El presidente de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Raúl Robín, advirtió sobre la urgencia de contar con un tren de carga para provincias alejadas de los principales puertos del país. Recordó que el creciente costo logístico y de impuestos jaquean a pequeños productores que no pueden vender su producción. Analizó que hubo prioridad para reactivar el transporte de pasajeros en áreas metropolitanas del país, y que hoy el interior sufre el «ahogo” por la falta de alternativas para transportar las cosechas.
Costos fiscales
Desde la Came advirtieron además que, por los fuertes incrementos en costos logísticos, se hace «indispensable” una opción de envío. También insisten con la revisión de los impuestos para las provincias alejadas de las ciudades portuarias.
«Lo que más influye en los precios de las producciones regionales son los altos costos fiscales y los costos logísticos. El (tren) Belgrano Cargas que consiguió créditos de China y de organismos del Banco Mundial no ha tenido la diligencia y la celeridad de reactivarse. Sí se ha tenido la celeridad y la diligencia para poner mejor el tren de pasajeros en el área metropolitana. Y a esto hay que marcarlo, porque es lo que diferencia al interior del país con la política dedicada a la zona donde hay mayor cantidad de habitantes y más requerimientos”, cuestionó el directivo durante el último encuentro de economías regionales de Came, que contó con representantes de 20 provincias.
Belgrano Cargas
Robín se explayó sobre la importancia del transporte para aliviar costos. «Nosotros entendemos que el Belgrano Cargas es primordial para el interior. Tenemos entendido que hay financiamiento para hacerlo. Hay que ponerlo en funcionamiento porque significa una baja del precio del transporte”, analizó.
A su vez, dijo que hay «coincidencia” entre los dirigentes agropecuarios del interior del país en que deben darse cambios con «urgencia” en la política fiscal argentina.
«Las medidas son claras: bajar la presión fiscal, bajar o anular las retenciones arancelarias de los productos de las economías regionales y baja de los costos de aquellas producciones que queden a más de 600 kilómetros del puerto (que son conocidas y comunes al desarrollo de las actividades productivas)”, consignó Robín.
Elancasti


