La defensa del maquinista Marcos Córdoba, que conducía la formación de la línea Sarmiento a bordo de la cual murieron 51 personas el 22 de febrero de 2012, volvió a exculpar a su cliente de toda responsabilidad sobre el hecho, durante una nueva audiencia del juicio por la tragedia de Once. «Hizo todo lo que debía», reiteró ayer la abogada Valeria Corbacho, durante su alegato.
La letrada describió el estado y los problemas de cada uno de los ocho coches de la formación accidentada. «El Chapa 16 no era la excepción ni la mosca blanca del Sarmiento: así circulaban todos los trenes», destacó.
Corbacho puso la lupa en la «falta de coherencia entre toda la documentación que obra en la causa», en la «desidia» de la concesionaria Trenes de Buenos Aires y en la «laxitud» de los controles del Estado.
Fue la segunda fase de su alegato. Sostuvo que «las falencias en el tráfico ferroviario eran gravísimas y la prueba al respecto es contundente». Su defendido enfrenta un pedido de pena de tres años y ocho meses de prisión, solicitada por el fiscal Fernando Arrigo.
Tras un detallado análisis sobre las condiciones de cada vagón, resumió: «Acumulaban más de 14 millones de kilómetros de mantenimiento diferido». Indicó, por ejemplo, que el vagón 2149, que encabezaba la formación, había tenido una última revisión el 7 de febrero, dos semanas antes de la tragedia. El anterior control había sido en agosto de 2011. «Por lo menos se le tendrían que haber hecho cinco revisiones en el medio. La revisión de febrero no neutraliza el mantenimiento diferido», explicó ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2.
Recordó también que el compresor del cuarto coche, identificado con el número 2108, se encontraba fuera de servicio. «Sin embargo, en el informe de febrero de 2012 se consignó que se realizaron tareas sobre ese instrumental». Corbacho preguntó: «¿Qué le hacían a un compresor que no funcionaba?».
Además, consideró que el hecho de que Córdoba haya dejado el freno de hombre muerto en neutro y accionado la válvula del maquinista «no fue determinante [para provocar el choque]».
La Nación


