Sólo 73% de los trenes funciona; se necesitan refacciones y un presupuesto más acorde para hacerlo más ágil y rápido
Israel Zamarrón
Hace cinco años el gobierno de la Ciudad de México decidió subir el costo del boleto del Metro con el argumento de que los dos pesos de incremento se destinarían a un fideicomiso para financiar proyectos de mejora del Sistema de Transporte Colectivo, como la compra y mantenimiento de trenes. Lejos de mejorar, las fallas en los convoyes cada vez son más constantes, lo que ocasiona retraso, saturación y malestar de los usuarios.
Datos del Metro entregados vía transparencia indican que las fallas son más constantes hoy que hace 10 años y se debe principalmente a la obsolescencia de los trenes por la falta de refacciones y en consecuencia de mantenimiento. De 11 tipos de fallas referidas por el Sistema de Transporte Colectivo, en siete casos se detectó que ocurren con más frecuencia que hace una década.
Se trata de fallas en el sistema de pilotaje automático de los trenes y en el sistema de puertas, así como en los equipos de mando y control, equipos de gestión generación de energía eléctrica, equipos de generación de aire comprimido, equipos mecánicos, equipos y accesorios de cajas.
Tan sólo el pasado 21 de diciembre el Metro registró fallas en seis de sus 12 líneas. En la 5 y la 8 falló el sistema de puertas, lo que provocó un retraso general de cinco minutos. En la Línea 7 se tuvo que revisar el sistema eléctrico, por lo que se ve esto una demora de 10 minutos, en la 2 se registraron averías en las vías, lo mismo que en la A. Finalmente en la 1 también se registraron retrasos que causaron una gran acumulación de usuarios.
En el Plan Maestro del Metro se indica: “Con relación a las causas que originan la problemática general que enfrenta el proceso de mantenimiento del parque vehicular, la más grave es la falta de equipos y refacciones. Ello ha generado que se extraigan componentes de trenes detenidos para utilizarlos en trenes en operación y evitar que dejen de circular. El suministro inoportuno o escaso de equipos, refacciones y materiales para el mantenimiento del material rodante, es casi tan grave como la causa antes descrita. Los orígenes de esta situación son diversos: presupuesto asignado insuficiente; liberación de recursos a la mitad del año en el que se ejercerán; así como los tiempos prolongados para contratar servicios o adquisiciones”.
Datos de octubre pasado muestran que las líneas donde más fallas hay del sistema de pilotaje automático son la 3, 8 y A. La apertura y cierre de puertas falla más en la 1, 3 y A. En tanto, se registran más fallas del sistema de tracción de frenado en las líneas 3 y 1. Todas ellas suelen causar retrasos más prolongados en el Metro que afectan a los usuarios.
Nota completa y fuente: Sol de México


