Las tareas para afianzar el terreno del tramo soterrado se prolongarán durante todo agosto e incrementarán el ruido y las molestias.
Los trabajos para eliminar el último paso a nivel de la línea del Metro marchan «a buen ritmo», ya que en los próximos días se empezarán a colocar los micropilotes destinados a afianzar las paredes laterales del cajón por cuyo interior pasarán en el futuro las unidades del suburbano. Estas tareas son de las más molestas para los vecinos, puesto que estos elementos incrementarán el ruido porque se fijan con máquinas. Según informaron desde el Consorcio de Transportes de Bizkaia, esa tarea se prolongará, «si el tiempo lo permite, durante todo el mes de agosto».
Ya el pasado junio arrancaron las labores de excavación por el lado menos visible para los ciudadanos, que es el más próximo a Sopela. Por ahí se retiran las tierras para construir el tramo soterrado que añadirá seguridad a la línea y que acabará con la barrera urbanística que supone el metro al dividir urbanísticamente Urduliz. Mañana mismo terminarán también los desvíos de servicios de agua, luz y telefonía que obligan a prohibir el paso por uno de los carriles de la carretera que enlaza con Sopela. El tráfico se restablecerá el viernes en ambos sentidos.
En el aspecto logístico, también se ha construido para la maquinaria pesada un acceso de obra por la zona de Plentzia -junto al túnel de Antsonekoa-. Hasta ahora, entre las tareas realizadas figuran las de eliminar del cerramiento de metro para poner en su lugar vallas durante los más de 500 metros de tramo de obra; se ha demolido la estación de Urduliz y eliminado todos los elementos de vía: balasto, raíles, postes electrificación, catenaria, señalización y comunicaciones, entre otros.
Previas a estas labores, ya acometieron las correspondientes adaptaciones de vía, catenaria, señalización, comunicaciones y PMC, para adaptar la red al tramo cortado entre Sopela-Plentzia. «Entre estas actuaciones destacó la instalación de una nueva bretel o cruce de vías, en Sopela, para facilitar la explotación de Metro Bilbao», informaron de CTB.
Las obras que ejecutan este organismo y Eusko Trenbide Sarea (ETS) permitirán eliminar el último paso a nivel existente en los más de sus más de 45 kilómetros de la red de metro tras soterrar unos 543 metros de trazado ferroviario. La Diputación y el Gobierno vasco aportan al proyecto 21 millones de euros a partes iguales.
Aumento de lanzaderas
El soterramiento supondrá la creación de una nueva área de esparcimiento de más de 6.000 metros cuadrados en la zona más poblada de Urduliz. Allí construirán «una nueva estación soterrada y accesible, con su correspondiente ‘fosterito’ y ascensor directo». Respecto a las lanzaderas que conectan Sopela con Plentzia mientras duren las obras, el CTB recordó que el número de autobuses se ha incrementado para posibilitar que cientos de bañistas se acerquen hasta las playas de la localidad costera y su vecina Gorliz.
Por otro lado, el Gobierno vasco ha el Ejecutivo también ha encomendado a ETS la ejecución en 2015 de actuaciones en la nueva estación de Ibarbengoa con la construcción de un parking disuasorio.
El Correo


