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La historia de ficción del Metro de Montevideo que puede terminarse haciendo realidad

06/05/2024: El Ministerio de Transportes y Obras públicas de Uruguay anunció la semana pasada la revisión de un futuro proyecto que prevé la implementación de un sistema de metro para la ciudad de Montevideo. Este hecho, noticiable de por sí porque supondría el inicio de las obras para construir una red de transporte hasta ahora inexistente en la ciudad, contrasta con el imaginario colectivo de sus habitantes que defienden que Montevideo tiene ya metro desde 2011. Y todo gracias a la genialidad del creativo Marco Caltieri (Montevideo, 1972).

Una referencia cercana: Buenos Aires
Caltieri vivió durante unos años en la ciudad de Buenos Aires, antes de regresar a su Uruguay natal. Allí se acostumbró a utilizar lo que se conoce como Subte, el metro de la megalópolis argentina. Y ese mundo le fascinó. Tanto, que no pudo dejar de pensar en cómo funcionaría su Montevideo natal si pudiera disfrutar de ese sistema de transporte. Caltieri explica que Montevideo «es una ciudad congelada en el tiempo» y que cada vez que un montevideano viaja «constata avances notorios en la trama urbana de otros metrópolis «. En este aspecto, Buenos Aires es un espejo idealizado que cuenta con un sistema de metro “ que por bien o por mal, es la referencia más cercana de un transporte público que en nuestra ciudad no existe ”. A partir de esta idea empezó a imaginar en toda una serie de acciones para, de alguna manera, exportar “ el metro a Montevideo ”, algo que parecía físicamente imposible, pero que acabó poniendo en marcha a partir de un elemento esencial: el plano de la red.

Mapa del ficcionado Metro de Montevideo. /Foto: M.Caltieri

Creado por el propio Marco, el plano del Metro de Montevideo empezó imprimiéndose en postales que iba repartiendo por los bares. Más adelante, y dado el éxito de la iniciativa, decidió diseñar mayores pósters con el mismo plano, mapas estos que se vendían en una tienda de artículos de diseño de la zona turística de La Ciudad Vieja, en el mismo Montevideo. Y a partir de ahí, la revolución: los planos resultaron ser un éxito de ventas que impactó directamente «al inconsciente colectivo de los ciudadanos de la ciudad» . El ciudadano local, como decíamos, siente que le falta algo. Que falta lo que haga de Montevideo una “capital de verdad”. Y una de estas cosas es sin duda “tener un metro con su plano propio”.

Una trama de fama nacional
Los pósters y postales tuvieron tal acogida entre la ciudadanía y los turistas que, estos últimos, incluso llegaron a pensar que la instalación existía. Y empezó a rodar un “engaño” que dura hasta la fecha y que es bien conocido en Uruguay. Caltieri, lejos de alejarse del proyecto, decidió reforzar la trama. Abrió una cuenta de Twitter del Metro de Montevideo y empezó a contestar de forma formal a diferentes requisitos que le hacían. Llegó a conseguir que la cuenta fuera una de las más populares de la región e incluso, desde una dirección de mail enlazada, empezó a responder “cartas de carácter oficial a cuestiones planteadas por otros operadores” . Recibió ofertas de diferentes compañías de Chile que querían suministrarle piezas por las escaleras mecánicas, servicios de limpieza e incluso, “ofertas formales de servicios nacionales de seguridad”. La locura también se desató entre los Uruguayos que viven en otros países, como explica Caltieri “ están sobre informados respecto a lo que ocurre en su país”. Cuando empezaron a oír voces de un Metro en Montevideo “creían que realmente se había construido y no entendían cómo no se habían dado cuenta. No paraban de pedir información”.

Entrada en el Metro de Montevideo. /Foto: M.Caltieri

La historia, además, empezó a atar perfectamente con una cuestión político-cultural. Y es que desde hace más de 30 años los gobiernos de la ciudad han aplicado políticas de descentralización administrativa que hace que «muchos habitantes de la capital no vayan al centro de la ciudad por nada» . Y dado que el trazado del Metro ideado por Caltieri «es céntrico», acabó provocando que realmente muchos habitantes que no frecuentan la zona preguntaran » dónde estaban las estaciones «.
La faceta humorística del creador permitió seguir dando cuerda a un proyecto que cada día recibía más y más peticiones reales, y las contestaciones acabaron tomando tonos surrealistas. A las preguntas sobre la localización de las estaciones iba contestando «que las buscaran sobre la Avenida 18 de julio -la principal de la ciudad-» y en espacios como «galerías comerciales donde podrían encontrar unas entradas sin cartelera porque todavía estaban en obras» . E incluso sobre la construcción de la infraestructura «les explicaba que los túneles los hacían los ciudadanos y que cada uno cobraba una parte por la sección de la infraestructura que pasaba por debajo de su casa».

Dos libros y una serie de televisión
Toda la locura inicial acabó sofisticándose hasta llegar a una idea que sirvió para dar el salto definitivo: un libro sobra la historia del Metro de Montevideo. La base del libro, explica Marco, viene de una entrevista que escuchó en la radio entre un emprendedor español y un ciudadano Uruguayo que hablaban con convencimiento de un proyecto de metro real por Montevideo, una cuestión que Caltieri explica “ se ha abordado cientos de golpes”. Esta entrevista dio al autor el tono y la forma de expresarse de un uruguayo que hubiera vivido fuera de la ciudad y enseguida supo lo que buscaba: “ debía ser un personaje muy liberal, lunático, poco empático y entusiasta”. Y así nació el ingeniero Estero Bellaco. Bellaco se convierte en el protagonista del libro, el consejero delegado de la compañía al que se le van sumando toda una serie de personajes que acabarán de contar mediante una especie de falso relato, la historia del Metro de Montevideo. Jefe de talleres, jefe de seguridad, el director de relaciones institucionales… todos divagando por un libro que ficciona una infraestructura sólo presente en el imaginario de los ciudadanos de Montevideo.

Entrada en el Metro de Montevideo. /Foto: M.Caltieri

Sin embargo, el libro también incluye trazas de realidad como por ejemplo “ una estación en el centro de la ciudad que hoy es un centro de exposiciones y que se construyó con la idea del metro, pero que se desestimó por la dureza del subsuelo ”, o la confirmación de que su plano podría ajustarse perfectamente a la realidad. Cuenta Caltieri que en cierta ocasión un grupo de estudiantes de la Facultad de Arquitectura le pidieron autorización para utilizar el plano del Metro de Montevideo “ ya que estaban presentando un proyecto final de carrera basado en la creación de un metro por la ciudad”. A partir de esta petición, los estudiantes terminaron el trabajo y le comentaron al autor que “ el plano era muy plausible. Se podría aplicar”.
Tras el libro, Caltieri se dio cuenta de que de esa trama podía salir un falso documental y empezó a trabajar en el proyecto. Este hecho acumuló aún más anécdotas: “ aparece de golpe la posibilidad de presentarnos a una especie de concurso para ganar una subvención audiovisual del propio gobierno de Montevideo, aplicamos… y ganamos. En el mismo gobierno de la ciudad. Surrealista”. La serie empezó a emitirse por el canal TV Ciudad de Montevideo y permitió dar vida a los personajes creados por el libro. Marco explica que la propia evolución del producto permitió introducir cosas nuevas en la realidad paralela que rodea el Metro de Montevideo y que “ es muy gratificante la sensación de ver que otras personas entran en tu mundo, se ponen cómodas y añaden muebles en la historia” .

El futuro de la infraestructura
Durante la trama de la serie de televisión, el personaje que encarna a Estero Bellaco escribe un libro de autoayuda empresarial llamado “Cómo manejar el Metro de Montevideo”, cuya publicación acaba desencadenando el final de la misma serie. Todo quedaría aquí si no fuera porque una editorial propuso a Caltieri escribir este libro del que se habla en la ficción. El autor aceptó la propuesta, y “Como manejar el Metro de Montevideo” es ya una realidad presente en las librerías de Montevideo. Para Caltieri, esta publicación puede significar el fin de toda la comedia en torno al Metro de Montevideo. “He tenido otras ideas como publicar un libro que fuese el resultado de un concurso de cuentos organizado por el metro de Montevideo —al estilo del concurso de relatos cortos organizado por TMB—“, o incluso, construir él mismo el metro , aunque cree » que sería demasiado trabajo y no me gustaría que la realidad arruinara nunca esta pequeña obra de ficción».
Caltieri finaliza reflexionando sobre el camino recorrido por su obra y se pregunta si es posible construir conocimiento sobre la ciudad a partir de la conversación generada por los habitantes de Montevideo: “ si varias generaciones de montevideanos hablan obsesivamente de algo, como el Metro de Montevideo, pueden acabar construyendo conocimiento sobre esa cosa”. La voluntad, sin duda alguna, existe.

Marco Caltieri, Montevideo, 1972. Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de la República (Montevideo). Realizador audiovisual. Socio con Aníbal Prato de la productora CholoFilms. Trabajó más de 20 años como creativo en agencias publicitarias en Uruguay y Argentina. Historietista e ilustrador, editor de la revista de historietas “Guacho” (9 números de 1999 a 2010). Publicó el libro infantil “El cuento de nunca acabar” (Alfaguara, 2018), los libros “Metro de Montevideo”(Amulet, 2012) y “Como manejar el Metro de Montevideo” (Tajante, 2022). Dirigió la serie de TV infantil El Cuco de las Matemáticas (2019), la serie animada TV Educativa (codirigida con Pablo Marcovecchio) y la serie basada en su propio libro Metro de Montevideo (2022).

Fuente: Agencia Rieles

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