Renfe informó anoche que las unidades Stadler que se incorporaron hace casi un mes a la red de Cercanías Madrid fueron apartadas del servicio regular por unos días para hacer pruebas y verificaciones técnicas. Esto se da a partir de un fallo que afectó al sistema de frenos, novedad que fue publicada ayer mismo por El Mundo.
Según explicó la operadora ferroviaria, las composiciones están siendo sometidas a actualizaciones de software y ajustes en distintos sistemas, entre ellos la señalización de frenado y la información al viajero. La empresa señaló que este tipo de actuaciones son habituales durante la incorporación de nuevo material rodante. Por la información difundida sobre la naturaleza del fallo, se habría detectado un problema de comunicación entre los coches de una formación, lo que menguaba la capacidad de frenado de la unidad.
“Estas actuaciones forman parte de los procedimientos habituales de mantenimiento y verificación que se producen durante la entrada en servicio de nuevos trenes y no suponen, en ningún caso, su retirada de circulación”, indicó Renfe.
La estatal también informó que trabaja junto al fabricante para incorporar las modificaciones necesarias tanto en las unidades que ya prestan servicio como en las futuras composiciones que serán entregadas de forma progresiva durante los próximos meses. La empresa prevé que los vehículos actualmente en revisión regresen a la circulación en los próximos días una vez completadas las comprobaciones previstas.
Las imágenes de esta nota fueron facilitadas por la empresa, entidad y/u organismo de gobierno involucrado. Las que pertenecen a particulares han sido acreditadas al pie de la foto.


