No es una simple ocurrencia, porque algo están maquinando. El diputado Ottón Solís manifestó que ya remitió al señor Presidente Luis Guillermo Solís y a la Presidente Ejecutiva de Japdeva, Lic. Ann Mc Kinley Meza, la propuesta de utilizar los dineros que APM Terminal debe transferir a Japdeva según contrato de concesiones del nuevo puerto de contenedores de Limón, para la recuperación total del Ferrocarril de carga de Limón.
Se pretende una vía férrea de contenedores entre Limón y Rio Frío hasta Vuelta de Kooper y Bajos de Chilamate. O sea, construir un nuevo ferrocarril del nuevo muelle de APM Terminal hasta para conectarse con la nueva carretera que viene de San Carlos. La distancia es de aproximadamente 100 km. Desde su creación de Japdeva, hace más de 50 años, los ingresos de la institución se han invertido en el desarrollo de la provincia del Caribe, desde la construcción del Canal de Tortuguero hasta la abrir caminos vecinales, escuelas, gimnasios, reparación de la carretera del Caribe Sur, etc, con los ingresos que obtiene de la administración de los Puertos de Limón y Moín. Japdeva no es como otras instituciones del Estado, que obtienen recursos del Gobierno, más bien aporta a la Hacienda Pública y todavía subsiste. La verdad, es la única institución estatal que hace obras de desarrollo en la provincia con recursos que obtiene de los muelles que administra. Destinar el 5% que tiene que aportar APM Terminal (no la cantidad que engañosamente menciona Solís, sino hasta un 7,5%) en números de Pitágoras quiere decir que no puede ser más de 7.5%. Según las estimaciones de don Ottón, serían $12,5 millones por año los que supuestamente el concesionario debe transferir a Japdeva.
Ya el Estado se comprometió a construir una súper carretera de acceso de 2.5 km a 4 carriles, de la Ruta 32 hasta el nuevo muelle, por la suma de $15 millones, de uso casi exclusivo para los movimiento de contenedores (Ruta 257). Las obras sociales que necesita la Provincia Caribeña tendrían que esperar 20 años, porque un nuevo ferrocarril no cuesta menos de $100 millones. Para iniciar tendría que levantar una nueva vía con nuevas dimensiones y ancho de vía, puentes nuevos, compra de vagones, nuevos talleres y oficinas, maquinas e equipos rodantes, vagones, plataformas para montar contenedores. Sería una nueva inversión ferroviaria, porque lo poco que hay en estos momentos está obsoleto, es chatarra y tugurios como lo son Los Talleres de la Northen en la ciudad de Limón. Haciendo todas estas inversiones, según las estimaciones, que son muy conservadoras, nada le quedaría a la provincia, porque con la recaudación hipotéticamente se duraría 20 años recogiendo el aporte de la transferencia, solo para financiar un nuevo ferrocarril.
Rezago. Tenemos casi 40 años de rezago de desarrollo económico y humano. Eso nos indica que pasaríamos 20 años más sin ejecutar obras sociales y desarrollo de los pueblos de toda una provincia. Vale recordar que una vez entre a funcionar el nuevo muelle en manos de extranjeros, Japdeva casi no tendría ingresos de los puertos por el monopolio de APM Terminal en el trasiego de contenedores.
Destinando todos los recursos provenientes de la trasferencia de APM de los puertos para la reconstrucción de ferrocarril, serían otros 20 años de espera.
¿Dónde estaba don Ottón Solís o sus propuestas cuando el Gobierno abandonó el “Proyecto Limón Ciudad Puerto? Era el proyecto de desarrollo humano más grande de los últimos 50 años, el cual contemplaba solucionar las inundaciones de toda la Ciudad (actualmente con tan solo 20 minutos de lluvia se inunda toda), o el proyecto de convertir los talleres abandonados de la Northen en un centro cultural recreativo para la juventud, un centro de convenciones en un terrenos de casi 5 hectáreas, además de reconstruir el Parque Cariari, entre otras obras, incluyendo otras necesidades de la provincia. Hay urgencia de resolver obras de importancia para la provincia y el país, como cambiar los puentes Bailey de una sola vía instalados desde hace 25 años a raíz del terremoto de 1991, en la Ruta 36 Carretera internacional fronteriza con Panamá. La reconstrucción de los ferrocarriles de contenedores prácticamente no brindará ningún servicio específico al pueblo limonense. Sí es vital para el desarrollo del país, por eso debe ser financiado por el Gobierno Central. No con los recursos destinados para el desarrollo de la provincia limonense. Limón no solo es muelle y ferrocarril, Limón somos todos.


