La línea ferroviaria entre Valencia y Zaragoza ha sumado un nuevo incidente al largo historial de problemas que arrastra desde hace años por el estado en que se encuentra la vía (que tiene limitaciones de velocidad y de carga), lo que afecta al transporte de mercancías y de viajeros.
Si hace apenas una semana se conocía que los pasajeros de la línea habían tenido que viajar -hasta en tres ocasiones- en autobús por la falta de maquinistas, ahora serán las mercancías las que tendrán que circular en camión hasta su destino. Por lo menos la del convoy de la empresa Continental Rail, que tuvo que dejar cuatro vagones en la estación de Teruel debido a las limitaciones de carga que tiene el tramo entre este municipio y Valencia.
Los hechos sucedieron este martes, según publicó ‘Heraldo de Aragón’, cuando el tren de esta empresa procedente de Bilbao con destino la capital del Turia tuvo que suprimir cuatro vagones (la quinta parte del convoy) porque la báscula de la estación turolense marcaba que superaban las 20 toneladas por eje, el límite permitido en la vía.
Fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) confirmaron ayer este hecho y remarcaron que la inmovilización de los cuatro vagones se debió al exceso de carga y no a las limitaciones de la línea. En este sentido, remarcaron que la compañía conoce cuáles son las restricciones de seguridad. De hecho, incidencias de este tipo han sucedido en otras ocasiones al realizar la revisión del peso que se transporta.
La compañía de transporte por ferrocarril recurrirá ahora a camiones para recuperar la mercancía y trasladarla por carretera a su destino, con la penalización que implica de tiempo y costes.
Restricción de velocidad
La conexión entre Teruel y Sagunto cuenta con una restricción de carga de 20 toneladas por eje frente a las 22,5 que se aplican en otras líneas ferroviarias, incluso entre Teruel y Zaragoza. A ellas hay que sumar las limitaciones de velocidad (18 en todo el trazado), que hacen que los trenes circulen en algunos puntos a 20 o 30 kilómetros por hora.
De ahí que tanto colectivos como la Plataforma en Defensa del Ferrocarril, el sindicato CGT o las asociaciones empresariales valencianas hayan reclamado al Ministerio de Fomento inversiones en una línea que consideran clave por su conexión con los ejes cantábrico y mediterráneo. Incluso se celebró una manifestación el pasado noviembre.
La demanda encontró eco en Fomento, que dio luz verde a la instalación del sistema de comunicación tren-tierra con una inversión de 4,4 millones tras varios años de espera. Sin embargo, aunque el contrato está adjudicado desde enero, los trabajos aún no han comenzado.


