Este fin de semana Fredy Wilson Barrera Franco, presidente honorario de la Asociación Nacional de Pensionados de Ferrocarriles, Analpefer, presentó a su gremio de pensionados el libro Crónicas oficios perdidos del Quindío, en donde uno de los relatos rinde homenaje a quienes laboraron en el ferrocarril.
En la ceremonia, a la que asistieron los pensionados y sus familias, se hizo entrega de seis ejemplares a integrantes de la asociación, entre ellos al presidente de Analpefer.
El libro de 90 páginas relata más de 11 oficios que alguna vez existieron en el departamento y de los que ya poco se habla. Entre ellos el de arriero, zapatero remendón, guaqueros, tejedoras a mano y sastre.
El ferrocarril
En 1992 los oficios del ferrocarril empezaron a ser historia, pero una historia que sigue vigente y que pronto podría revivir con la llegada del Ferrocaril del Pacífico, que precisamente inicia operación comercial hoy.
El maquinista, el caporal, el fogonero, el clavador, el taquillero y el frenero, fueron los oficios desempeñados en este sistema de transporte.
A todas estas personas y a sus familias se les rindió homenaje a través del relato Los oficios del ferrocarril, escrito por Mónica Paola Siabato Benavides.
Aunque hace 23 años el medio de transporte y carga en tren desapareció en el Quindío, Analpefer ha mantenido viva la esperanza de que algún día este vuelva y mientras eso ocurre, frecuentemente la asociación realiza actividades que mantiene a los 180 integrantes y a sus familiares unidos para mantener vivo el espíritu ferroviario.
Sobre el relato, Barrera Franco comentó, “es un reconocimiento a una labor que más de 60 años realizaron hombres y mujeres”.
Crónica del Quindio


