El economista del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Pablo Cuba, explicó que la estructura de financiamiento de 504 millones de dólares para la construcción del tren metropolitano que proponen el grupo JOCA y su inversor Icadi al Estado debe priorizar al menos dos aspectos: un crédito a largo plazo y una tasa de interés baja entre el 1,5 y 2 por ciento, similar a los préstamos de la Corporación Andina de Fomento.
Las gestiones para el financiamiento se realizan en los ministerios de Economía y Planificación a través del Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo. Hay tres propuestas, pero los detalles del endeudamiento se manejan con hermetismo.
Al tratarse de un contrato “llave en mano”, JOCA e Icadi asumen el financiamiento. Pero, hasta que el Estado no dé su aprobación, no se emitirá la orden de proceder para el inicio de obras del megaproyecto.
El economista sugirió gestionar un crédito de al menos 20 años de plazo y de 5 a 10 años como periodo de gracia. Además lo “ideal”, en términos de rentabilidad, es comenzar a pagar a partir del tercer año.
“Si JOCA quiere conseguir el dinero a través de la banco comercial es muy caro, pero si lo hace a través de Icadi u otras compañías que tienen capacidad de poner valores en la Bolsa de Valores, entonces las tasas de interés van a ser menores y el país se beneficiará”, señaló Cuba.


