La Policía Metropolitana logró desactivar un grupo de grafiteros que, además de realizar pintadas en los coches del subte, también robaba distintos objetos de las estaciones porteñas.
Los grafiteros fueron registrados en el momento que ingresaron por la estación Castro Barros de la línea A en dirección hacia Acoyte, donde realizaron dibujos con pinturas en aerosol en cuatro coches.
Con la descripción de las cámaras de seguridad instaladas en el subte y el trabajo de campo realizado por las brigadas de la Policía Metropolitana, se logró dar con el paradero de los cuatro jóvenes.
Finalmente, por orden de la Fiscalía de la Ciudad, la policía realizó dos allanamientos donde se encontraron cerca de 200 latas de pintura en aerosol, fotos de sus pintadas y distintos «souvenirs» de las seis líneas, como mapas de la red y carteles con los que se avisa de demoras en el servicio.
Según publica el diario Clarín, los cuatro jóvenes identificados, todos mayores de edad, quedaron imputados de los cargos de «daño agravado de un bien de uso público».
En los últimos meses, varios grafiteros detenidos debieron limpiar sus propias obras en las formaciones, tras un acuerdo con Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) para desalentar el vandalismo.


