 120 pasajeros diarios y 3.656 al mes en este servicio combinado de tren y tranvía entre la capital y Benidorm. El flujo se apoya en un convenio entre Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana y Renfe, prorrogado en 2024, que permite a quienes viajan en Alta Velocidad y Larga Distancia enlazar con la red metropolitana sin adquirir un billete adicional.
Los meses de verano concentraron la mayor demanda, con julio a la cabeza con 6.354 desplazamientos, seguido por agosto con 5.482, junio con 4.655 y septiembre con 4.540 movimientos registrados en la red del TRAM. A continuación se situaron abril, octubre y mayo, por delante de los meses de invierno, que mantuvieron volúmenes más moderados pero constantes, lo que refleja un uso turístico marcado en temporada alta y un perfil más recurrente el resto del año.
Desde la puesta en marcha del enlace, el 18 de junio de 2013, 733.592 viajeros han combinado la alta velocidad con el metropolitano alicantino, consolidando este esquema de interoperabilidad entre modos. Los títulos válidos son los emitidos por Renfe para servicios de Larga Distancia y Alta Velocidad del corredor Madrid–Albacete–Alicante y del corredor Mediterráneo, que habilitan el uso del tranvía y del tren–TRAM hasta Benidorm en condiciones similares a los enlaces con Cercanías presentes en otros nodos ferroviarios.
Para articular la operación, FGV instaló máquinas de autoventa y equipos canceladores en varias estaciones del TRAM d’Alacant, capaces de leer el código de barras de los billetes de Renfe y validar directamente el título combinado. Esta solución simplifica el paso entre sistemas, reduce tiempos de espera y evita trámites adicionales en taquilla, alineando la experiencia con otros modelos de integración tarifaria ferroviaria. El diseño de equipos específicos permite gestionar flujos crecientes sin modificar de forma sustancial la infraestructura existente.
Actualmente, la conexión física entre la estación de Luceros y la terminal de AVE, separadas por unos 300 metros, se encuentra en proceso de transformación mediante la futura Estación Intermodal que construye FGV. El proyecto, adjudicado por 102 millones de euros y con un plazo de ejecución de 52 meses, incluye un túnel de 72 metros, un nuevo recinto subterráneo con cuatro vías y andenes, así como vestíbulos y accesos preparados para integrar flujos de largo recorrido, sistema tranviario y servicios de autobús urbanos y metropolitanos.
La Estación Intermodal está concebida como un nodo de intercambio que prioriza la seguridad operacional y la continuidad entre modos, facilitando el enlace entre el operador de alta velocidad y la red autonómica. La concentración de servicios en un único recinto aspira a ordenar mejor los recorridos peatonales, concentrar la información al viajero y favorecer que más usuarios opten por dejar el vehículo privado, apoyándose en una oferta de transporte público que refuerza la capacidad del corredor ferroviario hacia la Costa Blanca.
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