El operador ferroviario c2c inició el domingo 20 de julio su funcionamiento bajo gestión pública, convirtiéndose en la segunda compañía en ser nacionalizada tras la aprobación de la nueva legislación británica. La medida afecta los servicios que conectan Fenchurch Street con Shoeburyness, en el corredor Londres-Essex.
Con esta incorporación, el Departamento de Transporte opera actualmente seis compañías ferroviarias: Northern, TransPennine Express, Southeastern, LNER, South Western Railway y ahora c2c. Esta red pública abarca aproximadamente el 40% de los viajes de pasajeros en el sistema ferroviario británico.
La nacionalización ferroviaria forma parte del plan gubernamental para crear Great British Railways (GBR), una estructura unificada que integrará infraestructura y operaciones bajo una sola administración. El objetivo es establecer estándares de servicio uniformes y promover el uso del transporte ferroviario como motor de crecimiento económico.
c2c mantuvo históricamente altos índices de rendimiento, registrando un 89% de satisfacción del cliente. Rob Mullen, director general de la compañía, destacó la oportunidad de colaborar con otros operadores públicos para compartir mejores prácticas y optimizar servicios.
La gestión pública introduce beneficios operativos como la intercambiabilidad de boletos entre operadores durante interrupciones del servicio, sin costos adicionales para usuarios. Desde junio de 2024, se registraron más de 15.000 viajes utilizando reservas unificadas entre Northern y TransPennine Express.
Según estimaciones oficiales, la propiedad pública generará ahorros de hasta 150 millones de libras anuales en comisiones, recursos que se destinarán a mejoras en la red ferroviaria. Greater Anglia será el próximo operador en integrarse al sistema público el 12 de octubre, continuando la transición hacia el modelo GBR.


