La estatal reactivó sus medidas estacionales frente al riesgo de incendios entre junio y septiembre. El plan abarca trenes, mercancías, estación y protocolos de seguridad operacional, con acciones coordinadas junto a organismos de emergencia y gestores de infraestructura.
Renfe activó sus planes de prevención de incendios en el margen de la vía ante el inicio del periodo de mayor riesgo estacional entre junio y septiembre de 2026. La medida busca proteger a viajeros, trabajadores y la circulación.
Según la empresa, el dispositivo combina controles sobre el material rodante, inspecciones en sistemas de frenado, equipos eléctricos y unidades diésel, junto con vigilancia en tramos expuestos a temperatura, viento, sequedad del terreno y cercanía de masas forestales próximas.
La interrupción del servicio en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona el 18 de junio mostró el impacto que pueden tener incendios externos. Por pedido de los bomberos, se suspendió la circulación entre Lleida-Pirineus y Camp de Tarragona temporalmente.
Renfe también prevé coordinación con ADIF, Protección Civil y servicios de emergencia para aplicar restricciones, detenciones o alternativas de transporte cuando exista riesgo para la infraestructura ferroviaria o la operación de pasajeros. Intervienen centros de gestión, C24H y CECON.
Durante julio y agosto del año pasado, más de 40 incidencias por incendios afectaron servicios ferroviarios. Desde julio, la atención a usuarios requirió 448.146 euros en transporte alternativo, hoteles y restauración. La operadora refuerza vigilancia, comunicación interna y prevención.
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