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Ankara, Turquía – El proyecto de tren que unirá las ciudades de Bakú, en Azerbaiyán, Tbilisi, Georgia, y Kars, en Turquía, y que cerrará el corredor ferroviario entre China y Europa, llegó a su última fase, según informó hoy la prensa local.
La construcción de la línea BTK, como se conoce por las siglas de las ciudades implicadas, comenzó en 2008, tendrá 826 kilómetros de longitud y se pondrá a prueba el 1 de enero de 2017, de acuerdo con el gobernador de la provincia de Kars, Rahmi Dogan.
El dirigente turco subrayó que el proyecto favorecerá el desarrollo de la región y el crecimiento de las exportaciones de los países participantes.
Con ello la provincia se convertirá -amplió Dogan- en un centro logístico para mercancías que llegarán desde China con destino al continente europeo, excluyendo la necesidad de transporte marítimo.
La capacidad máxima de la vía férrea será de 17 millones de toneladas de carga al año y el tiempo de viaje entre Asia y Europa se reducirá a 15 días, de los cerca de dos meses actualmente necesarios para el transporte de mercancías, según señaló Dogan.
Los tres países implicados en el proyecto BTK, parte de lo que se denomina la nueva ruta de la seda, cuentan además con una estrecha relación en otra infraestructura regional como es el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan.
El ducto transporta crudo desde los campos azeríes, en el mar Caspio, hasta la costa mediterránea de Turquía y el gasoducto del sur del Cáucaso.
Fuente: Prensa Latina


