Los operarios trabajan a destajo desde el lunes con el objetivo de terminar las obras el 1 de febrero
El Ferrocarril de Sóller tiene suspendidos sus servicios de tren entre el valle y la capital insular con motivo de las obras de renovación de las vías en un tramo del túnel mayor, la galería que atraviesa la Sierra de Alfàbia.
Los operarios trabajan a destajo desde el pasado lunes con el fin de completar los trabajos previstos, para que el tren vuelva a circular a partir del próximo 1 de febrero.
Las tareas de renovación se localizan a un kilómetro de distancia de la boca sur de la galería, lugar donde la maquinaria pesada está arrancado los rieles antiguos donde se adecuará una nueva plataforma de vías encastada en hormigón armado. Las obras tienen su complicación debido al poco espacio que tienen las excavadoras que deben trabajar dentro del túnel.
La empresa prevé sustituir un tramo de unos 300 metros de longitud, que, una vez ejecutado, quedará enlazado con la «vía en placa» que se adecuó durante el parón del pasado invierno.
Estas tareas permitirán dar mayor durabilidad a la vía férrea, en tanto que se elimina el balasto y los durmientes de madera por una estructura de hormigón. La humedad del túnel provoca el deterioro de las traviesas convencionales que, con la «vía en placa» desaparecerán.
Otras mejoras
Además de modernizar el tramo de vía dentro del túnel, el Ferrocarril de Sóller lleva a cabo otras tareas de mejora de su infraestructura. En la estación de Sóller se renueva el pavimento del andén, donde estos días trabaja una retroexcavadora para retirar el viejo suelo.
Por su parte, la máquina bateadora realizará tareas de mantenimiento a lo largo de todo el trazado de las vías para nivelarlas y dejarlas a punto para la temporada que arrancará el próximo 1 de febrero. La suspensión de los servicios de trenes no afecta a la línea del tranvía, que funciona con toda normalidad entre Sóller y el Port.
La suspensión del tren de Sóller tiene sus consecuencias en la localidad de la Serra de Tramuntana, ya que la inexistencia de este servicio deja el valle prácticamente sin turistas.
Otra repercusión importante la sufren los comercios y los establecimientos de restauración del municipio, que durante la suspensión del servicio ferroviario apenas registran movimiento económico.
Joan Mora Sóller
Fuente y fotografía: diariodemallorca


