El ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció esta mañana que comenzarán los trabajos en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona para que los trenes alcancen una velocidad máxima de 350 kilómetros por hora, lo que reducirá el tiempo de viaje a sólo dos horas entre ambas ciudades. La novedad la comunicó en un desayuno informativo organizado por Europa Press.
Sin embargo, no fue ese el único anuncio que realizó: Chamartín tendrá una conexión directa con Barcelona, sin pasar por Atocha, y se construirá una nueva estación de alta velocidad en Parla para que los pasajeros que vayan desde Andalucía hacia Barcelona no tengan que ingresar a Atocha: harán un trasbordo y seguirán viaje por una nueva conexión a construirse. Estas mejoras también serán en espejo, ya que en Barcelona se ampliará el acceso en La Sagrera y se conectará el aeropuerto de El Prat a la alta velocidad.
Los 350 kilómetros por hora podrán ser posibles mediante la renovación de vías: se recambiarán las actuales por unas con un perfil aerodinámico distinto, que evita que las corrientes de aire que se generan en esas velocidades «levanten» las piedras y estas golpeen la estructura del tren.
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