España – 18/09/2020: La inminente reactivación del horno alto A, previsto para finales de septiembre, sigue provocando la recolocación de puestos, que abandonarán sus tareas habituales a realizar otras funciones. En la reunión mantenida hoy entre la dirección de ArcelorMittal y los sindicatos les ha trasladado la intención de amortizar empleos en el área de ferrocarriles para suplir la falta de persona en otros talleres. En concreto, once puestos se verían afectados, entre titulares y cubrebajas. Según ha detallado la empresa, las funciones de mantenimiento y revisión de los vagones utilizados por la empresa para el transporte interno de materiales serán asumidos por los operadores de tracción.
Conocido el nuevo anuncio, desde CC OO y ante el goteo de movimientos de puestos ha exigido que «se facilite la información relativa a las plantillas, el número de excedentes que pretenden generar y a donde pretenden trasladarlos». Asimismo, y en línea con lo dicho ayer, han criticado que «el alto grado de tecnificación de esos puestos hacen muy difícil que sus tareas puedan ser asumidas por otros operarios». «Solo pretenden tapar el desastre organizativo», señalaron. Desde CSI denunció que «estamos asistiendo a un nuevo del plan actual, basadu en reducir plantilla con la excusa del arranque del horno alto, que poco tiene que ver con el mismo». «Como sigamos en esta huida hacia adelante por parte de la dirección de Arcelor, la cual va a hacer cualquier cosa con tal de no contratar personal, podemos ver las instalaciones de Asturias abocada a una falta de plantilla que va a afectar al mantenimiento de las mismas», añadió.
Retraso de la segunda fase de las baterías
Ayer, Arcelor había comunicado la intención de acometer una disminución temporal de la plantilla de cok en Gijón que pasaría a realizar sus tareas dicha reactivación del horno. Se trataría de una amortización temporal de puestos por turno que generarían excedencias. En concreto, cinco en operadores de calentamientos, cinco ayudantes de baterías y cinco operadores de subproductos.
En esa misma reunión, y de cara a acotar los plazos de esta temporalidad, la empresa trasladó a los sindicatos que la segunda fase de las baterías de cok no arrancaría hasta febrero, retrasándose respecto a las últimas intenciones que lo fechaban para finales de año. Precisamente, las baterías son uno de los talones de aquiles de las instalaciones asturianas.
Por un lado, hasta el momento solo funciona la primera fase de las nuevas baterías de cok, que arrancaron el pasado mes de enero, aunque con graves problemas técnicos desde entonces, obligando a importar cok de una planta polaca y el consiguiente encarecimiento notable de la producción. Precisamente, las obras de la segunda, y que ahora retrasan a febrero, vendrían a auxiliar este déficit. Cada tiempo que pasa, se mantiene esa dependencia del cok externo que ayude a mejorar la competitiva de la planta.
Fuente: El Comercio


